El organismo internacional liderado por Christine Lagarde emitió una "declaración de censura" contra el país e instó a tomar medidas correctivas. También manifestó que están abiertos todos los canales de diálogo con las autoridades argentinas.

Nuevo ataque del FMI a la Argentina




El Fondo Monetario Internacional emitió hoy una declaración de censura contra la Argentina en el que solicitó que el país realice cambios en materia estadística.

"El Directorio Ejecutivo del FMI consideró que los avances de Argentina en la implementación de los correctivos desde el encuentro del Directorio el 17 de septiembre no han sido suficientes", dijo el organismo.

"Como resultado, el Fondo ha emitido una declaración de censura contra Argentina en relación con su ruptura de la obligación con el Fondo bajo los artículos de acuerdo", agregó.

El Directorio del organismo "instó" a que el país adopte medidas correctivas y fijó como nuevo plazo el 29 de septiembre de este año.

Luego, el 13 de noviembre el Directorio volverá a examinar la cuestión, por lo que señaló que "está dispuesto a continuar el diálogo con las autoridades argentinas".

La medida, aunque más que nada constituye un fuerte tirón de orejas cuyas consecuencias son aún muy lejanas, tiene la gravedad de ser una decisión inédita.

Sabidas son que las recetas de ajuste y austeridad promovidas por el FMI y los organismos multilaterales de crédito, fueron las responsables de la debacle económica argentina de 2001, que sumió al país en una crisis de deuda sin antecedentes, con tasas altísimas de desempleo.

Las mismas disposiciones que se aplicaron a mansalva en la región en la década del '90, con su consabido poco éxito, son las que están ocasionando las crisis de los países centrales en la actualidad, con Grecia y España, como ejemplos paradigmáticos.

"El FMI es un árbitro a favor de los países más desarrollados, que fueron los que impulsaron la crisis y que en cierta medida la están trasladando a las economías emergentes", explicó la presidente Cristina Fernández de Kirchner, meses atrás, durante una gira por el exterior.

La presidenta había respondido así a declaraciones de la directora del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, quien había señalado que la Argentina merecería la "tarjeta roja" si no mejoraba sus mecanismos de medición de la inflación.

"Hay que leer bien lo que dice el acta fundacional del FMI, porque o cambian la carta orgánica o cambian los directores. Porque las dos cosas no combinan", sostuvo la Presidenta, en su momento.

"Uno de los problemas más grandes en la actual crisis económica internacional es que no se cae una nueva idea, y si la hay es que no se la quiere ver, porque no se quieren perjudicar ciertos intereses", agregó.