Nahuel Fioretto se cruzó a golpes de puños con un hincha


Locura en la Primera B Metropolitana


Defensores de Belgrano vive una crisis que hace que todo pueda pasar. Ayer, en el Bajo Belgrano, se vivió una muestra de ello. El equipo, que está último en la tabla de la Primera B Metropolitana, caía 3 a 0 frente a Morón (con dos goles de Mariano Martínez y otro de Damián Akerman) y su público insultaba al plantel, a los dirigentes y al entrenador Oscar Blanco. Pero no todo quedó allí, porque un simpatizante decidió saltar al campo de juego para agredir al arquero Marcelo Bangert y al mediocampista Maximiliano Serrano. Al verlo, Nahuel Fioretto (ex hombre de Boca, Nueva Chicago y Huracán, entre otros) decidió responder y se enfrentó al hincha en pleno campo de juego. Tras algunos golpes, el resto de los futbolistas intervinieron para detener la pelea.


El encuentro estuvo suspendido durante más de 10 minutos, y al reanudarse el árbitro Germán Bermúdez, expulsó al futbolista y Defensores se quedó con nueve hombres, ya que Miguel Porcel ya había visto la roja. A diez minutos del final, y con un clima tenso en las tribunas, Ariel Posat también fue expulsado en el local.

Fioretto, en tanto, tuvo que quedarse en el vestuario custodiado por hombres de la Policía Federal, ya que desde la popular local cantaban una amenaza preocupante: "Ya lo vemos a Fioretto esquivando balas por Libertador". Inexplicable. El hincha, que increiblemente volvió a la tribuna sin ser detenido, luego fue fue demorado por efectivos. Fioretto, en tanto, no presentó ninguna denuncia.

El resto del plantel de Defensores de Belgrano debió esperar cerca de 40 minutos para retirarse de los vestuarios, ya que muchos hinchas se alojaron en la puerta de salida de los futbolistas y a raíz de ello se retiraron del estadio por el acceso del equipo visitante.
Alejandro Migliardi, arquero de Morón, detalló que "yo estaba en el otro arco y no entendía mucho lo que pasaba. Después vi una pelea y creí que era entre dos jugadores; nunca vi que entró un hincha. Todos fuimos a separar. Defensores no está pasando un buen momento pero eso no justifica ningún tipo de violencia, hay que bajar un cambio". El árbitro, Germán Bermúdez, marcó que "nunca me pasó algo así. Le expliqué a Fioretto que debía expulsarlo pese a todo. Fue una locura".