Violador asesinado: “Preocúpense por la nena, no por ese degenerado”, dicen vecinos


Hay un pacto de silencio en el barrio de Mar Del Plata donde mataron a un violador que estaba sometiendo a una nena. No existen sospechosos. La autopsia reveló que el sujeto que había raptado a la menor fue atacado por varias personas.
Violador asesinado en Mar de Plata

Nadie vio nada. A la izquierda, el negocio del barrio Belisario Roldán de donde se llevaron a la nena abusada. Arriba, el lugar del crimen: está a tres cuadras del almacén y a 8 kilómetros del centro marplatense





Desde la noche del lunes, cuando fue asesinado un violador, el silencio se apoderó de los habitantes del barrio, partícipes de un implícito pacto del que, obviamente, nadie habla. Ese día, cuando recién había oscurecido, una nena de cinco años fue rescatada de las manos del violador. La había desnudado y él, Roberto Andrés Romero, de 40 años, que dos veces había sido denunciado por su esposa por violencia de género , estaba con los pantalones y los calzoncillos bajos al ser descubierto. Cuando la Policía llegó, el violador estaba sin vida tendido en medio del descampado al que había llevado a la criatura, pero los agentes no hallaron testigos. Ni uno solo. Nadie había visto ni oído nada. En la fiscalía de Paulo Cubas, a cargo de la investigación, tampoco se había presentado hasta ayer alguien queriendo aportar datos. “No hay indicios sobre quiénes fueron los responsables del homicidio” , contó el fiscal, que dice que se trata de “una investigación compleja”. La causa que lleva adelante podría encuadrarse en la figura legal del “homicidio en riña”, que prevé penas de 2 a 6 años de cárcel. Pero pese a su silencio superficial, puertas adentro el barrio Belisario Roldán –8 kilómetros al oeste del centro de Mar del Plata– ayer seguía convulsionado. “Imagínese, está revolucionado el barrio, todos hablan de lo que pasó, pero no va a encontrar a nadie que le diga mucho”, cuenta un hombre que integró la sociedad de fomento. Entonces, aparecen muchas versiones. Unos dicen que fue un muchacho en una moto el que lo descubrió y lo mató; otros, que varios voceaban el nombre de la nena por las calles, buscándola, cuando la hallaron en manos del violador. La autopsia reveló que Romero tenía un fuerte traumatismo en el parietal izquierdo y múltiples golpes en todo el cuerpo, además de heridas de defensa, como si hubiera puesto sus manos en un intento por defenderse. El informe forense revela que fue atacado por varias personas. El violador había raptado a la nena del minimercado de sus abuelos y la había llevado a un descampado a unos trescientos metros. En el barrio hay muchas zonas así, terrenos con altos pastizales, y zonas oscuras. “Acá se quema una lámpara y queda así”, informa un vecino de los monoblocks de los empleados gastronómicos. Y acota: “Últimamente hay mucha inseguridad”. Hay una escuela y un jardín municipal en la zona, un barrio del Plan Federal de Viviendas, de 530 casas, y zonas vigiladas por patrulleros de la comisaría 12, que montan retenes para identificar el paso de motos y taxis. “Aquí viven trabajadores”, dice una señora asomada a una verja, por la calle 190, la mayoría empleados en la construcción y “en el pescado”, como se conoce a quienes trabajan en el puerto. “Pero preocúpese por la nena, no por ese degenerado”, se enoja la mujer. La chiquita no se despega de sus padres. Un equipo de psicólogos designado por la Justicia trabaja en su contención. Un allegado contó que “físicamente está bien”.


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