Boudou sigue haciendo el ridículo (y no le importa)
SOBRESEEN A LOS ACUSADOS POR EL VICE










Boudou sigue haciendo el ridículo (y no le importa)









Es asombrosa la capacidad de Amado Boudou para hacer el ridículo y seguir como si nada en su rutina diaria. Hoy el vice dio un nuevo y sorprendente paso en ese sentido. Es que, tal cual anticipó TDP, este martes el juez Ariel Lijo sobreseyó a los abogados María José Labat, Ana María García y Fabián Musso, acusados por él por presunto tráfico de influencias, sentencia que alcanza también al presidente de la Bolsa de Comercio, Adelmo Gabbi, y a Antonio Tabanelli.


No se trata de un hecho aislado, sino de otro de los tantos papelones a los que Boudou tiene acostumbrados a los argentinos. Lo grave es que sus ridiculeces rozan y manchan una investidura que debería ser inmaculada ya que configura el segundo lugar en importancia republicana luego de la que ocupa la presidenta Cristina Kirchner.
A Amado ello parece no interesarle, él solo se muestra motivado en mejorar su fortuna y nivel de vida, lo cual no ha explicado y jamás lo hará porque no puede. Su fortuna, amasada en apenas cuatro años, es otro de los escándalos que tiene en su haber.



Lejos de dar cuentas de ello, Boudou solo atina a acusar a diestra y siniestra -lo ha hecho incluso con periodistas de TDP- y descalificar a quien no puede refutar. Luego, acusa judicialmente para generar impacto mediático.
Pero ello, como se ve, solo es humo. La Justicia lo ha dejado en ridículo una vez más, demostrando que no es gratuito acusar a una persona sin pruebas. Ahora, es probable que las mismas personas a las que él acusó le hagan varios juicios civiles por daños.



Esos litigios serán ganados fácilmente, como todos aquellos que alguna vez le fueron iniciados en el pasado. Sin embargo, el Vice nunca se hará cargo de las costas que le imponga la Justicia. En Mar del Plata muchos aún esperan cobrar juicios que le ganaron por diverso tipo de desaguisados. A casi todos los dejó "colgados", y a los pocos a los que les pagó, lo hizo con cheques sin fondos.


Es su naturaleza, la de un hombre corrupto y desvergonzado, que ostenta la mayor cantidad de causas judiciales en su contra y multas de tránsito. Ante ese panorama, imposible esperar milagros.

Carlos Forte