Reconstruyen la oreja de Van Gogh a partir de las células de un descendiente

El órgano fue reconstruido con ayuda de una impresora 3D


Reconstruyen la oreja de Van Gogh


El Centro para el Arte y los Medios (ZKM) de Karlsruhe (suroeste de Alemania) expone una reproducción de la oreja del pintor impresionista holandés Vincent Van Gogh (1853-1890) realizada con células de un descendiente del artista.

Se trata de una reconstrucción de la oreja izquierda que se supone se cortó Van Gogh en diciembre de 1888 después de mantener una fuerte discusión con el artista francés Paul Gauguin, con quien había convivido un tiempo en la famosa "casa amarilla" de Arlés (sur de Francia).

Según el relato que hizo Gauguin a la policía, Van Gogh, en un ataque de locura, se habría cortado la oreja izquierda con una navaja de afeitar y luego había ido con ella a un burdel para entregársela a una prostituta y encomendarle que cuidase bien de ella.

Diemut Strebe, creadora de la pieza, titulada Sugababe, está especializada en la realización de proyectos de "bio-arte" en los que utiliza objetos vivos como células o material genético.

Según explican en la página web del museo alemán, la oreja fue construida con tejido modificado de cartílago, que se combinaron con las células extraídas al descendiente del pintor, y tiene una forma idéntica -aseguran- a la de Van Gogh.

Para llevar a cabo este proyecto, Strebe contactó con Lieuwe Van Gogh, bisnieto del hermano favorito del pintor, Theo, y que comparte con el artista holandés una dieciseisava parte de su ADN, mientras que el tejido fue reconstruido con ayuda de una impresora 3D.

El visitante también puede interactuar con la obra y hablar al órgano auditivo que, mediante un programa informático procesa el sonido convirtiéndolo en impulsos nerviosos.

Estos impulsos se convierten después en sonidos que se reproducen a través de un altavoz.

El trabajo de Strebe se expondrá en la institución germana hasta el próximo día 6 de julio y el objetivo de la creadora es presentar su obra en Nueva York durante la primavera de 2015.