No hubo acuerdo y continuarán las demoras en la línea Sarm

"Lamento informar que fracaso la reunión en el Ministerio de Trabajo, sigue el quite de colaboración", escribió Rubén Sobrero a través de su cuenta de Twitter. "Es una medida salvaje", respondió el ministro Randazzo.

El quite de colaboración y trabajo a reglamento que inició este lunes el personal ferroviario de la línea Sarmiento implica que no se realizan tareas como la preparación de las formaciones, por lo que disminuye la cantidad que sale de los talleres para su circulación.

En la tarde del lunes, tras la reunión en el Ministerio de Trabajo, el sindicalista confirmó que no hubo acuerdo y que seguirán las medidas de fuerza que afectan a miles de pasajeros que adiario se transportan en la línea Sarmiento.

Ante esta situación, el ministro de Interior y Transporte, Florencio Randazzo, consideró que es "una locura" que se quite la colaboración nuevamente mañana. "Yo quiero apelar a la responsabilidad que tienen estos dirigentes sindicales que cobran salarios a los 20 mil pesos promedio y transportan a trabajadores que no cobran ni el 20% de esos salarios. Les pido que recapaciten y les aclaro que el Estado no los va a indemnizar de TBA a la nómina estatal", añadió el funcionario nacional.
Además, Randazzo aseguró que la paritaria está en proceso y tiene fecha de vencimiento el 31 de mayo: "A la gente no hay que mentirle. Tenemos que contar que estamos poniendo esfuerzo en que el servicio ferroviario esté en buenas condiciones, que hoy no lo está".

En su explicación, el funcionario señaló que los trabajadores piden algo que no está dispuesto a concederles y los acusó de extorsionarlo. "Hemos tenido 127 mil horas de quite de colaboración, paros encubiertos, y son 59 días sin servicio. No descarto intencionalidad política", dijo.

Por su parte, desde el gremio explicaron la medida: "Todos los trenes deben estar limpios, tener todas las ventanas en condiciones y las puertas deben abrir y cerrar correctamente para cumplir servicio. Si el personal no realiza estas tareas o se demoran, las formaciones no pueden circular o tardan en ser despachadas".

Las fuentes puntualizaron que el personal ferroviario "siempre pone la mejor buena voluntad" para que los trenes salgan, incluso sin contar con repuestos o herramientas para realizar las reparaciones.

Pero cuando hay una medida de fuerza, indicaron, los trabajadores quitan esa colaboración y no se realizan tareas que en otros momentos se hacen en carácter "voluntario".

En un contexto de medida de fuerza tampoco se hacen trabajos de soldaduras si los trenes no son llevados a las fosas, ni se reemplazan piezas de una formación con otras de una en desuso.

Otras demoras se producen porque las formaciones no salen de las estaciones si las puertas, muchas veces trabadas por los usuarios, no están completamente cerradas.