Los expertos temen 50.000 abortos clandestinos por la nueva ley


Más de 100 sociedades científicas, nacionales e internacionales, piden que se retire

Con la nueva ley, el 90% de los abortos de los últimos años serían ilegales

Un aborto seguro es 10 veces menor que tratar las consecuencias de un aborto inseguro


Los expertos temen 50.000 abortos clandestinos por la nueva

Una activista protesta contra la ley del aborto en Santa María del Mar de Barcelona


Más de un centenar de sociedades científicas han pedido a coro la retirada del proyecto de ley del aborto y han advertido de que si se aprueba tal como está planteado al menos 50.000 mujeres tendrán que recurrir cada año a un aborto clandestino en condiciones de inseguridad.

Sesenta sociedades españolas, unas 26 europeas (de ellas, 20 de la Unión Europea como la European Society of Contraception) y más de 40 iberoamericanas han firmado un manifiesto en el que exigen la retirada del anteproyecto por "inadecuado, injusto y peligroso para la salud y la vida de las mujeres". El documento, hecho público en rueda de prensa, señala que la reforma de la actual legislación supondría que más del 90% de los abortos que se han realizado en los últimos años serían ilegales.

Riesgos para las mujeres

El doctor Modesto Rey Novoa, de la Sociedad Española de Contracepción (SEC), ha puesto el acento en las consecuencias que para la salud de la mujer tendrá la nueva ley y ha explicado que la Organización Mundial de la Salud (OMS) cifra entre 20 y 520 la tasa de mortalidad anual por cada 100.000 abortos inseguros.

Aunque se ha mostrado prudente a la hora de extrapolar esos datos a España (supondría entre 10 y 260 muertes anuales como consecuencia de los 50.000 abortos clandestinos que traería consigo la nueva ley), el doctor Rey Nova ha asegurado que "lo que sí es seguro es que estas consecuencias se pueden producir".

A este respecto, el presidente de la SEC, José Vicente González Navarro, ha señalado que las dos únicas opciones que le van a quedar a la mujer española es viajar a un país vecino si tiene dinero o recurrir al aborto clandestino.

En cuanto al papel que van a jugar los médicos, el doctor Rey Novoa ha asegurado que "van a seguir del lado de las mujeres para intentar que los abortos clandestinos sean lo más seguros posibles".

Los abortos clandestinos pueden derivar en una serie de consecuencias y complicaciones físicas, que pueden ser agudas (hemorragias, infecciones, perforación órganos abdominales/peritonitis, o shock hemorrágico y séptico) y crónicas (anemia, debilidad, dolor pélvico crónico, esterilidad o disfunciones sexuales como dispaurenia y vaginismo).

Por otra parte, los expertos señalan también las consecuencias económicas (un aborto inseguro es hasta 10 veces más costoso), sociales, familiares y personales, como el sufrimiento de las parejas con hijos con malformaciones graves que se verán obligadas a continuar con una gestación que en muchos casos supondrá la muerte del bebe al nacer. En los casos de graves incapacidades físicas y/o mentales y un alto grado de dependencia, el sufrimiento vendrá por no acceder a un tratamiento efectivo en la mayoría de los casos y abocados a una muerte precoz gran número de ellos y el enorme coste familiar, laboral, social y sanitario agravado en la actual situación de crisis y de recortes a la ayuda por dependencia.

Las leyes restrictivas no reducen los abortos

Rey Novoa ha incidido también en que la interrupción voluntaria del embarazo es una práctica universal, que se da en todos los lugares y entre todas las mujeres, "y se van a seguir dando a pesar de lo que digan las leyes (...) Las leyes restrictivas no disminuyen el número de abortos, sino que aumentan los abortos inseguros".

Este médico ha criticado que el proyecto considera "estúpidas" a las mujeres e iguala a España a las legislaciones más restrictivas.

A este respecto, la doctora Isabel Ramírez, presidenta de la Confederación Iberoamericana de Contracepción, una de las firmantes del manifiesto, ha subrayado que el modelo que se pretende imponer situará a España al nivel de los países en desarrollo.

"La actual ley funciona y no genera ningún tipo de conflicto", ha subrayado el presidente de la SEC, quien ha recalcado que, además, no ha supuesto un aumento del número de abortos.

Leyes europeas

Según el último informe anual, publicado el pasado mes de diciembre por el Ministerio de Sanidad, el número de abortos realizados en España disminuyó un 5%. Es decir, de los 119.359 en 21011 a los 112.390 en 2012. La mayoría, el 68,1% de los embarazos practicados contabilizaban menos de ocho semanas de gestación.

Hasta la fecha, según el informe, España comparte con la mayoría de países europeos una ley de plazos: una mujer puede interrumpir su embarazo libremente teniendo siempre en cuenta una serie de fechas que van desde las 10 semanas en Portugal, hasta las 24 en Holanda.

Un estudio, elaborado por la Organización Mundial de la Salud y el Instituto Guttmacher, recogido en la revista The Lancet, señala cómo la tasa de abortos se ha mantenido estable entre los años 2003 y 2008 con una incidencia de 28 abortos por cada 1.000 mujeres entre 15 y 44 años. Según los datos, América Latina es la región con una mayor tasa de abortos (32 por cada 1.000 mujeres en 2008), seguida de África (29) y Ásia (28). América del Norte y Oceanía registran los índices más bajos, con 19 y 17 respectivamente. Así, el informe muestra una relación clara entre la tasa de abortos y el acceso a métodos anticonceptivos, así como, entre aborto y legislación.

De este modo, concluye el documento que "es innecesaria la modificación de la legislación actual por lo que exigimos se retire el antiproyecto por inadecuado, injusto y peligroso para la salud y vida de las mujeres".