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En el centro de Melilla,(España) cerca de su avenida principal, existe desde la década de los 60 un colegio público de Marruecos que depende totalmente del Ministerio de Educación de ese país. Es la Residencia de Estudiantes Marroquíes Musulmanes, cuyos profesores y parte del alumnado cruzan a diario la frontera de la ciudad autónoma para dar clase. Siempre se ha rumoreado que en sus aulas los estudiantes menos aplicados no se escapaban de algún pequeño castigo físico de sus maestros, quienes quizá podrían pensar en la dudosa efectividad de que la letra con sangre entra. Pero un vídeo ha destapado un caso de maltrato escolar que va mucho más allá de las posibles collejas o golpes de regla en las manos o los pies que relatan algunos de los que han pasado por aquel centro en los últimos años.

Las imágenes, escalofriantes, parecen de siglos atrás pero en realidad fueron grabadas hace un par de semanas. En ellas se ve a un profesor agrediendo a uno de sus alumnos, del que no ha trascendido su identidad, pero que por el vídeo parece tener apenas nueve o diez años. En menos de 20 segundos, que son los que dura la grabación, el maestro propina cerca de diez golpes con un palo flexible en la cabeza, espalda y piernas al niño, que llora y grita mientras trata de protegerse y zafarse de los golpes del profesor, que también le dio algunos zarandeos y tirones de orejas.

En el vídeo también se observa cómo el pequeño intenta escapar por el pasillo de la clase ante la atónita mirada de al menos ocho compañeros, alguno de los cuales incluso se lleva la mano a la cara. Otro, probablemente el más valiente de la clase, sacó el móvil y grabó la secuencia, que es lo que ha permitido iniciar una investigación policial que ya ha pasado a manos del Juzgado de Instrucción número 4 de Melilla.

La Jefatura Superior de Policía ha informado de que el Grupo de Menores tuvo conocimiento de los hechos gracias a uno de los agentes que presta servicio en el Centro Penitenciario de Melilla, que fue quien dio la voz de alarma de este presunto caso de maltrato escolar. Fue así como arrancó la investigación, iniciada a iniciativa policial, que ha permitido ya identificar a un profesor de la Residencia de Estudiantes Marroquíes Musulmanes y a su jefa de estudios, aunque no se ha producido ninguna detención.

El Ministerio de Educación español no tiene ninguna competencia en este centro público marroquí, donde se imparte el sistema educativo de ese país a varios cientos de alumnos desde las edades más tempranas hasta el Bachillerato, la mayoría de los cuales viven en Melilla sin la documentación en regla para ser escolarizados en centros públicos españoles.

Ni siquiera pueden entrar los inspectores del Ministerio de Educación español, que ya reconoció hace unos años que la Residencia de Estudiantes Marroquíes Musulmanes no se cumple el Real Decreto 806/1993 sobre el régimen de centros docentes extranjeros en España, posiblemente porque el país alauita se niega a reconocer la españolidad de Melilla. Un argumento que Marruecos suele utilizar como llave maestra para todo lo relacionado con la ciudad autónoma y que no le ha impedido, sin embargo, que su colegio público de Melilla haya funcionando con normalidad y sin trabas administrativas en todos estos años.



http://www.elmundo.es/elmundo/2013/03/26/espana/1364319921.html