¿No alcanzas el orgasmo?


Uno de las bases de la anorgasmia, es la falta de información. En esta nota te acercamos un poco más al placer a través de algunos consejos.


Mujeres toketean el clitoris para acabar


El placer es tan grato como necesario. ¿No es acaso el sexo uno de los mayores placeres de la vida? Pues dilo sin vergüenza, el sexo no sólo es un acto de goce sino que además, es probado que tiene beneficios para la salud, como mantenerte en forma, reducir el estrés, regularizar tus periodos menstruales y hasta aumentar las defensas del cuerpo. Y los efectos son mayores o sólo ocurren cuando ambos integrantes realmente lo disfrutan.

Sin embargo, así como algunos hombres no pueden alcanzar la eyaculación, muchas mujeres tampoco logran llegar al orgasmo, aún cuando logren excitarse. Si estás dentro de ese grupo, recuerda que no estás sola y que es tu derecho disfrutar del encuentro sexual tanto como ellos, así que anímate a reclamar y a disfrutar plenamente.

Esto que para muchas personas puede parecer obvio, en verdad no se ha tenido siempre en cuenta y aún actualmente hay culturas que oprimen a las mujeres o no les dan valor a sus sensaciones o sus necesidades.

Por eso, en vidaysalud.com queremos animarte a que reflexiones sobre tu actividad sexual. ¿En verdad la disfrutas? Si no es así, no te avergüences ni te desesperes. A muchas mujeres les ocurre lo mismo (más de las que crees). Esta condición se denomina anorgasmia o disfunción orgásmica, y lo bueno es que tiene tratamiento y la mayoría de las veces también tiene solución.

Existen distintos tipos de disfunción orgásmica en la mujer. Se dice que es primaria cuando nunca se ha tenido un orgasmo; secundaria, cuando se ha tenido al menos un orgasmo en el pasado pero actualmente se es incapaz de lograrlo; y situacional, cuando el orgasmo sólo puede ser alcanzado en ciertas ocasiones, como con la masturbación o durante el sexo oral.

¿Por qué ocurre esto? Hay diferentes razones por lo que ocurre la disfunción orgásmica, pero lo importante es que sepas que, en general, no es un problema físico (aunque en algunos casos, aunque muy pocos, el problema puede deberse a una medicina que estás tomando o a alguna enfermedad crónica).

Los especialistas consideran que la anorgasmia o disfunción orgásmica se debe a factores psicológicos y sobre todo culturales y/o religiosos. Otras veces tiene que ver con una educación sexual incompleta y con el desconocimiento del cuerpo. Y también puede haber situaciones de estrés, ansiedad, vergüenza, etapas personales complicadas, miedo a quedar embarazada y experiencias sexuales negativas que no te ayuden a alcanzar el orgasmo.

Además, en muchos lugares todavía existe un modelo masculino del sexo y algunas mujeres creen que sólo se puede alcanzar el orgasmo a través de la penetración. Por el contrario, las mujeres suelen excitarse y llegar al orgasmo con la masturbación (ya sea otorgada por ellas mismas o por su pareja, con la mano o mediante sexo oral). Al respecto, un estudio australiano de 2011, publicado en la revista científica Journal of Sexual Medicine, afirmaba que el 80% de las mujeres consigue el orgasmo tocándose el clítoris.

Recuerda que, al igual que los hombres, las mujeres también estamos predispuestas para tener orgasmos, y más aún, a diferencia de nuestros compañeros del sexo opuesto, los tenemos más prolongados y hasta pueden llegar a ser múltiples.

¡Anímate a descubrirte y a gozar libremente de tu sexualidad! Y si notas que no lo estás logrando o que hay algo que anda mal o podría mejorar, pues no tengas vergüenza y consulta con un profesional especializado para que te ayude a encontrar el modo en que mas disfrutas del sexo.

El tratamiento puede involucrar educación sexual, terapia conductual cognitiva, enseñanza de la forma de obtener orgasmos enfocándose en la estimulación y la masturbación dirigida; y también pueden funcionar algunos ejercicios de pareja para mejorar la comunicación y la estimulación. Lo importante es que mantengas la calma, el ponerte nerviosa porque no logras un orgasmo sólo hará que cada vez sea más difícil alcanzarlo. Más aún, la mayoría de las veces lo que necesitas es relajarte y disfrutar de tu relación sexual.

Es importante que le prestes atención a tu placer. Pues cuando el sexo no se disfruta, se puede convertir en un deber en vez de una experiencia íntima y placentera. Y si la disfunción orgásmica se prolonga a través del tiempo, el deseo tiende a disminuir y a la larga el sexo ocurre con menos frecuencia. Esto no sólo puede crear conflictos en la relación, sino también inseguridad y autoestima baja en la mujer. ¡No esperes a que eso ocurra, tú también tienes derecho a gozar y a disfrutar de una vida sexual placentera!