La filtración del video íntimo de Florencia Peña desató miles de comentarios en las redes sociales. Muchos se indignaron por el atentado a la privacidad; otros, seguramente varios de los escandalizados, buscaron las imágenes y las vieron; también se dio el debate sobre el anonimato en internet y la dificultad para impedir la propagación. Entonces, surgió la pregunta: ¿Se puede resguardar la privacidad y a la vez almacenar datos que no queremos que salgan a la luz en computadoras o teléfonos?

Hackers en la mira por video hot de Flor Peña.

Lamentablemente, la respuesta, a las puertas del año 2013, es que no. Pero no seamos tan extremistas. Se puede matizar: las probabilidades de que cualquier material guardado pueda filtrarse son muy altas.


“Si uno juega con imágenes digitales o se filma, tiene que hacerlo a conciencia de que hay un alto porcentaje de que se filtre”, advirtió, en diálogo con Famosos, Miguel Sumer Elías, abogado especialista en delitos informáticos, socio de TLB y autor de la página Informática legal.


El letrado explicó que, en el caso de Florencia Peña, se puede hablar de un delito si es que alguien accedió ilegítimamente al material. La Justicia también debería investigar a quien subió el video por primera vez a la web. Penalmente, según la legislación vigente, el hacker puede recibir entre dos o tres años de prisión. Civilmente, debería resarcir a la víctima por daños y perjuicios.


El problema es que es muy difícil encontrar a los autores de estos hechos. “Eso tiene que ver con si se trata de profesionales o no”, explicó Sumer Elías. Claro, un experto no deja huellas. El panorama cambia cuando se trata de amateurs: “Ahí hay un hilo de esperanza”.


Para el abogado, estos temas no se solucionan con una legislación más dura en cuanto a las penas. Pero sí con una que unifique la forma en que los proveedores conservan la información. Sin embargo, indica que guardar datos como por ejemplo llamadas, chats o fotos también atentaría contra la privacidad. En ese sentido recordó una ley del año 2005 que fue frenada y que proponía el almacenamiento de datos por 10 años.


La vía legislativa, entonces, sigue siendo complicada.


Pero para Sumer Elías, la verdadera solución es la educación, porque la problemática no es sólo de famosos, sino que hay diariamente casos de este tipo. “Hay una generación de padres que no entiende nada de internet y que no puede darles consejos a sus hijos. Los chicos están pagando las consecuencias de la desinformación”, indicó.


Y ahí aparece el “sex teen”, algo muy común, según el experto, entre adolescentes. La práctica consiste en sacarse fotos provocativas y pasarlas por teléfono. “Eso, en el peor de los casos, termina en un sitio porno”, explicó. Y eso no es todo. Entre los más jóvenes también existe el “despecho online”: cuando las parejas se pelean, “vuelcan la bronca en la web” y publican imágenes íntimas. "Antes no existían fotos digitales, ni fotos íntimas, ya que nadie quería ir a revelarlas", repasa el abogado, que cuenta que muchos padres se acercan con sus hijos, en busca de asesoramiento, por ese tema.


Los casos pueden derivar en problemas serios. “Hay gente que se tiene que mudar de ciudad. Por ejemplo, hubo un caso de una chica de 16 años que fue filmada teniendo sexo oral con su novio. Se pelean y el video aparece en la web. Todo el pueblo tuvo el video y la familia se tuvo que mudar”, contó.


El afectado puede solicitar a los buscadores que lo que se quiere resguardar no aparezca en los resultados. Sin embargo, ahí no termina el problema, porque seguramente muchos de los que vieron el material en un principio lo hayan guardado. “No se puede contener que alguien tenga el video y lo pueda subir otra vez”, explica el abogado.


El panorama es desalentador. “En más del 80 por ciento de los casos hay un problema de recolección de pruebas informáticas. Las pruebas se ensucian y se puede pedir la nulidad”, indica Sumer Elías. Por eso es posible que el caso de Florencia Peña no se resuelva.