El misterio que rodea a la historia del andinista uruguayo



El uruguayo rescatado es prófugo en Chile


Una radio chilena -Bio Bio- comezó a difundir la noticia de que Gómez sería, en realidad, un prófugo de la justicia trasandina. Según denunció la emisora, tendría una causa pendiente por “supuesto abuso sexual”, por lo que habría escapado hacia la Argentina por el paso cordillerano a la altura de la provincia chilena de Petorca, que no cuenta con controles policiales estrictos.
Sin embargo, la hija del sobreviviente, Paula Gómez, rechazó esa denuncia en diálogo con medios uruguayos. Tanto el diario La República como El Observador recogieron declaraciones de Paula -quien viajó hasta San Juan a encontrarse con su padre- en las que se mostró enojada y sorprendida por la denuncia: “Es algo que fue descartado por el Juez, no tiene causa y, si así fuera, no habría sido buscado como desaparecido sino como prófugo, pero no fue así”.
Además, la hija de Gómez -a quien encontró “flaquito” pero estable- aseguró que ni bien se reponga lo trasladarán a Montevideo. “Si estuviera acusado o prófugo no podríamos llevarlo a Uruguay, sino que sería trasladado a Chile”, insistió Paula para descartar la denuncia.
El jefe de Guardia del hospital Rawson, Leonardo Gutiérrez, dio detalles del estado de salud del uruguayo de 58 años encontrado con vida en San Juan después de haber estado perdido en la Cordillera durante cuatro meses.
“Tenía una deshidratación y desnutrición extrema cuando llegó. Casi no tiene masa muscular, perdió masa del abdomen, de la nalga”, expresó en diálogo con “Hola Chiche” por Radio 10.
El 11 de mayo pasado inició el cruce de la cordillera a pie desde Chile hacia la Argentina y sobrevivió estos cuatro meses comiendo azúcar y unas pasas de uva, los víveres que los baqueanos dejan en los refugios. La precaridedad de las previsiones tomadas por el supuesto andinista es lo que llama la atención.
Gómez es empleado público y plomero de la ciudad uruguaya de Bella Unión, que limita con la ciudad argentina de Corrientes, y había viajado en una moto de 200 centímetros cúbicos hasta Mendoza para un encuentro de motoqueros el 13 de abril.
Según la esposa de Gómez, éste le habría avisado de la avería de su moto y de que emprendería el cruce a pie. También, le habría pedido que comenzaran a buscarlo si para el 18 de mayo no recibía noticias suyas. Así fue que la familia de Gómez realizó la denuncia, aunque desde Gendarmería Nacional solo recibieron el pedido de ayuda el 29 de junio, tras un llamado de la propia familia.
“Ha comido lauchas, un búho. Ahora está muy bien, está lúcido pero se ha deteriorado bastante”, contó Gutiérrez. Y agregó que se alimentaba con lo que cazaba “con una trampa de ratas que había en el refugio”.
El jefe de Guardia del hospital Rawson afirmó que “no se quiso dejar morir” aunque no indagó demasiado al paciente. “Me extraña dónde estuvo todos estos días, hay algo raro pero él no cuenta”, confesó.