Un bebé de 11 meses muere por desinformación de sus padres veganos




Los padres de un bebé de once meses, muerto por desnutrición, se enfrentan a una condena de 30 años. No se trata de una pareja que abandonara a su hija, sino de dos personas que decidieron hacerse veganos, vegetarianos estrictos, sin la suficiente información y sin dejarse asesorar. La niña fue alimentada exclusivamente con leche materna, lo que podría provocarle algún deficit pero seguramente no la muerte, sino fuera por las importantes carencias de la dieta de su madre.

Según declara Mar Garrido, endocrinóloga de la Dirección General de Atención Primaria de la Comunidad de Madrid a El Mundo, con una dieta vegana “Los adultos pueden vivir, siempre que cuiden la nutrición, porque su cuerpo está acostumbrado. Pero tanto en el embarazo como en la lactancia, la madre ha podido desarrollar déficits y los niños son muy sensibles a ellos“. Uno de los más importantes puede ser el de vitamina B12, imprescindible en el desarrollo del sistema nervioso central. La autopsia de la niña identificó este déficit.

Los padres vieron un documental sobre mataderos y se convirtieron en vegetarianos estrictos. Lavaban a la pequeña con arcilla, no aceptaban la medicina y se guiaban por métodos de herbolario leídos de un libro. La pequeña tuvo bronquitis y la trataron ellos mismos. Ambos reconocen “ser plenamente conscientes del error que cometieron” y que con bastante probabilidad les llevará a la cárcel.

Cada uno puede optar por la forma de vida que más le guste, aunque no estoy muy de acuerdo con condicionar tanto a los hijos. Pero, en cualquier caso la información es necesaria. Información de calidad, no leída en cualquier lado. Un médico “tradicional” acepta sin problemas que un adulto elimine los alimentos animales y puede aconsejar sobre como conseguir los nutrientes, vitaminas o minerales que pueden faltar.

Pero sobre todo durante el embarazo y la lactancia hay que llevar un control riguroso. El cuerpo de la madre y el feto primero y niño después, necesitan unos aportes imprescindibles. El fallo de estos padres no fue ser veganos, ni optar por la LME hasta el año, sino hacerlo como les pareció mejor, despreciando los conocimientos adquiridos por los que llegaron antes que ellos.

La OMS aconseja la LME los primeros seis meses. A partir de esa edad se debería iniciar la alimentación complementaria.