Zaffaroni: juez designado por dos dictaduras

ZAFFARONI: Juez designado por la dictadura, atacado y luego defendido por los K


La extraña historia del juez Zaffaroni
Zaffaroni: juez designado por dos dictaduras
Días después de arrebatar el poder, Jorge Rafael Videla designó a Eugenio Raúl Zaffaroni al frente del Juzgado Nacional en lo Criminal de Sentencia de la Capital Federal. Al asumir el juzgado, Zaffaroni juró “observar y hacer observar fielmente los objetivos básicos fijados [por la Junta Militar] y el Estatuto para el Proceso de Reorganización Nacional”.

En 2003, cuando Néstor Kirchner lo propuso conjuez de la Corte Suprema, me opuse en el Senado a que se prestara acuerdo a su designación. Quien había convalidado el secuestro y desaparición de la Constitución Nacional no podía ser nombrado su custodio.

En efecto, al jurar fidelidad al estatuto de la Junta, Zaffaroni había aprobado de hecho: • Que fueran declarados “caducos” los mandatos de la Presidenta, los gobernadores y los vicegobernadores.

• Que se disolvieran el Congreso Nacional, las legislaturas provinciales, la Sala de Representantes de la Ciudad de Buenos Aires y todos los consejos municipales del país.

• Que fueran removidos los miembros de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

• Que también fueran removidos el Procurador General de la Nación y el Procurador del Tesoro.

• Que fueran desplazados los integrantes de los Tribunales Superiores de Justicia de todas las provincias.

• Que Videla asumiera las facultades legislativas.

• Que se prohibiera la actividad política.

• Que se prohibieran, asimismo, todas las actividades gremiales.

No era la primera vez que Zaffaroni incurría en perjurio constitucional. En 1969, al ser designado camarista en San Luis, había jurado lealtad al Estatuto de la “Revolución Argentina”, por el cual Juan Carlos Onganía eliminó la Constitución de un plumazo y asumió la suma del poder público.

Él no lo desmiente. Durante el examen público de sus antecedentes, previo al acuerdo del Senado para su incorporación a la Corte, Zaffaroni respondió así a una pregunta mía: “Juré por el Estatuto del Proceso de Reorganización Nacional, juré por el Estatuto de Onganía, juré por la Constitución reformada por Lanusse en 1973, juré por la Constitución Nacional de 1853 y juré por la Constitución reformada en 1994”.

En el sitio web de la Asociación Madres de Plaza de Mayo aún estaba, en 2003, un “Proyecto contra la Impunidad y, como parte de éste, una denuncia de las Madres a los jueces que juraron por los Objetivos Básicos del Proceso de Reorganización Nacional entre 1976 y 1980.

Se trataba de una “denuncia criminal” contra 437 jueces a quienes se identifica como “represores del Poder Judicial”.

En esa lista, ordenada alfabéticamente, figura en el puesto 435: Zaffaroni, Eugenio Raúl.

Como a los otros miembros de esa lista, se lo acusaba de haber sido “partícipe necesario”, en los términos del articulo 45 del Código Penal, de los delitos de privación ilegítima de la libertad; apremios ilegales; sustracción, retención y ocultamiento de personas, entre otros.

Sobre la desaparición forzada de personas, Zaffaroni dijo algo insostenible: “Obviamente, sabíamos que se estaba secuestrando gente. Ahora, cuál era su destino o qué pasaba con la gente, fue lo que, en líneas generales, me enteré en el extranjero [en 1978]”.

Y admitió que, después de haberse enterado en el extranjero de lo que sucedía en la Argentina, volvió y siguió siendo juez.

El conocimiento de lo que pasaba en el país tampoco le impidió escribir, en 1980, el sorprendente libro Derecho Penal Militar. La obra fue publicada durante la vigencia de un gobierno militar que proclamaba estar en guerra y que procuraba justificar sus actos en un “estado de necesidad”. Zaffaroni, refiriéndose a “una circunstancia hipotética”, afirmaba en 1980 que, “habiendo desaparecido cualquier autoridad, o siendo incapaz la que resta”, un grupo militar puede “usurpar justificadamente la función pública”.

Esta afirmación coincidía con la retórica empleada por la dictadura para legitimar la toma del poder por la fuerza en 1976.

Hay también coincidencia entre los argumentos que esgrimía la dictadura para cohonestar la represión y los que, con aire académico, Zaffaroni desarrolló en su libro: “derecho penal militar de excepción”, “circunstancias especiales”, “necesidad terrible”, “necesidad terribilísima”, “bando militar como ley material”, “bando militar como tipificador de delitos”, “excepcional necesidad de dar muerte al delincuente”, o “muerte por legítima defensa cuando el delincuente haga armas contra la autoridad”.

Antes de enviarlos a imprenta, Zaffaroni entregó los originales del libro a los auditores de la Aeronáutica y la Marina.

