Obesidad infantil, un problema en aumento en la Argentina


La Argentina tiene el índice de obesidad infantil más grande de América, llegando al 7,3% de los chicos menores de 5 años de edad. Por qué el sobrepeso en los más chicos es uno de los riesgos que el país debe afrontar con urgencia en el corto plazo, y los pasos a seguir para una mejor alimentación en los más chiquitos

La Salud en Argentina hace muchas décadas que ha dejado de ser uno de los preponderantes de las gestiones que se han sucedido en Balcarce 50, de ahí que veamos hospitales públicos en un pobrísimo estado edilicio, así como también una baja considerable en la atención médica y en el descuidado que dan a sus físicos los argentinos.

Esto ha llevado a que se viva una especie de descontrol en lo concerniente al aspecto sanitario de los argentinos, viéndose por ejemplo que sean los propios pacientes los que tengan que llevarse el instrumental o los remedios a la hora de realizarse una operación, así como también la gran faltante de camas que hay en todos los nosocomios públicos que pueblan el territorio nacional.

Este dejo en la salud que viven los argentinos, puede verse con claridad en los más chicos, donde en los últimos años se va acrecentando una especie de descuido de los padres en la alimentación y salud de sus hijos, lo que ha llevado a que la Argentina lidere el ranking de obesidad infantil de Latinoamérica, con el 7,3% de menores de 5 años obesos.

En Brasil, uno de cada tres niños de 5 a 9 años tiene exceso de peso, según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística, mientras que en México uno de cada cuatro niños de entre 5 y 11 años tiene sobre peso u obesidad. En Chile, los menores más afectados por el sobrepeso y la obesidad se encuentran en las familias con menos recursos, en las cuales el 9,8 por ciento de los niños menores de seis años padecen alguna de sobre peso u obesidad.

La situación es más preocupante en algunas provincias del país, como es el caso de Buenos Aires, donde según un relevamiento hecho por el Ministerio de Salud de dicha provincia, al menos el 30 por ciento de los chicos bonaerenses sufren de sobrepeso, con un 16% de obesos. Esto llevó a que desde el distrito que comanda Daniel Scioli se lanzara un programa denominado “Armando Salud”, en la que se inscribieron más de 40 municipios e instituciones de la comunidad para generar hábitos que ayuden a tomar conciencia de este problema en la sociedad.

Los médicos especialistas en obesidad, sostienen que la prevalencia de la obesidad en edades tempranas incrementa las probabilidades de su desarrollo en la vida adulta y constituye un factor de riesgo para el desarrollo de enfermedades metabólicas, cardiológicas y traumáticas, de ahí que el tratamiento en forma rápida de la obesidad en los chicos, termina siendo fundamental para el crecimiento sano y saludable de los chicos.

El fenómeno de la obesidad infantil está creciendo en el mundo, donde por ejemplo en los Estados Unidos, los casos aumentaron un 50% en los últimos diez años. Pero la obesidad, que se define como el desequilibrio entre la energía consumida y la gastada, está creciendo en dos direcciones, por un lado por la sobrealimentación en las clases media y alta, y por el otro por la mala calidad de los alimentos que comen los chicos de sectores bajos.

Las diferencias sociales y el lugar al que a los chicos les tocó nacer, también se ve claramente en la obesidad, tal como se remarcó con anterioridad, pero los especialistas recalcan que los chicos obesos viven consumiendo golosinas, gaseosas y bebidas azucaradas, pero las diferencias socioeconómicas son notables: los que padecieron desnutrición en los primeros tres años de vida son petisos y obesos. En tanto, los de hogares con una mejor posición son gordos pero con una altura superior al promedio de su edad.

Desde el Ministerio de Salud Bonaerense se suele mostrar los 10 Mandamientos con la Obesidad Infantil, los cuales son:

1 – No saltear el desayuno: La primera comida del día aumenta la concentración, la memoria, la capacidad física y mental para aprender y jugar.

2- Comer una porción de carnes rojas y blancas todos los días. El cuerpo recibe la mejor proteína y si se le saca la grasa se crecerá más sano.

3- Tomar al menos tres vasos o tazas de leche o un yogur por día. De esta manera los huesos y el corazón serán más fuertes.

4- Sumar colores a la dieta: comer al menos dos platos de verduras y tres frutas por día. Cuanto más colores, más vitaminas y minerales aportarán.

5- El pan antes que cualquier galletita: si se lo elige con salvado aportará más fibras.

6- En los recreos optar alimentos con nutrientes y energía: preferir barras de cereales, ensaladas de frutas y turrones de maní.

7-Ponerle poca sal a las comidas: es la mejor forma de proteger el corazón.

8- Consumir cereales y legumbres. Ingerir un plato chico de pastas, polenta, fideos, arroz, lentejas, porotos o soja de 4 a 7 veces por semana.

9- Tomar mucha agua todos los días. De 6 a 8 vasos diarios ayudará a que el cuerpo funcione mejor.

10 – No repetir el plato principal. Si después de una comida aún se tiene hambre preferir frutas o postres con leche.

Si se siguen todas estas indicaciones, es más probable que se pueda evitar que esta enfermedad gane terreno en los más pequeños, ya que si no se los trata a tiempo, los chicos obesos de hoy implican según todos los especialistas, más casos de hipertensión, diabetes, o de enfermedades cardiovasculares para las próximas décadas.

La obesidad en pediatría es uno de los trastornos más resistentes al tratamiento debido a que su origen se encuentra en diferentes factores: genéticos, psicológicos, ambientales y socioeconómicos. Los psicólogos sostienen que llevar a los chicos al cine implica también acercarlos a la tentación y costumbre de comer pochoclo –o chocolates- y gaseosa mientras ven la película.

Hasta hace unas décadas atrás, el exceso de peso en los niños era visto como garantía de un crecimiento saludable, con lo que las palabras “que nene más gordito que tiene señora”, era uno de los máximos elogios que podía tener una madre. Hoy, los tiempos cambiaron, y si a una madre le dicen eso, es porque no ha sabido corresponder en la alimentación todo el amor que siente por su hijo, por lo que enseguida cambia de estrategia alimentaria.

Los especialistas en obesidad infantil destacan que lo principal en las familias de los chicos obesos es la prevención, ya que el sobrepeso predispone al chico a ser un adulto con menor expectativa de vida y vulnerable a riesgos cardiovasculares. El principal consejo que los mismos dan a los padres es la importancia de alimentar en forma variada y con mesura a los chicos desde su nacimiento hasta el primer desarrollo de su vida, es central para adquirir buenos hábitos alimenticios y acentuar los gustos y preferencias por las comidas.

El estado de alerta se ha encendido no sólo en las familias con chicos obesos entre ellos, sino también en las autoridades sanitarias del país, que deben idear rápidos programas que tiendan a la disminución de este fenómeno que cada día crece más, para que de esa manera el sistema de Salud argentino podrá volver a recuperar la excelencia que supo tener en una época, y evitar que se siga cayendo en el desgaste y deterioro de las últimas décadas.