Pekín, con 12 millones de habitantes, sufre la peor contingencia ambiental de su historia, con picos de partículas suspendidas que alcanzaron el sábado pasado los 993 microgramos por metro cúbico, unas cinco veces más que los 185 microgramos necesarios para que se declare la contingencia ambiental en el valle de México.
Tras alejarse estratosféricamente los 25 microgramos permitidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS), las autoridades chinas cerraron escuelas y fábricas, e instaron a los ciudadanos a permanecer en sus viviendas, a no ser que sea necesario salir a la calle, y en caso de que sí, usar mascarillas. Asimismo, redujeron drásticamente la circulación de vehículos oficiales.
También se ha lanzado un llamado a los residentes para que utilicen el transporte público y dejen sus coches en casa para combatir la espesa nube de smog.
“Continuar controlando”. Ayer, el portavoz del Ministerio de Exteriores, Hong Lei, dijo que el gobierno “da mucha importancia a la protección medioambiental”, y aseguró que tomará “medidas activas” para “continuar controlando” la contaminación del aire.
Pero hasta la prensa oficial se empieza a mostrar crítica con la dejadez del gobierno.
“¿Cómo podemos salir del sofocante asedio de la polución?” preguntó el Diario Oficial del Partido Comunista, en un editorial en portada. “Consideremos claramente la gestión de la contaminación ambiental con un sentido de urgencia”, agregó.
8,500 muertes. La segunda economía mundial descuidó durante décadas el medioambiente en aras de un rápido desarrollo industrial, lo que ha producido una grave degradación de su atmósfera, sus ríos y lagos.
Según Greenpeace, sólo en 2012 los altos niveles de contaminación del aire causaron unas 8,500 muertes prematuras en Pekín, Shanghái, Cantón y Xian.
3 comentarios
Pero estos chinos.. tienen que llegar a ésto?
Y yo que me quejaba cuando bs as se llenó de humo..