Lanata: mañana habla la mujer que sabe todo de NK

Miriam Quiroga. La mujer que Cristina no quiere ver ni en figurita, podría estar con Lanata



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Miriam Quiroga aparecería en la TV, ¿Quizás con Lanata?, para hablar de su relación con Néstor Kirchner, la corrupción y contar porque Cristina Kirchner la echo en cuanto Néstor murió. Según parece, estaría dispuesta a hablar, romper el silencio que sostuvo desde el 2011 y hablar de “Bolsos con dinero y una minera en el medio”.
En su momento, su salida fue en la Revista Noticias, pero si bien el impacto fue fuerte, en esa etapa la popularidad de la Presidente era muy alta y el efecto fue cuasi nulo. Además, la situación tenía connotaciones de culebrón y con un hombre fallecido. Ahora, podría estar dispuesta a dar detalles que comprometerían a la familia presidencial. ¿Cierto, falso, despecho? El tiempo lo dirá.
El adelanto de los periodistas Horacio Enrique Caride y Nicolás Antonio Pizzi, responsables de la Web Expediente Político no es menor, sobretodo si se tiene en cuenta que, uno trabaja en Radio Mitre y es Profesor en la Universidad de San Andrés, mientras que el otro trabaja en la sección política del diario Clarín y es asimismo Editor de Clarín.com.
O sea, no son figuras menores, por el contrario, su Web suele generar algunos adelantos, una suerte de pruebas de mecanismo o globo de ensayo para observar el impacto y movimientos que genera una acción periodística pensada. Es incluso dable de pensar que si Miriam Quiroga se decidió a hablar, ya podría estar a resguardo de presiones, o bien ya grabó sus palabras.
En la Web, el adelanto señala:  
“Miriam Quiroga, que se adjudicó ser amante de Néstor Kirchner, volverá con una fuerte denuncia contra el gobierno.
La ex Secretaria de Documentación, que tenía un despacho contiguo a Néstor, había desaparecido de la escena pública tras sus escandalosas declaraciones en la Revista Noticias, luego de ser echada del Ejecutivo. Oficiaba de “locutora” oficial de los actos del ex presidente. Ahora reaparecerá como denunciante de otro caso de supuesta corrupción. Bolsos con dinero y una minera en el medio.
Cuando la consultaron, en su momento, por qué fue echada Quiroga dijo: ¨Cristina escuchó que algunos decían que era amante de Néstor¨. Quiroga fue reemplazada en su cargo de recepcionista de cartas para la presidencia por Mariana Larroque, hermana del ¨Cuervo¨.”
En su momento, la primera aparición de Miriam Quiroga tuvo una fuerte repercusión internacional y casi no hubo medio de información extranjero que no replicara la nota que hiciese Noticias y el diario Español www.elmundo.es en una nota firmada por Ramy Wurgaft desde Buenos Aires, que señalaba:
“Si Miriam Quiroga conoce todos los secretos de Néstor Kirchner y si incluso fue la amante del difunto, lo más prudente desde el punto de vista del Gobierno, hubiera sido mantenerla vigilada y...contenta.
La solución estaba a la mano: permitirle seguir trabajando en la Casa Rosada, que era lo que a la enigmática mujer de 50 años más le gustaba hacer. En la guarida del poder, mil ojos controlarían sus pasos y mil oídos estarían atentos a sus conversaciones telefónicas, sin necesidad de que los espías del servicio de Inteligencia trabajaran horas extras.
Pero, en vez de proceder de esa forma, a Oscar Parrilli, secretario general de la Presidencia, no se le ocurrió nada mejor que contarle a Cristina Fernández de Kirchner, los murmullos que circulaban por los pasillos del palacio. Los rumores que señalaban que entre Quiroga y su fallecido esposo hubo más que una relación laboral. Y como la presidente montara en cólera al enterarse de lo que todos murmuraban a sus espaldas, decidió despedir él mismo a Miriam.
Ponerla de patitas en la calle, sin ofrecerle otra explicación que el hecho –no confirmado- de que Cristina había encontrado a alguien más apto para ser jefe del Centro de Documentación Presidencial, la función que ella ejercía desde el 2003, año en que Néstor fue elegido presidente.
