Benedict Cumberbatch, esa rara cara nueva

Cara rara y nombre raro. Esa es la primera impresión que uno siente cuando ve la cara y escucha el nombre de Benedict Cumberbatch. Así y todo, este actor británico ha sabido conquistar al perfeccionista Hollywood con esas facciones singulares, una voz digna de barítono y, lo más importante, una calidad actoral a prueba de cánones de belleza. Total, para lindos ya hay muchos, y los raros, se sabe, pueden darse más gustos.

1. Y aunque su rostro es aún prácticamente desconocido por estas latitudes, Cumberbatch, de 37 años, se ha convertido en sensación desde que se puso los zapatos y el sobretodo de Sherlock Holmes para la exitosa producción moderna del detective que hizo la BBC. Actualmente se encuentra filmando la tercera temporada de la serie que se verá en 2014, pero Benedict aseguró que si fuera por él, podría protagonizar al investigador hasta la vejez. El gesto fue tomado con delirio por los fanáticos del programa, que se cuentan por miles, y que fueron grandes propulsores de la celebridad del hombre y del ciclo. Lamentablemente, la pantalla argentina pudo ver Sherlock sólo en paquetes HD de la televisión por cable.

nueva

2. Otra vez su cara rara y, esta vez, una audición hecha en un iPhone (sí, en un teléfono) a pedido del director J.J. Abrams, le valió su rol de villano en la nueva Star Trek: en la oscuridad que se estrena este jueves (15 de agosto) en Argentina. Allí, Benedict interpreta a John Harrison, alias Khan, un humano genéticamente modificado y el archienemigo del capitán Kirk, que tendrá a maltraer a la tripulación de la Enterprise. Los productores del filme, que debutó hace meses en el resto del planeta, no fueron zonzos y reservaron la identidad del malvado hasta la salida de la película. Esa cuota de misterio y la presencia del actor en todas las premiere donde se proyectó la franquicia de ciencia ficción fueron la clave del éxito: si bien no facturó como se esperaba, el filme ya lleva recaudados más de $450 millones de dólares en la taquilla mundial.

3. Pero su talento no se reduce sólo a lo visual: su voz también lo llevó a participar de la saga El hobbit de Peter Jackson, que lo tendrá de protagonista en diciembre en la pantalla grande. En la segunda parte de la trilogía -que curiosamente tiene a su compañero de Sherlock, Martin Freeman, en el papel de Bilbo Bolsón-, Cumberbatch se pone en las cuerdas vocales del dragón Smaug, el bicho que se apropió del oro de los enanos. Para el rol, Benedict contó que se preparó estudiando los reptiles del zoológico de Londres con el fin de poder adoptar los movimientos del fabuloso animal y trasladarlos al motion capture. Además, le puso la voz al tenebroso Nigromante de la historia. Habrá que esperar hasta fin de año para ver… y oír.

4. No todos son personajes de ficción. Benedict también pasó por la peluquería a oxigenar su cabello para interpretar al controvertido Julian Assange en la próxima producción de DreamWorks, El quinto poder (The fifth estate), con fecha de estreno para noviembre en nuestro país. Hay que decir que el filme llegará precedido por las mismísimas críticas del creador de WikiLeaks, quien tras leer un filtrado guion del filme no dudó en masacrarlo: "Es un ataque propagandístico masivo contra WikiLeaks, la organización y todo su staff", dijo el hacker australiano, que aún permanece asilado en la embajada ecuatoriana en Londres. Para Cumberbatch, no obstante, fue una experiencia “extraordinaria” poder encarnar a una personalidad contemporánea y una ganga someterse a la tintura de cabello para el papel (está acostumbrado a cambiar de color varias veces en un año).

holmes

5. Y si de bellos y raros y voces y de éxito se trata, el actor acompañará a Brad Pitt y a Michael Fassbender en la película de Steve McQueen, 12 años de esclavitud, que se estrenará el año próximo. Además, acaba de confirmar su participación, junto a John Malkovich, en el filme animado Los pingüinos de Madagascar, basado en la serie del mismo nombre, y también grabó un capítulo de la última temporada de Los Simpson en el que hizo su imitación preferida, la de su colega Alan Rickman, y también le puso voz al primer ministro británico (El amor tiene muchas astillas se emitió por FOX hace unas semanas). Lamentablemente, los argentinos no pudimos disfrutar de su locución porque los episodios de la familia amarilla se ven en Argentina doblados al español.