Hablo el padre de Wanda

Infidelidades, traiciones y venganzas. Así podría llamarse esta novela que tiene en vilo a toda la Argentina. No hay peluquería, consultorio o reunión de amigos en la que no se hable del escandaloso triángulo amoroso de Maxi López, Wanda Nara y Mauro Icardi.

Tras conocerse el (jugadísimo) tatuaje que el delantero del Inter se hizo en el antebrazo con el nombre de la modelo y la primera charla romántica de los tortolitos en Twitter, un nuevo capítulo en esta historias de intrigas. Andrés Nara, el papá de Wanda, habló con Jorge Rial en su programa Ciudad Goti K, por radio La Red, y no se guardó nada.

“Estos chicos (los futbolistas) tienen mucha exposición. Son famosos, muy estéticos, manejan un dinero muy importante y las tentaciones son terribles. En algún punto, cualquier ser normal lo tiene que entender. Más allá de que tenés que mantener una conducta y un respeto. A Maxi lo superaron las tentaciones y Wanda ahora está tomando revancha. Creo que por ahí está la cosa”, aseguró sin medias tintas el ex suegro del futbolista del Catania.

El jefe del clan Nara se refirió a su relación con López. “En la intimidad de pareja, hubo cosas de mal gusto. Como hombre a hombre, Maxi es un tipo bárbaro, un señor más allá de las cosas que hayan pasado entre ellos. En la parte íntima, falló en varios puntos. Algunos son de público conocimiento y otros quedan en la intimidad de ellos y Wanda sabe que los tiene que preservar”, afirmó.

Obviamente, el punto obligado en la entrevista fue la aparición de la figura de Icardi en la pareja. “Wanda tiene un ángel muy especial y lo cautivó un poco eso. Es muy jovencito y la exposición y los medios te seducen para hacer ciertas acciones. Si realmente está enamorado, la tiene que preservar. Lo del tatuaje es muy fuerte”, dijo Andrés.

Sobre el final, le dedicó unas palabras a su hija. “Wanda se manejó como una muy buena madre y una muy buena esposa. Ella, pobre, lo llevó muy bien. Después hubo un detonante que no lo soportó más”, completó.

Estén atentos porque esta novela está lejos, muy lejos, de terminar.

padre