Más encima, se dice que Parrilli amenazó a la funcionaria con iniciar una demanda judicial por mal desempeño de sus funciones, apuntando a presuntas irregularidades en el manejo del presupuesto de su oficina. ¿Qué más faltaba para convertir a Miriam Quiroga en una rencorosa bomba de tiempo, a punto de explotar?
La potente carga de confidencias, estalló el martes pasado, cuando la dama que hasta entonces pasaba por una perfecta desconocida, contó su historia a la revista Noticias de donde se propagó a los cuatro vientos. Ahora los argentinos desayunan, almuerzan y cenan con esa sabrosa comidilla.
¿Qué pudo haber entre ella y un hombre que no parecía tener otros amores que su familia y la política? "Es vox populi que yo fui su amante. La amante de Kirchner", dijo la mujer que conserva un cierto atractivo, muy propio de las argentinas de su edad, poniendo el énfasis en las palabras 'amante' y 'Kirchner'.
El novelón comienza a finales de los 90 cuando Quiroga ya se había divorciado del padre de sus cuatro hijos y trabajaba como locutora de una emisora de radio de Santa Cruz, la provincia de la cual Néstor fue gobernador. La chispa se produjo cuando aquel se postuló a la presidencia y en un acto proselitista, ella lo presentó como el futuro mandatario de los argentinos.
Su antipatía hacia Cristina fue tan fulminante como la atracción hacia Néstor. "Y con ustedes... Cristina Elizabeth Fernández" anunció en el mismo mitin, afectando la voz y pronunciando el segundo nombre, a sabiendas de que su rival lo detestaba. Detalles que averiguan las mujeres cuando compiten por un varón.
Ya instalado en su cargo, el presidente la nombró su secretaria. "Teníamos una unión muy fuerte. Dejé todo para venirme con Néstor desde el sur (de Santa Cruz a Buenos Aires). Dejé a mi familia", contó entristecida, a sus entrevistadores.
El presidente le encargó el manejo de su agenda oficial y privada y la puso al frente del Centro de Documentación Presidencial, la función que desempeñaba cuando la despidieron. Es significativo que de los miles de actos públicos que compartieron solo quede una foto en la que se los ve nítidamente juntos, siendo que ella era como su sombra. ¿Quién se habrá encargado de eliminar esos testimonios?
Al lado de Kirchner, Miriam se sentía como la legendaria Evita, su heroína, junto a Juan Domingo Perón. Ella era la única que sabía descifrar los designios de Néstor para su pueblo. La que recibía las cartas que los 'descamisados', los parias, le mandaban al caudillo desde todos los confines de Argentina.
En ese relato, Cristina Fernández de Kirchner aparece como la que no supo compartir el sueño de su esposo. "Cristina es una persona muy particular, que no quiere a mucha gente a su alrededor. La verdad, con ella no sé donde quedó el proyecto de Néstor. Se perdió la mística", dijo con cautela, la mujer a quien los empleados de la Casa Rosada llaman "la segunda viuda de Kirchner".
Las revelaciones de Quiroga sorprenden a Cristina y a sus colaboradores en un momento sumamente delicado, cuando se aprontan para las elecciones presidenciales de octubre del 2011.
Un alto funcionario de la Casa Rosada transmitió el malestar del entorno de la presidente hacia Oscar Parrilli, la persona en la cual Cristina depositó toda su confianza, creyendo que sería el estratega ideal para hacer frente al reto de las urnas. "(Parrilli) actuó con la delicadeza de un elefante y todo para congraciarse con Cristina. Nadie hubiera adivinado semejante torpeza en un político avezado como él", afirmó esa fuente.
El temor de quienes rodean a la jefa del Gobierno es que, liberada de su compromiso, la ex funcionaria cuente todo lo que llegó a saber de ellos, de Cristina u de otros en los años que trabajo para Kirchner. De hecho, Marcela Quiroga anunció que piensa "hacer televisión" y que un canal ya le ofreció un espacio. Pero como sabe manejar bien sus cartas, ella no revela de qué hablaría en ese programa.”