José Manuel de la Sota se convirtió ayer en el primer gobernador en salir al cruce de Cristina Kirchner, que en su última aparición pública antes de viajar a Asia había fustigado a los intendentes y gobernadores que aumentan impuestos.

"Señora, devuelva a los cordobeses la plata que le prestaron. Guarde su látigo. Acá si alguien ajusta es Ud.", disparó el gobernador a través de su cuenta de Twitter, en obvia réplica al discurso de la Presidenta.

El embate no terminó allí. "Señora Presidenta, no acuse sin razón. Págueles a los jubilados cordobeses lo que les debe; arregle las rutas destruidas y no habrá tasas. ¡Pague!", continuó De la Sota. Y remató: "Devuelva a los trabajadores el impuesto a las ganancias y a las provincias la coparticipación. No agreda con plata ajena en su bolsillo".

Anteayer, en el acto en el que anunció la compra de vagones para las líneas Sarmiento y Mitre, Cristina Kirchner usó parte de su discurso para arremeter contra gobernadores e intendentes que en los últimos meses aumentaron los impuestos. "No hagan esas cosas si quieren ser presidente", les dijo.

"Si es necesario readecuar tarifas, hay que hacerlo con gradualismo para que no tengan impacto no sólo económico, también hay un impacto de expectativa y psicológico en la economía, que tal vez es más negativo", advirtió.

Aludió específicamente a "algunos municipios que han creado una tasa por combustibles", impuesto que, aseguró, no corresponde por suponer una "doble imposición".

Las recomendaciones parecieron especialmente dirigidas a Daniel Scioli, quien el año pasado aumentó impuestos, y a De la Sota, en cuya provincia rige, desde septiembre último, la "tasa vial" sobre los combustibles.

De hecho, en noviembre último el Gobierno llevó esa disputa a la Corte Suprema, donde denunció a la provincia para que dé marcha atrás con la suba en los combustibles.

De la Sota es uno de los gobernadores que con más energía enfrenta a la Casa Rosada por las deudas de la Nación con la provincia.

Desde que asumió en diciembre de 2011, reclama al Gobierno que salde la deuda de 1040 millones de pesos por el déficit de la Caja de Jubilaciones. El caso ya está en manos de la Corte Suprema.

El gobernador de Córdoba exige además el desembolso de unos 600 millones de pesos por obras públicas federales que se ejecutaron con fondos de la provincia y que no fueron reintegrados.

A la dura reacción de De la Sota se sumó la de su jefe de Gabinete, Oscar González, que, igual que su jefe, apeló a la figura del látigo para rebatir las advertencias de la Presidenta.

"En lugar de maltrato, látigo y castigo, que la provincia reciba los fondos que la Nación debe enviar. En lugar de tanta reprimenda, que haya más diálogo y cumplimento de las obligaciones", pidió el funcionario en declaraciones a Cadena 3. Tras acusar a la Casa Rosada de "trasladar el ajuste a las provincias", González volvió a justificar la tasa vial. "Hemos tomado medidas en función de que a lo largo del tiempo nunca conseguimos respuestas", argumentó.

El embate de De la Sota cierra una semana en la que, en el terreno político, el gobernador reforzó su perfil de abierta oposición a la Casa Rosada de cara a las elecciones de octubre.

El lunes recibió a Mauricio Macri, con quien coincidió en la necesidad de avanzar en acuerdos distritales para enfrentar al kirchnerismo en las legislativas..