Entrevista al Mosca de Dos Minutos

MOSCA (2 MINUTOS)
“Nosotros éramos unos pibes de terror”
Pese a lo que sugiera el título de su nuevo disco (“Valentín Alzheimer”), el líder del quinteto hace memoria.

Entrevista al Mosca de Dos Minutos

Pará, ¿estamos en 20...13? Entonces fue hace...a ver...y...cinco años”. Cuando tiene que volver sobre un recuerdo, Walter Velázquez (Mosca) parece el mejor difusor posible del disco que acaba de publicar, Valentín Alzheimer. El punk rocker luce una remera a reglamento de su propio personaje y jura que no sabe que el último disco de David Bowie (The Next Day) tiene un ready made en la tapa, igual que él con 2 Minutos decidió reemplazar el título de su primer y más exitoso disco (Valentín Alsina), cambiando el apellido por el de Alois Alzheimer, primer identificador de los síntomas de la enfermedad. “Viajando por algún lugar de Latinoamérica, estábamos pensando el nombre del disco y yo reflexionaba sobre cómo muchas veces nos olvidamos de las cosas, de la vejez, esto lo otro. Y alguien lo tiró y ya”. Un Duchamp para surfear el Riachuelo, entonces, de un tipo que jamás se corrió de género ni de barrio. “No me sacás de ahí ni a cachetazos. Me ven a sacar con las patitas para adelante: ambulancia, morgue, cementerio, prendeme fuego y dénle las cenizas a mi hijo que él sabe lo que tiene que hacer”, dice recordando que eso ya lo escribió en otro tema (Canción para mi muerte) donde le dibuja bigotes a Sui Generis. “Mi estimado hígado” es parte de las dedicatorias del nuevo disco: “Hace unos años me hice un chequeo y me saltó que tengo Hepatitis C, que es crónica. El doctor me dijo que si no la atacaba con un cóctel, duraba un año y medio. Me puse las pilas y la combatí. Pero bueno, es una batalla diaria y yo al amigo le sigo echando nafta. No sé si se entiende...”.

Como testigo y protagonista del punk rock local, le gusta dejar algunas cosas en claro: “Los primeros punks de acá eran todos nenes de mamá. Por eso, todo bien con Invasión ‘88, pero creo que el compilado Mentes Abiertas, donde debutamos compartiendo temas con bandas de hardcore, era mucho más original”. El pelo finito y estampado a la cabeza, las patillas frenando en un punto medio entre las orejas y el mentón, sigue siendo aquel. Su balance de carrera en su propia Moscapedia dice: “Tenemos 27 años de carrera, bochita de discos. Mientras funcione el cuerpo y la capocha, seguiremos”. Su lenguaje + pronunciación merecerían ser una aplicación en si misma. Apaga un cigarrillo con su propia saliva como si fuera un arte. Insiste en que ya hicieron varias, muchas veces, el recorrido de Ushuaia a La Quiaca entronizado por León Gieco. Y que, saliendo hoy para Bolivia, en el continente sólo les falta tocar en Cuba, República Dominicana, Belize y Canadá. ¡A ver esas Embajadas!

–¿Seguís peleado con Pil Trafa?

–Está todo mal. Es un resenta. Hubo escenas de pugilato, lo invitamos a pelear pero arrugó. Hace unos años, en una gira, nuestro bajista (Papa) se agarró con el violero de ellos (Tucán): le surtió un viandazo marca cañón. Igual hasta el tercer disco me gustan.

–¿Por qué no hay recambio en el punk local? Siguen siendo los mismos...

–Andá a saber. Pero es verdad. ¿Será que no hay under? A veces vemos a unos pibes que tienen unas violas que vuelan. Nosotros éramos de terror. No teníamos ni platos: usábamos el de un lavarropas Eslabón de lujo. ¡De terror! Veníamos del inframundo, éramos cuatro delincuentes batallando la escena a fundir.

–¿Algo que te guste?

–Cagate de risa, algunas cosas de Tan Biónica. Me copé con Arruinarse, me gusta esa canción. Después los ataron a un cohete y, pufff....¡Rocket to Russia! Los dispararon. Ojalá lo estén disfrutando. Se lo merecen.

–Ustedes también tuvieron su momento ahí arriba, de furor...

–Sí, fue increíble. Un día nos avisaron que íbamos a tocar de teloneros de Ramones y Motorhead en Vélez y ni había salido nuestro primer disco. Y con el segundo (Volvió la alegría, vieja!

, 2005) hicimos Puerto Rico, México y Estados Unidos. ¡Terminamos tocando en el CBGB!

–Si ése fue el momento más glorioso, ¿cuál fue el más penoso?

–Hace un par de años, estaba en Guatemala, hacemos diez horas de combi hasta El Salvador y en ese lapso se muere mi viejo. Era el miedo más grande que había flasheado: que le pasara algo a mi familia mientras estaba de tour. Seguí la gira, pero me deshidraté llorando. No sabía si volverme o qué. Conocí su tumba 15 días después. Fue un gancho, loco.

–¿Qué aprendiste de él?

–Que su vida no iba a ser la mía. Era chofer de la línea 15, de la época en que cortaban boletos. El recorrido era de Puente Alsina hasta el infinito y más allá. Una vez lo acompañé y eran como cinco horas de recorrido. Le dije: ‘No, vos con una Coca y un alfajorcito no me engrupís más’. Lo extraño a full.

Comentarios Destacados

@san77i +8
un grande el mosca, cada vez que da una nota (fresco) me saca una sonrisa

6 comentarios - Entrevista al Mosca de Dos Minutos

@san77i +8
un grande el mosca, cada vez que da una nota (fresco) me saca una sonrisa
@_E7_ -14
pobre tipo
@ivan022481 +5
los escuchaba alla por el año 96, pantalones elastizados, remera negra, pelo largo y cerveza en el kiosco, que epocas
@titiloalbo +1
vamos 2' la puta madre!!! te doy reco porque me quede sin putos,,abrazos y vamos el el punk