La legalización de la marihuana en Uruguay ¿modelo para toda Latinoamérica?



Legalización de la marihuana en Uruguay?


La Cámara de Diputados de Uruguay ha aprobado el proyecto de ley que permitirá el cultivo, la distribución y el comercio de marihuana bajo una regulación estatal. Combatir el narcotráfico es uno de los objetivos. Pero ¿dará sus frutos la ley?
La medida, que ahora necesita la aprobación del Senado para entrar en vigor, fue propulsada por el presidente del país, José Mujica, para combatir el crimen organizado.


La oposición: "Estamos jugando con fuego"


El diputado del Partido Nacional Gerardo Amarilla sostuvo durante el debate parlamentario que el 98% de los que hoy se están destruyendo a sí mismos con cocaína empezaron consumiendo marihuana. El funcionario afirma que el consumo de cocaína está asociado a la delincuencia, por lo que él duda que esta medida vaya a combatirla.

"No vamos a terminar con el mercado negro porque va a seguir existiendo y además vamos a experimentar un aumento en el consumo", puntualizó el diputado. Así, Amarilla dijo que tiene la sensación de que se está arriesgando demasiado y "jugando con fuego", ya que se pone en peligro a toda una generación.


Principales objetivos de la ley



El fin de la ley es proteger y mejorar la salud pública mediante una política orientada a minimizar los riesgos del uso del cannabis. Además, pretende promover la educación y prevención, así como el tratamiento y rehabilitación de los consumidores problemáticos de drogas.

Se creará el Instituto de Regulación y Control del Cannabis (IRCCA), que se encargará de controlar las plantaciones, el cultivo, la cosecha, la producción, el acopio y el expendio del cannabis. Además, podrá otorgar licencias de expendio de cannabis psicoactivo a las farmacias. Los compradores podrán adquirir un máximo de 40 gramos mensuales y deberán inscribirse en un registro.

Las personas que produzcan cannabis sin autorización legal serán castigadas con una pena que va desde los 20 meses hasta los 10 años de prisión. Asimismo, la medida prohíbe toda forma de publicidad del cannabis, que será vendido sin marcas ni distintivos, y prevé incluir notas de prevención sobre los problemas que conlleva el uso de las drogas.

La medida pretende que la mayor parte de la marihuana pase a ser controlada por el Estado, para proteger a los habitantes del país de los riesgos que implica el vínculo con el comercio ilegal y el narcotráfico.

El sueño latinoamericano: combatir el narcotráfico



Los esfuerzos de las naciones para legalizar la marihuana han cobrado fuerza en América Latina en los últimos años tras la ascendiente cifra de muertos que dejan las respuestas militares al narcotráfico, como pasa con mayor frecuencia en México. Algunos presidentes como Juan Manuel Santos, de Colombia, u Otto Pérez Molina, de Guatemala, ya han pedido reformas y estrategias más prácticas en la guerra contra las drogas. Encontrar un punto medio entre enviar a prisión a los consumidores de drogas y legalizarlas es la propuesta del líder colombiano.

Sin embargo, ningún presidente ha ido tan lejos para apoyar la creación de alternativas legales para el comercio de la marihuana como José Mujica. Aunque el líder uruguayo afirma que nunca ha consumido marihuana, sí considera que las regulaciones de la misma son necesarias. No obstante, varias encuestas en el país estiman que más de la mitad de los ciudadanos uruguayos está en contra del proyecto de ley.


¿En qué países la marihuana es legal?


El país más conocido con esta medida son los Países Bajos. Pero ahí existe un control. En las locales que tienen el permiso de comercializar marihuana una persona puede comprarla, pero solo hasta 5 gramos por día, la misma cantidad que una persona puede llevar consigo legalmente.

En Canadá es ilegal su venta, pero se tolera la posesión y el consumo de menos de 3 gramos. Con un permiso federal se puede usar como producto medicinal.


En Estados Unidos el consumo está penalizado a nivel nacional, pero las pequeñas cantidades que se permiten legalmente varían según el estado. En los países europeos como España, Portugal, Italia, Suiza, Alemania y Bélgica el consumo está despenalizado.


¿Qué dice el papa?


El papa Francisco indicó, durante su visita a Río de Janeiro la semana pasada, que la legalización de las drogas, que se está debatiendo en varios países de América Latina, no podrá reducir la propagación y la influencia de la dependencia química.

"La plaga del narcotráfico, que favorece la violencia y siembra dolor y muerte, requiere un acto de valor de toda la sociedad", dijo Francisco en un hospital para adictos en Río, donde inauguró un ala de rehabilitación.