Los sur-coreanos y los objetores de conciencia

Según una reciente encuesta Gallup, cada vez son más los surcoreanos que están a favor de que el gobierno ofrezca una alternativa a quienes objetan al servicio militar por razones de conciencia. En el sondeo, realizado del 4 al 7 de noviembre de 2013, se entrevistó a 1.211 hombres y mujeres. Los resultados muestran que el 68% prefiere que los objetores de conciencia tengan la posibilidad de realizar un servicio sustitutorio en vez de ir a la cárcel. Estos datos revelan un gran cambio en la opinión pública, pues en una encuesta parecida del 2008, solo el 29% de los entrevistados estaba a favor del servicio alternativo.

Además, parece que algunos profesionales surcoreanos del campo jurídico también prefieren que no se encarcele a los objetores de conciencia. En un artículo titulado “El problema que plantea la objeción de conciencia al servicio militar”, Han In-seop, catedrático de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Seúl, dijo: “Difícilmente se puede encontrar a un juez que considere a estos objetores culpables de un delito ético o social. Ni siquiera se emiten órdenes de arresto para estos objetores, pues nadie teme que huyan. Los jueces se sienten mal cada vez que tienen que leer un veredicto de culpabilidad”.

Recientemente, una producción cinematográfica realizada por la Comisión Nacional de Derechos Humanos de Corea abordó la cuestión de la objeción de conciencia. La producción incluía un episodio titulado “Ice River” (Río de hielo), que trata sobre un testigo de Jehová que se niega a realizar el servicio militar. El director explicó que decidió hacer una cinta sobre el tema cuando se enteró de que cientos de testigos de Jehová son enviados a prisión cada año por su objeción de conciencia. Según un informe del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas publicado en junio del 2013, de todos los acusados que están en prisión en el mundo por objetar al servicio militar, el 93% están en Corea del Sur.