Un sector del PRO impulsa con fuerza la posibilidad de que Roberto Lavagna integre una fórmula para el Senado con Gabriela Michetti. De hecho, Macri y Lavagna tuvieron una reunión a solas hace un mes y esa posibilidad quedó latente. La elección para legisladores nacionales parece que va a convocar a muchas figuras de la política argentina y el jefe de Gobierno quiere asegurarse la victoria en su distrito.Trabajan en ese armado Eduardo Amadeo -cada vez más cerca del PRO- y Jorge Sarghini, quien también está cerca de Sergio Massa.
El problema es el orden de la fórmula. Al parecer el ex ministro y ex candidato presidencial no aceptaría de ninguna manera ser segundo, más allá de si mide más o menos que la ex vicejefa de Gobierno, lo cual ya alimenta tensiones en el macrismo. Según pudo saber esta sección, ese fue el tema que trató Michetti en su casa hace pocos días con una colega y una ex colega de la Cámara de Diputados, quienes le dijeron que quizá sea mejor para ella aceptar ir como número dos en esa fórmula.
Lo que está claro es que el nuevo escenario aleja a Horacio Rodríguez Larreta de la pelea por una banca en el Senado. El jefe de Gabinete parece haberles dicho a los suyos que dejará pasar el turno electoral y buscará posicionarse en la próxima elección.
 
Tinelli atemoriza
  
"A raíz de tu convocatoria @cuervotinelli muchos me piden que me postule para el bailando, empiezo clases de baile?, preguntó Horacio Rodríguez Larreta por Twitter a Tinelli, viendo una posibilidad de reflotar sus aspiraciones, en momentos en que en el PRO afirman que analiza no participar este año de la pelea electoral ante la gran cantidad de candidatos que tiene el macrismo en la Ciudad.
"@horaciorlarreta por favor Horacio anda preparándote. Sos el primer anotado", lo alentó Tinelli por la misma red social en la que lanzó el llamado a los políticos que quieran participar del Bailando 2013, justo en la antesala de las elecciones de medio término de Cristina Kirchner.
Otro de los interesados en formar parte del nuevo elenco es Francisco de Narváez, quien fue precisamente el más beneficiado de la última edición del Gran Cuñado, aquella parodia de políticos, que algunos consultores consideraron clave para la derrota de Néstor Kirchner en 2009 en la provincia de Buenos Aires.
Es cierto que el rating no lo acompañó tanto en 2012, pero sigue siendo influyente. Antes de la saga de imitaciones políticas que ya tuvo cinco capítulos desde 2001, Tinelli había sido decisivo en otras contiendas políticas como cuando recibió a Carlos Menem en 1995, le dio su apoyo y facilitó su reelección.
El propio Menem reconoció que ese espaldarazo fue vital para su triunfo, así como Fernando de la Rúa repitió que la caricaturización de su figura en el programa más visto de la televisión fue caldo de cultivo para su caída en 2001.
Precisamente la interpretación de ese De la Rúa dubitativo y lento por Freddy Villarreal fue puesta en marcha en las dos primeras emisiones del Gran Cuñado en 2001 y coronada por aquella desgraciada aparición del Presidente en el programa, cuando equivocó la salida y confundió el nombre de la entonces esposa del conductor.
De la Rúa suele decir que a partir de esa experiencia, los medios deberían ser más conscientes de su influencia y sostiene, convencido, que sus sucesores Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner buscaron acercarse a Tinelli para evitar sinsabores.
Kirchner lo llevó bien hasta que el conflicto con el campo también reactivó a Tinelli. El santacruceño pasó de prestarle la Casa Rosada a Villarreal para que se burlara de De la Rúa a prestarse a un incómodo diálogo telefónico desde Olivos —cuando era candidato a diputado— en la campaña del 2009.
Gran Cuñado 2009 o Gran Cuñado 5 fue la quinta edición de la parodia del Gran Hermano integrada por políticos. Las dos primeras de 2001 las ganaron los personajes de Carlos "Chacho" Alvarez —con su renuncia a la vicepresidencia todavía en boga— y Aldo Rico y en ambos casos fue segundo Villarreal con su Fernando. En el Gran Cuñado 3 de 2002 ganó Adolfo (Rodríguez Saá) y en el 4 de 2005 el vencedor fue Mauricio (Macri).
Ya en Canal 13, Tinelli volvió con ese éxito en las legislativas de 2009 y llegó a tener un pico de 46 puntos de rating y un promedio de 31, luego de haber dejado pasar las presidenciales que coronaron a Cristina Kirchner en 2007.
Ese último capítulo, casi premonitorio, fue ganado por un Francisco de Narváez, entrador y simpático, interpretado por Roberto Peña contra un Kirchner irascible nuevamente bajo la inclemente caracterización de Villarreal. El Trece permitía machacar con el ¡¿Qué te pasha Claríiin?!
La influencia real del programa no fue medida. Y si bien muchos analistas relativizaron su penetración en el resultado electoral, a De Narváez el personaje lo hizo más conocido y amplificó su enorme campaña de instalación pública.
 
El Secretario de Cristina (y el enojo de Bonfatti)
  
El gobernador de Santa Fe, Antonio Bonfatti, se mostró muy molesto por las críticas que la presidenta Cristina Kirchner por sus vacaciones en Cuba y hasta denunció una supuesta trampa de la mandataria en su videoconferencia con Rosario.
Según señaló Bonfatti, ese viernes a las 8:30 lo llamó un secretario privado de la Presidenta para preguntarle si iba a estar junto a la ministra de Industria, Débora Giorgi, en el acto que se iba a realizar en Rosario y transmitir en directo a la Casa Rosada.
"Yo le dije: ‘Mire, recién llego de vacaciones y tengo convocada una reunión con ministros. Va a ir en mi representación el vicegobernador’. Y después sale la Presidenta con esa ironía, diciendo que yo seguía de vacaciones", señaló Bonfatti en una entrevista radial.
Y agregó: "A menos que sea muy ineficiente el secretario le tendría que haber dicho a la Presidenta que yo estaba de regreso y en funciones".
 Rumores de Pasillo