Una rubia atractiva busca una amiga gorda en la que volcar toda su condescendencia
QUIERE UNA AMIGA DE VERDAD Y QUE ESTÉ GORDA

Rubia atractiva busca amiga gorda para amistad verdadera


Tras una tarde comprando ropa en solitario y viéndose obligada a hacer uso de los amables comentarios de las dependientas para sentirse mejor tras salir del probador, Carla Semprún, una atractiva mujer de 27 años, ha confirmado a la prensa que está “deseando” tener una buena amiga, quizá con sobrepeso, a la que acompañar a comprar ropa y animarle a probarse tops “que sé que no le van a quedar bien y acabar comprándolos para mí, porque es muy de amigas auténticas cuando pasa eso”.

Carla explica con tristeza que “sería genial” contar con una amiga de verdad a la que hablar con franqueza, de tú a tú, alguien de quien preocuparte “a saco” y dejarle ropa y que no le valga.


La chica asegura no poder esperar a conocer la sensación de decirle a una amiga gorda “ven aquí gordi” y entonces agarrarla a duras penas con los dos brazos y susurrarle al oído algo como “no dejes que nadie nunca te diga que no eres bella en el fondo”.

Esta rubia de cuerpo escultural dice necesitar, desde lo más profundo de su alma, a esa amiga auténtica y gorda a la que hacer comentarios amables cuando, tras una noche de fiesta, nadie la haya sacado a bailar y a la que animar a comprarse ropa que no está diseñada para chicas con michelines.

“Yo soy una persona muy dada a los demás y siento que hasta ahora no he tenido la oportunidad de hacer entender a una gorda que lo importante es cómo se sienta ella por dentro porque no hay ningún cuerpo feo”, insiste.

“Necesito tan desesperadamente a una amiga gorda que estoy empezando a picar entre horas de pura ansiedad”, ha añadido con tristeza. Al cierre de la edición, un teletipo ha informado de que Carla, sin saberlo, ya se ha convertido en la amiga insegura en la que otra mujer, su guapísima amiga Esther, está volcando toda su condescendencia.


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