Desde 2011 se advierte un crecimiento en la llegada de extranjeros para trabajar en Uruguay. Actualmente hay 12.151 registrados en el BPS, oriundos de 81 países diferentes. La mayor cantidad proceden de Argentina y Brasil.

Uruguay: hay 12 mil extranjeros trabajando de 81 países


Quizás como una profecía, José Mujica dijo días antes de asumir como presidente que si el país concretaba todas las inversiones previstas en este quinquenio, se necesitaría recurrir a uruguayos emigrados para cubrir la demanda laboral que generarían estos emprendimientos, o de lo contrario apelar a mano de obra "importada".

l retorno de uruguayos -fundamentalmente desde España o Argentina- ya se produjo en estos últimos años. También dejó de ser poco común observar la presencia de extranjeros cumpliendo labores en diferentes rubros o actividades industriales, echando por tierra aquella generalidad sobre el japonés con su tintorería o el español con su bar.

Actualmente hay 12.151 extranjeros de 81 nacionalidades que desarrollan actividades o trabajan en Uruguay, según datos del Banco de Previsión Social (BPS) a los que accedió El País. Esta cantidad corresponde al 0,45% de la Población en Edad de Trabajar (PET) y al 0,71% de la Población Económicamente Activa (PEA) de Uruguay.

A mayo de este año, había 3.907 dependientes (que ocupan 4.872 puestos de trabajo) y 7.279 no dependientes. A estos se le agregan 965, entre trabajadores con traslado temporario o de zonas francas, que no son cotizantes al BPS.

Un documento del directorio del organismo expresó que desde 2011 (y ahí quizás lo profético de Mujica) ante la creciente inmigración que se verifica en el país luego de décadas de emigración, el BPS realiza diferentes acciones y tareas de información sobre derechos de seguridad social de trabajadores migrantes y también de requisitos para la inmigración en Uruguay.

Montevideo es el departamento con mayor cantidad de extranjeros con 4.205, lo sigue Colonia con 2.494, Maldonado con 1.898 y Soriano con 440. EL departamento con menor cantidad de extranjeros registrados es Treinta y Tres con 72.

Las actividades con mayor cantidad de patrones y trabajadores fue la producción agropecuaria, forestación y pesca con 3.404; luego se ubicó el comercio al por mayor y menor que agrupó a 1.583 y en tercer lugar estuvo la construcción con 1.432.

Las nacionalidades de los extranjeros es variopinta. La mayoría son argentinos, que entre dependientes y patrones alcanzan los 5.883. Brasil es el segundo origen de los extranjeros en Uruguay con 1.632.

Además el BPS constató la presencia de un patrón nativo de Azerbaiján, seis angoleños, dos trabajadores de Bangladesh, tres cotizantes al BPS egipcios, cinco jordanos, un oriundo de Namibia, entre otros (ver gráfico).

El representante de los trabajadores en el BPS, Ariel Ferrari, dijo a El País que las condiciones para que un extranjero pueda trabajar y tener los beneficios de la seguridad social en Uruguay es tener la ciudadanía o la cédula de identidad vigente. "En caso de no tener la cédula, se registra la actividad como lícita (porque está siendo declarada por el patrón), pero ese trabajador no va a poder tener ningún beneficio, como el seguro de paro, la asignación familiar o la afiliación a una mutualista", explicó Ferrari.

Una de las opciones que toman los patrones para declarar a sus trabajadores en caso de no tener ni cédula vigente ni ciudadanía, es declararlos como dependientes con el número de pasaporte. De esta manera, se aseguran que el trabajador quede registrado y evitan así cualquier irregularidad impositiva.

"Uruguay facilitó para los países de América del Sur el otorgamiento de cédulas de identidad provisorias, que se pueden tramitar en la Dirección Nacional de Identificación Civil con un certificado de buena conducta del país de origen, el domicilio en Uruguay y carné de salud", informó Ferrari.

Además, señaló que Uruguay tiene firmados más de una veintena de convenios internacionales sobre derechos jubilatorios. A su vez, hay otro convenio firmado en el Mercosur que permite acumular años de trabajo en los países de la región para la jubilación.

En ese caso, cuando el trabajador finaliza su vida laboral, cada país le paga la cuotaparte (según los años trabajados) que le corresponde de su jubilación.

Continuará la llegada de mano de obra externa

El gerente de servicios profesionales de Manpower, Neker de la Llana, dijo a El País que un escenario internacional complejo producto de la crisis europea más cierta inestabilidad en Argentina se conjugan para que Uruguay se haya convertido en una opción laboral más atractiva para profesionales extranjeros que no encuentran actualmente lugar en sus mercados de trabajo.

Agregó que también se acentúa a nivel mundial el fenómeno conocido como "movilidad del talento". Esto significa que así como las compañías eligen instalarse en otros países, esto también ocurre con los trabajadores que cada vez tienen mayor libertad para poder elegir el mercado donde quieren desempeñar sus tareas profesionales. Y este fenómeno comienza a observarse en Uruguay.

Por este motivo, de la Llana manifestó que este aspecto más las incertidumbres antes mencionadas hacen prever que la llegada de mano de obra desde el extranjero continúe creciendo en el país.

Igualmente, indicó que no se proyecta que ese aumento sea significativo, pero "va a formar parte de una realidad que no nos era muy común en Uruguay".

Por último, expresó que grandes proyectos industriales que se desarrollaron en Uruguay provocó la llegada de trabajadores con altos niveles técnicos y de calificación que no habrían recalado en el país sin la ejecución de esos emprendimientos.