Polémica por la "primera mezquita pro gay" de Europa


Este fin de semana se inauguró en las afueras de París (Francia) el que es considerado como el primer centro islámico abierto a los homosexuales.


Está dirigido por Ludovic-Mohamed Zahed, un estudioso del Islam casado con un hombre y fundador de la organización Musulmanes Homosexuales de Francia.


Zahed suele acudir a rezar a la Gran Mezquita de París, pero dice que quiere crear un lugar más "incluyente" para los musulmanes gay, lesbianas y transgéneros.


Asegura que muchos de ellos no se sienten cómodos rezando en mezquitas tradicionales.


"Muchos gays no van a la mezquita porque no quieren que les reconozcan", asegura Zahed.

"No quieren ser marginados por el hecho de llevar aretes o porque sean afeminados o transgénero, algo que se rechaza rápidamente en muchas mezquitas de Francia", dice.


Polémica por la "primera mezquita pro gay" de Eur

Muchos clérigos musulmanes consideran la homosexualidad un pecado.



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Un activista gay de origen franco-argelino está detrás de la iniciativa.


El esposo sudafricano de Zahed se ha encontrado con problemas similares.


"La primera vez que vino a la mezquita él llevaba aretes. Después de los rezos alguien vino y se los intentó quitar. Le decía 'esto no está bien, no deberías hacer eso aquí'. Fue una agresión leve, pero una agresión muy obvia al fin y al cabo", explica.


El promotor del nuevo centro cita otro caso que describe como discriminatorio.


"Un transgénero de origen musulman murió el pasado verano y fue difícil encontrar un imán que rezara por ella, nadie quería. Al final tuvimos que hacerlo entre todos", cuenta.


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"Incluyente"

Por ahora, el centro de rezos consiste en una habitación dentro de una sala budista. Tiene espacio para más de 20 personas y está decorada con caracteres chinos.

Según el imán de Londres Ajmal Masroor, la sala de rezos no constituye en sí una mezquita ya que no se adhiere por completo a las enseñanzas y prácticas del Islam.

Zahed dice que su "mezquita" no pretende ser un lugar específicamente dedicado a los gays, sino más bien un lugar "incluyente". También está intentando unir a hombres y mujeres en torno al Islam, que ambos sexos puedan rezar juntos, igual que homo y heterosexuales.


"Si los hombres y las mujeres rezan juntos en La Meca, ¿por qué no pueden hacerlo en mezquitas ordinarias?", se pregunta.


Por ahora la reacción del resto de la comunidad musulmana de Francia ha sido variada.



La Gran Mezquita de París ha lanzado un comunicado muy claro:



"El hecho de que él esté abriendo una mezquita o una sala de oraciones está fuera de la comunidad islámica. El Corán condena la homosexualidad. Está prohibido", dijo un portavoz.



Francia es el país europeo con la mayor comunidad musulmana, solo superado por Rusia.


Algunos musulmanes, curiosos sobre la iniciativa, han pedido a Zahed que justifique la necesidad de abrir este centro.


"La gente intenta comprender quiénes somos, de dónde venimos, cuál es nuestra interpretación de éste verso y el otro, y eso significa diversidad y diálogo. Me gusta", dice Zahed.


También sostiene que ha recibido mensajes de apoyo por parte de musulmanes de todo el país.
Seguridad


Sin embargo, dice estar preocupado por la seguridad de su congregación, por lo que es reticente a dar la ubicación exacta donde se celebrarán las reuniones.


Por el momento, Zahed no recibe ninguna protección especial de la policía francesa y las autoridades le han dicho que no son conscientes de ninguna amenaza específica desde el seno de la comunidad musulmana.


Tradicionalmente las autoridades religiosas islámicas se han opuesto al sexo entre gays. Argumentan que el Corán justifica esta idea en la historia sobre la destrucción de la ciudad de Sodoma por causa de los pecados de sus ciudadanos.


"La homosexualidad es una elección, es un deseo, no es algo con lo que naces", dice el imán Ajmal Masroor de Londres.


No se acepta en las creencias sunitas y chiítas, asegura el clérigo.


Dios quiere que el sexo sólo tenga lugar entre un hombre y una mujer, dentro del matrimonio, y cualquier tipo de relación sexual fuera de él es un pecado, añade el imán.


Sin embargo, eso no significa que los musulmanes deban discriminar a los homosexuales, dice.


Zahed no está de acuerdo con las enseñanzas de los principales clérigos.


"El Islam no tiene nada que ver con la homosexualidad", asegura.


"No es una identidad fascista totalitaria. Y no deberían usar el Islam para justificar sus prejuicios y para controlar la sexualidad o el género de las personas", dice.




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