En la localidad de San Donaci, al sur de Italia.



Internacional
Hace 2 meses el perro Tommy sufrió la pérdida de su ama de 57 años, llamada María. Lo curioso es que desde ese tiempo que no ha dejado de asistir a misa en el mismo lugar donde le realizaron el funeral.



La historia es el del sur de Italia, donde los feligreses de la iglesia de Maria Asunta, en San Donaci, dieron cuenta de que este pastor alemán se instala a diario al lado del altar, antes de que comience el servicio religioso.



Desde que Tommy asistió al funeral de la señora, el párroco Donato Panna le permite la entrada al lugar, pues apenas escucha las campanadas o ve llegar un coche fúnebre, el perro corre a la iglesia del pequeño pueblo.



Según los lugareños, Tommy -que actualmente tiene 12 años- había sido rescatado por la señora María, y lo llevó a vivir con ella, donde también se encontró con otros 4 perros callejeros, pero que al igual que él ahora se encuentran tirados en la calle.