La vida de Justin Bieber corrió serio peligro. La policía de Estados Unidos detuvo a dos personas que fueron contratadas por un convicto para secuestrar y asesinar al cantante canadiense luego de uno de sus recitales del mes pasado en Nueva York.

El maléfico plan fue diseñado por Dana Martin, un preso en Nuevo México condenado a dos cadenas perpetuas por violar y matar a una adolescente de 15 años en 2000. El asesino está obsesionado con el ídolo teen, a tal punto que tiene un tatuaje de su cara en una pierna.

Al parecer, Martin se sintió menospreciado por Bieber después de escribirle varias cartas y no obtener respuesta. Por eso comenzó a planear el asesinato del cantante y reclutó para llevar a cabo su plan a Marcos Staake, de 41 años, quien estuvo preso con él, y a un sobrino de éste, Tanner Ruane, de 23 años.

El plan consistía en que Staake y Ruane viajaran primero a Vermont para matar y castrar a dos conocidos de Martin, por causas que no han trascendido.

Posteriormente se desplazarían a Nueva York para asesinar a Bieber y a su guardaespaldas aprovechando la estancia del artista en la ciudad, donde ofreció un concierto en el Madison Square Garden a finales de noviembre.

El propio Martin frustró el plan al llamar a las autoridades y delatar a sus socios, de acuerdo con la prensa estadounidense, que precisó que Staake fue detenido en Vermont y Ruane fue localizado en el estado de Nueva York con armas y tijeras de podar en su vehículo.

Los dos serán enviados a Nuevo México, donde enfrentan cargos por conspiración para cometer asesinato contra el ídolo juvenil.




Metaleros Obsesionados con Justin Bieber planeaban secuestra