En la introducción, el doctor Zaffaroni y su colaborador, Ricardo Juan Caballero, dicen: “Queremos hacer público nuestro agradecimiento al brigadier auditor doctor Laureano Álvarez Estrada, quien tuvo la gentileza de leer los originales, por las importantísimas observaciones que nos efectuara, y al contraalmirante auditor doctor Ramón León Francisco Morel”.

El 23 de julio de 2003, me dirigí a Zaffaroni, pidiéndole que me diera su interpretación de este hecho. En su respuesta, el actual juez de la Corte sostuvo: “En la citada obra no se agradece a nadie por funcionario de la dictadura, sino por auditor militar”.

Nadie puede sostener que los auditores de las Fuerzas Armadas fueran ajenos a la dictadura militar. Laureano Álvarez Estrada había sido designado, por decreto 105, del 14 de abril de 1976, subsecretario de Justicia de la dictadura.

dictadura

Zaffaroni: hechos, realidades y opiniones

En 1999, Hebe de Bonafini, junto con las Madres de Plaza de Mayo, realizó una denuncia criminal contra Zaffaroni, junto a otros jueces nombrados en la Dictadura Militar, entre los que se encontraba también Arslanián.

Concretamente Se lo acusaba de "...asociación ilícita calificada; homicidios calificados; lesiones graves y gravísimas; violaciones; privaciones ilegales de libertad; torturas, apremios ilegales; sustracción, retención y ocultamiento de personas; violación de domicilios; delitos contra la libertad de trabajo y asociación; delitos contra a libertad de reunión; delitos contra la libertad de prensa; robos; extorsiones; estafas y defraudaciones; usurpaciones; daños; sedición traición; falsificación de documentos en general; etc.- en calidad de partícipes necesarios en los términos del art.45 del Código Penal".

El año pasado, la Corte Suprema ordenó al gobernador de Santa Cruz puesto a dedo por Nestor Kirchner, que le devolviera su puesto al Procurador Provincial Eduardo Sosa.

Sosa todavía está esperando que el gobernador aliado del kirchnerismo cumpla con lo que le ordenó la Corte Suprema.

En septiembre del año pasado, Hebe de Bonafini hizo un acto frente al Palacio de Justicia para reclamar la aplicación de la Ley de Medios e insultó sin bozal a la Corte Suprema y a sus integrantes.

Dijo textual: "Estoy harta de aguantar a estos tipos con privilegios, que nos aplastan, nos quieren dominar. Son unos turros. Si tenemos que tomar el Palacio de Tribunales, tomémoslo. Los jueces de esta Corte estan en complicidad con la dictadura. Ellos hicieron posible la tortura y la muerte. No sé por qué son Corte, son supremos y por qué carajo están en un Palacio".

En abril de este año, Ricardo Lorenzetti instó al Gobierno nacional a través del ANSES, a pagarles a los jubilados el 82% móvil que les corresponde por ley y sobre todo, a que deje de dilatar los más de 300.000 procesos judiciales que jubilados tienen contra el Estado.

Dijo textual: "Desde la Corte hemos insistido mucho en la necesidad de resolver el caso de los jubilados y el hecho de que un jubilado reciba una sentencia y tenga que tramitar un juicio, y otro juicio para cobrar es institucionalmente injusto."

Zaffaroni en sus DD. JJ. entre 1998 y 2002 tuvo serios problemas de papeles con respecto a su patrimonio. El caso llegó al Congreso, que pidió explicaciones al propio juez y a la AFIP. Unos días después, el propio Zaffaroni reconoció que:

Omitió declarar el incremento de su patrimonio en un 30%, respecto del declarado inicialmente a la AFIP, pasando de $ 484.000 a $ 628.000

Omitió declarar en su DDJJ de Ganancias del año 2001, que tenía bienes en el exterior por U$ 70.000.

Omitió declarar en su DD. JJ. de Ganancias del año 2002 (rubro 86 "Otros ingresos exentos o no gravados" la suma de $ 67.500.

Omitió declarar en sus DDJJ de Ganancias de los años 2000 y 2001 la suma de $ 43.700.

Omitió declarar en su DD. JJ. de Ganancias del año 2002 un patrimonio en el exterior de U$S 139.000.

Omitió declarar en todas las DD. JJ. de Ganancias que tiene ingresos anuales por alquileres en el extranjero por U$S 15.840 e ingresos anuales por ejercicio de la profesión por $ 14.000.

Omitió declarar en su DD. JJ. de Bienes Personales del año 2000 que tenía un depósito en el exterior por U$S 32.000.

Omitió declarar en su DD. JJ. de Bienes Personales del año un incremento patrimonial de $ 64.000.

Omitió declarar en un DDJJ de Bienes Personales del año 2001 un depósito en el exterior de U$S 40.000.

