Skay encendio la noche con su "Luna Hueca"


Se va el domingo y la noche dibuja un cielo oscuro, estrellado, con una "Luna hueca" que se posa en la ciudad mendocina para darle brillo y luz con los mejores destellos de rock nacional. "Luna hueca" que llenó de metáforas y poesías la fría noche dominical "La luna hueca sería la otra luna, la luna de los poetas, de los soñadores y de los aventureros. Es hueca porque es el lugar donde se esconde el misterio", relataba Eduardo "Skay" Beilinson recientemente en una entrevista en Salta.

Con ese misterio, el ex guitarrista de los Redonditos de Ricota cautivó a cada uno de los presentes en el auditorio Ángel Bustelo, alrededor de unas 3.000 almas que se hicieron presentes para no perderse la presentación en vivo de su último trabajo discográfico junto a su banda Los Fakires.

Pasada las 21.30 saltó al escenario y desplegó todo su potencial. Con algunos temas de "¿A dónde vas?" (2010), disco antecesor a "La luna hueca", fue encendiendo de a poco el escenario del auditorio Bustelo. Así sonaron fuerte "Luna en Fez", más tarde "Aves migratorias", "En el camino" y "Lejos de casa". Pero había mucho más.

A las más de dos horas de rock en estado puro, de ese rock poético que Beilinson ejecuta, le agregó canciones de su discografía como solista y recordó algunos clásicos con los que brilló junto al Indio Solari y la Negra Poli en la emblemática Patricio Rey y los Redonditos de Ricota. Entre estos se mezclaron "Gengis Kan", "Arcano XIV", "Flores secas", "Astrolabio", "Bogart Blues" y "Entre el cielo y la tierra", en una impecable versión acústica.

"Todo un palo" y "El pibe de los astilleros", sin dudas se convirtieron en los temas más coreados y ovacionados por los seguidores de Beilinson. Clásicos que lleva consigo en cada recital donde se presenta.

De "La luna hueca" fue presentando de a uno "Falenas en celo", "Cicatrices", "La historia del jinete", "El redentor secreto" y "Ya lo sabes". Un disco que promete, en donde suenan "historias absurdas que al final parece que quieren decir algo pero irrumpe lo inesperado". Un disco que en vivo suena excelente.

"Jijiji" y "El golem de la Paternal" cerraron el regreso de un Skay en plena etapa de maduración en su carrera solista. Un Skay que, con sus acordes y letras, sigue manifestando esa gran poética que supo congeniar con el Indio en los Redondos. Un Skay que cautivó con su "Luna hueca".