La "Game Boy", ícono de Nintendo, cumplió 25 años


A raíz de su éxito, la compañía japonesa de videojuegos levantó un millonario imperio sobre la base de un negocio que hoy ha quedado rezagado ante el avance de los smartphones y las tabletas

La Game Boy Cumplió 25 años


Hace 25 años, una pequeña cajita gris iniciaba toda una revolución: Nintendo sacaba al mercado su Game Boy, ese aparato con display verde y negro con la imagen pixelada que portabilizaba el videojuego y que se convirtió en todo un bestseller.

El éxito logrado a partir de ese momento le permitió a Nintendo construir un millonario imperio sobre la base de un negocio que en la actualidad ha quedado rezagado ante el avance de los smartphones (teléfonos inteligentes) y las tablets, que acercan el videojuego con un sencillo toque de la pantalla.

Lo fascinante de la historia de la Game Boy es que cuando nació no era la única videoconsola en el mercado, ni tampoco la que disponía de la técnica más avanzada. Pocos meses después, su competidora Atari sacó al mercado el modelo Lynx, con pantalla en color y mejores gráficos.

A su lado la Game Boy parecía de la Edad de Piedra, comentaban entonces las revistas estadounidenses. Y al año siguiente le siguieron aparatos más avanzados de las firmas Sega y NEC.

Sin embargo, todos ellos llevan tiempo olvidados, mientras la Game Boy ha pasado a la Historia. Las claves del éxito fueron sobre todo dos: por un lado, la sencillez del dispositivo y por otro, un juego genial que hizo que millones de personas no pudieran levantar el dedo del aparato.

El equipo de creadores liderado por Gunei Yokoi y el patriarca de Nintendo, Hiroshi Yamauchi, sacrificaron conscientemente una pantalla en color y mejores gráficos a una batería que duraba 15 horas, para aumentar la duración del juego. La consola Lynx de Atari, por ejemplo, duraba una tercera parte y necesitaba más pilas, lo que la hacía más pesada y gruesa, y además era el doble de costosa.

La "cortina de hierro", su aliada

La pantalla verde de la Game Boy tenía 160 x 144 píxeles. En la sencilla pantalla LCD con sólo cuatro tonalidades de gris se jugaba a un videojuego cautivador que no necesitaba récords gráficos. Y Nintendo lo había encontrado en Rusia.

El matemático moscovita Alexei Pashitnov había programado en su computador Soviet a mediados de la década de los '80 un juego en el que caían bloques de distintas formas desde la parte superior de la pantalla, que debían girarse rápidamente y encajarse para completar líneas que desaparecían e iban dejando espacio a la caída de nuevos bloques. Pashitnov lo bautizó como "Tetris", y una autoridad rusa vendió entonces los derechos para PC en Occidente.

Cuando el manager de Nintentdo Minoru Arakawa vio el Tetris por primera vez supo de inmediato que ése era exactamente el juego que necesitaba la empresa, según contó después.

Nintendo se hizo con los derechos en una puja digna de novela contra poderosos competidores, como la familia de editores británicos Maxwell. Los japoneses hicieron una oferta millonaria que dejó atónitos a los negociadores rusos.

Arakawa protagonizó incluso una batalla ante los tribunales, pero mereció la pena: la Game Boy y el Tetris se convirtieron en un hit desde su lanzamiento. En abril de 1989 la Game Boy llegó a las tiendas, y en los primeros tres años Nintendo vendió 32 millones de aparatos.

Además creó una plataforma de juegos y se ocupó, sin piedad, de que ningún juego en cartucho se produjera fuera de su empresa. En 1997 salió al mercado la Game Boy Color con pantalla en color, de la que se vendieron unos 150 millones de unidades en sus distintas variantes.

Nintendo siguió con la Game Boy Advance y después con la Nintendo DS, su hasta ahora bestseller con unos 155 millones de dispositivos vendidos. Ni siquiera su poderoso competidor Sony pudo con su PSP romper el dominio de Nintendo en el sector de las consolas móviles.

Los rivales de hoy

El mundo ha cambiado mucho en los últimos años, y ahora todo smartphone y tablet es un aparato móvil que puede utilizarse para jugar y hay aplicaciones gratis o por poco dinero, mientras un nuevo juego para las consolas Nintendo sigue costando unos 40 euros, el equivalente a 55 dólares.

La bisnieta de la Game Boy, la Nintendo 3DS, se vende a un ritmo cada vez más lento -en la última Navidad se comercializaron 11,6 millones de aparatos-, y se enfrenta a cientos de millones de smartphones que la superan técnicamente.

Nintendo sigue apostando por la fuerza de atracción de figuras populares como Super Mario, Luigi o Zelda para mantener con vida su negocio de las videoconsolas. Sin embargo, los analistas del sector aconsejan al consorcio que abandone el camino heredado y que ofrezca sus videojuegos para smartphones y tablets.
Pero la firma japonesa se resiste: "Nintento no tiene planes de ofrecer sus software para esos dispositivos", respondió la casa matriz de la empresa a comienzos de año frente a las nuevas especulaciones sobre posibles Mini-Game-Apps.