En 2009, la ONG La Alameda denunció que en al menos tres propiedades de Zaffaroni se ejercía la prostitución. Fue citado Montivero, por la Justicia, como apoderado del Juez, pero no concurrió y mandó a otra persona. O sea, que Zaffaroni no puede alegar hoy un desconocimiento de esta situación con sus propiedades.

El propio Zaffaroni reconoció, hace unos dias, o sea casi tres años después, que tiene 15 propiedades en el país y que en al menos cinco de ellas se ejercía la prostitución. No en uno o en o. En 5.

Zaffaroni dijo que no maneja las cuestiones contractuales de sus inmuebles, y que esta actividad la delegó en su apoderado, Ricardo Montivero, quien, casualmente, tiene el mismo domicilio legal que el Juez: Boyacá 926. O sea, conviven en la misma casa.

La inmobiliaria a la que Montivero, como apoderado de Zaffaroni, entregó los inmuebles del juez para ser rentados, no está habilitada como tal. O sea, es ilegal.

Estos puntos son hechos, no opiniones. Son reales, sucedieron. No se pueden modificar. Se pueden olvidar, ignorar, tapar, distorsionar, pero modificar... imposible.

Hoy, a raíz de la polémica legal y mediática en el que está involucrado Zaffaroni, el Gobierno Nacional y Hebe de Bonafini, salieron a defender al juez como si ellos respetasen su investidura y sus fallos.

Entonces, ¿a qué debemos darle más credibilidad? ¿A los dichos o a los hechos?

Bonafini sale ahora a decir que "Zaffaroni es un hombre probo, es lo mejor que tenemos en la Justicia".

Entonces... ¿a cuál Bonafini debemos creerle? ¿A la que afirma que Zaffaroni es “un turro” o a la que asegura ahora que es un hombre probo?

Si uno llega a su casa y se encuentra a su pareja con otra persona en la cama y les pregunta qué están haciendo, y la pareja dice: "nada, teníamos calor y sueño, así que nos desnudamos y nos metimos en la cama". ¿A qué le vas a dar más credibilidad? ¿A lo que te dice la pareja o a la realidad inmodificable que ven los propios ojos?

Supongamos que esa pareja lo sea desde hace 25 años y siempre haya tenido una conducta intachable, ¿eso la exime de la culpabilidad de esa macana?

La contradicción es la cualidad más universal e inherente al ser humano. Y la realidad, es la única verdad.

Que hay un tratamiento exagerado del caso Zaffaroni en los medios tampoco es falso, es bien real. Pero la comida la sirvió él, y los medios se alimentan de eso.

Si Zaffaroni hubiese tenido todos sus inmuebles en regla, o si hubiese dado algo de importancia a las denuncias de la ONG La Alameda allá por 2009, nada de esto hubiese sucedido.

Y como Juez de la Corte Suprema debe afrontar y aclarar lo antes posible esta situación. No es cualquier Juancito. Es un miembro del máximo tribunal de la Justicia Argentina.

Tiene, a mi entender, dos caminos. O renuncia o aclara esta situación cuanto antes. Que demuestre ser un juez probo y de lo mejorcito que tenemos hoy en la Justicia Argentina. Por supuesto que esta Corte es 100 veces mejor a la corte menemista, pero eso no es privilegio para excusarse de dar explicaciones inmediatas sobre este asunto.

Por empezar, ya pasaron semanas y todavía no mostró ni uno solo de los contratos que dijo que mostraría para que esta situación se aclare y su apoderado Montivero no dio la cara, no escuchamos todavía qué es lo que tiene para declarar con respecto a esto. Tampoco nadie de la inmobiliaria dio explicación alguna.

Y seguimos esperando...

8 comentarios - Zaffaroni: juez designado por dos dictaduras

@kata1987 -3
¿Esto no es persecución a la justicia che?
@gorath
cuando lo haces con jueces que asienten al gobierno no
@CodigoMalicioso +3
bien que si fallaba a favor del estado no estarias haciendo este post
@gorath -3
@Fistful_Of_Metal
te parece un medio objetivo, que informa sin otro animo, que transmitir una verdad objetiva e integral?
@Fistful_Of_Metal +1
@gorath Parece que no entendes a proposito, la frase fue muy clara al principio, MEDIOS INDEPENDIENTES AL GOBIERNO si es objetivo o no es otro tema, es tan dificil de entender esa frase?
@gorath -2
@Fistful_Of_Metal
es dificil entender el termino objetivo no? por que un medio objetivo, es un medio independiente, en periodismo van de la mano, por si no sabes digo.
@sebaconv
upa.. no sabia q votaba a una dictadura..
@gente_comun
fraude, se llama fraude
@razor81
jajajajajajajajajaja qhdp que son dejense de joder lacras que son los K
@spocksbrain +2
buen post, le hicieron falta mas privados y mas fiolos , pero buen post