La Asamblea General aprueba por mayoría absoluta el reconocimiento de la Autoridad Nacional Palestina como un estado observador no miembro


Palestina ya es estado.

Ya lo era para millones de personas. Ya habían sido reconocidos por multitud de países de todo el mundo. Ahora lo es también a ojos de Naciones Unidas: Palestina ya es un estado. La Asamblea General de la ONU ha aprobado por mayoría absoluta (138 votos a favor, 9 en contra y 41 abstenciones) reconocer a la Autoridad Nacional Palestina como un estado observador no miembro.

Antes de la votación, el presidente palestino Mahmud Abás, ha realizado su esperado discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas. En él, ha dejado claro que "Palestina acude hoy a la ONU porque cree en la paz y porque su pueblo, como se ha probado en los últimos días, la necesita desesperadamente". Abás, que fue recibido con una gran ovación, dijo que el voto de hoy supone "una obligación moral" y que la ventana de oportunidad para la paz "se está reduciendo y el tiempo se agota rápidamente".

El líder palestino aseguró que no acude a la sede de Naciones Unidas para buscar la deslegitimación del Estado de Israel, "sino para afirmar la legitimidad de un Estado "que debe ahora lograr su independencia, y que es Palestina". "No hemos venido para añadir más complicaciones al proceso de paz, al que las políticas de Israel han puesto en la unidad de cuidados intensivos", añadió. Por ello, Abás lamentó que "el incesante flujo de amenazas de Israel en respuesta a nuestra iniciativa pacífica, política y diplomática" para ser un Estado observador no miembro de la ONU.

También criticó que "no hemos oído una sola palabra de ningún responsable israelí expresando alguna preocupación sincera por salvar el proceso de paz". Al contrario, continuó, ha habido "una intensificación sin precedentes" de los ataques militares, los bloqueos, los asentamientos -especialmente en Jerusalén este-, y los ataques por parte de los colonos israelíes.

Abás recalcó su convencimiento de que "la comunidad internacional está ahora ante la última oportunidad de salvar la solución de dos estados". El presidente palestino recordó que la Asamblea General aprobó hace 65 años la resolución que dividió el territorio entonces llamado Palestina y dio origen a Israel. Y "sesenta y cinco años después, en el mismo día", la Asamblea General "está ante una obligación moral" para "salvar las probabilidades de paz". El líder palestino reafirmo que Palestina "siempre se adherirá y respetará la Carta y las resoluciones de las Naciones Unidas y el derecho humanitario internacional". El presidente palestino recordó asismismo en varias ocasiones la reciente ofensiva militar israelí en Gaza.

Cuarto intento
La votación de esta noche es el cuarto intento de las autoridades palestinas por lograr un mayor respaldo internacional desde que Naciones Unidas reconoció el derecho a la autodeterminación del pueblo palestino, en 1974. El último intento fue en septiembre del año pasado, cuando la petición palestina para que la ONU le reconociera como Estado miembro de pleno derecho fue bloqueada en el Consejo de Seguridad por EEUU.

Se da por descontado que la resolución, impulsada por la delegación de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), que lidera Abás, será aprobada. Hasta 15 países europeos, encabezados por Francia y Españ,a y una importante mayoría de latinoamericanos dieron su visto bueno días atrás a la propuesta palestina. Además, a última hora, Alemania, el gran aliado de Israel en Europa, confirmó que su 'no' en la votación pasaba a la abstención, lo que supuso un impulso a las intenciones de los líderes palestinos.

"No hemos tomado decisión a la ligera", declaró el ministro alemán de Asuntos Exteriores, Guido Westerwelle, en un comunicado. "Alemania comparte el objetivo de que haya un Estado palestino" y, de hecho, "ha abogado por ello durante muchos años", prosiguió. "No obstante, los pasos decisivos hacia la creación de un verdadero Estado solo pueden ser el resultado de unas negociaciones entre israelíes y palestinos", concluyó.

En el otro lado, en el de rechazo a que Palestina se convierta en Estado a ojos de Naciones Unidas, está, por supuesto, Israel y EEUU junto a otro puñado de países miembro de la Asamblea General de la ONU, cuyo número no parece que haga peligrar que finalmente se imponga el 'sí'. Sólo queda por ver cuál será el resultado final de una votación que las autoridades palestinas califican ya de "histórica".

Desde Israel, que tras meses de amenazas hiperbólicas se prepara a una reacción resignada a la incontrolable derrota, el primer ministro Benjamín Netanyahu avisó de que "la decisión no cambiará las cosas sobre el terreno". "Independientemente de cuántos dedos sean alzados en la votación no se establecerá un Estado palestino sin que Israel sea reconocido como el Estado del pueblo judío", añadió el mandatario israelí. "No hay ningún poder en el mundo que pueda forzar a Israel a comprometer su seguridad", concluyó.

Durante el día los palestinos tanto de Cisjordania, como de Jerusalén y Gaza han celebrado de antemano el reconocimiento de la ONU que, sin embargo y tal y como ha apuntado Saeb Erekat, jefe negociador palestino, en su artículo en este diario. no va a liberar al pueblo palestino "de la colonización y el Apartheid impuestos por Israel".

Ese será el siguiente asunto a tratar, pero el de hoy era un día de unión entre las distintas facciones palestinas. Dirigentes políticos de los movimientos Al Fatah, que lidera Abás; el islamista Hamás, la Yihad Islámica y el Frente Popular para la Liberación de Palestina han comparecido juntos para escenificar el apoyo de todos a la tan ansiada mejora del estatus de Palestina en la ONU.

En las manifestaciones, se mezclaba un ambiente festivo junto a la sensación de que el logro en Naciones Unidas es sólo un pequeño paso en un largo camino hacia el establecimiento de un Estado independiente. Para muchos palestinos, este proceso y la reciente tregua alcanzada tras Israel y considerada una victoria por Hamás, supone una importante oportunidad para abrir la puerta a la reconciliación política entre Fatah y el movimiento que Gobierna en Gaza.