La muerte en la estrategia de la oposición mediática


En las últimas semanas tres hechos de diferente magnitud, y por distintas razones, ocuparon un amplísimo espacio en los medios de comunicación. El intento del gobierno argentino de legitimar con el voto en las Cámaras de Senadores y Diputados el Memorándum de Entendimiento con Irán, como forma de destrabar y a su vez activar la causa de la voladura de la AMIA ocurrida hace 19 años y aún hoy sin resolver por la justicia, generó una revulsión en los medios opositores, que fueron canalizando cataratas de declaraciones de referentes partidarios unidos en el rechazo de la iniciativa gubernamental, con diatribas de las más diversas. En esa suerte de conglomerado opositor se rechaza la propuesta de la Comisión Internacional de la Verdad, sin efectivizar ninguna propuesta alternativa que permita sacar de la actual parálisis judicial y proponer una forma viable de activar la causa del atentado. Desde las legítimas dudas de algunas de las agrupaciones de familiares de las víctimas del mayor atentado de la historia argentina, hasta el uso descarado de la memoria de los muertos por parte de los medios de oposición para boicotear cualquier iniciativa gubernamental que permita avanzar en la verdad, expresan el actual estado de confrontación de la prensa anti K.

Otro síntoma de la exacerbación opositora fue la cobertura desarrollada el 22 de febrero, fecha en que se cumplió el primer aniversario de la tragedia ferroviaria de la estación Once. Decíamos hace un año en esta columna: "En esta irracional manera de morir seguramente las víctimas no eran conscientes que como producto del afán de lucro desmedido de determinados empresarios del transporte y los deficientes controles estatales, sus vidas corrían peligro, a pesar de los millonarios subsidios otorgados por el Estado, que ininterrumpidamente desde la emergencia ferroviaria a la fecha la empresa TBA ha recibido con una inversión empresaria que ha sido casi nula."
Pero en qué se ha avanzado desde la catástrofe ferroviaria. En el banquillo de los acusados se encuentran más de 20 imputados entre empresarios, funcionarios y distintos responsables del siniestro, con el dictado de la apertura del juicio oral en el curso del corriente año. Lo cierto es que la tragedia fue el lugar de intersección de distintas variables que dan cuenta de un largo proceso de decadencia como sociedad. Que tiene su origen en los negociados de las privatizaciones del Menemato, y la anterior destrucción de la Empresa Ferrocarriles Argentinos en los años de dictadura, en un encadenamiento siniestro de responsabilidades públicas y privadas, que se han extendido hasta nuestros días.

A pesar de esos avances judiciales y la voluntad política para descubrir la verdad y sus responsables, el eje de la cobertura periodística de los medios opositores fue utilizar el inconmensurable dolor de los familiares de las víctimas y minimizar los avances de la causa, como clara estrategia para utilizar perversamente las 52 muertes con un sentido político.

Pero el colmo del aprovechamiento de lo siniestro por parte de la prensa opositora en la última semana, fue la construcción y la recurrente instalación mediática de una muerte vial. El feriado del miércoles pasado, y su escasez de noticias, rompió el vacío informativo con un hecho que se convirtió en la noticia que los medios opositores aún siguen explotando a una semana del siniestro. La muerte en accidente de tránsito de un ciclista en la Panamericana, al ser atropellado por un automovilista con exceso de alcohol en sangre, emergió de las habituales estadísticas de accidentes de tránsito por una sencilla razón: el padre del conductor del automóvil era un destacado periodista identificado con posiciones de izquierda y partidario de la Ley de Medios. Esta pátina oficialista ha sido la razón y no otra del recurrente seguimiento informativo de los medios opositores. Lo macabro es que la muerte del humilde trabajador del country de Pilar sigue siendo utilizada mientras se invisibilizan muertes como la del albañil de la torre en construcción de Puerto Madero, aplastado por una grúa hace tan solo unos días, del cual poco y nada se ha dicho, más que unas líneas; como las decenas de muertes que se producen por semana en las carreteras, de las cuales a ningún medio se le ocurre hacer reportajes a sus familiares de manera sistemática, durante días, quedando dichas muertes en los millares de víctimas que al año forman parte de la inseguridad ciudadana.
Es sabido que de un hecho no siempre se construye una noticia, pero en este caso singular queda claro que la recurrencia en la cobertura y en la amplitud de espacio otorgado a la misma no es más que un ejemplo macabro de la utilización política de una muerte.




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