Para The Economist, el gobierno K es un Luis Suárez suelto en el mundo

El semanario británico destacó que la "viveza criolla" ha sido la "marca distintiva de la política económica" de la era K y que esto ha llevado al gobierno argentino a creer que puede vivir en el mundo "bajo sus propias reglas".


Y explica: "La noción de que la Argentina puede regirse sus propias reglas, más que por las de la economía o por las del resto del mundo, fue simbolizada en la negación gubernamental del impacto inflacionario de sus políticas expansivas mediante el toqueteo de los índices al consumidor. Mientras, los Kirchner han amontonado culpas contra el FMI por los problemas del país".


Para The Economista una explicación de este "rasgo cultural" de la Argentina, presente en "menor grado" en muchos países latinos, puede hallarse "la condición post colonial de la región".

"Si es así, después de 200 años de independencia, es momento de crecer. El punto es cambiar reglas injustas, más que ignorarlas", sugiere la nota.

Por otro lado, también menciona que otra explicación puede encontrarse en que la condición "es simplemente parte de la debilidad del Estado de Derecho en América Latina".

"Como descubrió el Sr. Suárez, quebrás las reglas bajo tu propio riesgo. Tarde o temprano, la realidad te devuelve el mordiscón", concluye el artículo.

The Economist:el gobierno K es un L.Suárez suelto en el mund

l prestigioso semanario británico The Economist publicó este jueves una columna en la que destaca que la "viveza criolla" ha sido la "marca distintiva de la política económica" de la era K y que esto ha llevado al gobierno argentino a creer que puede vivir en el mundo "bajo sus propias reglas".

La nota compara la actitud argentina con el delantero de la selección uruguaya Luis Suárez, expulsado del Mundial de Brasil por haber mordido a un jugador contrario, y la reacción negacionista del presidente José Mujica.

De hecho, la nota se titula "El Luis Suárez de las finanzas internacionales".

"El ejercicio de cierto narcisismo adolescente en el que está bien romper las reglas que no te gustan, en la creencia de que te saldrás con la tuya", describe The Economist y resume esa actitud con la expresión argentina "viveza criolla".

"La viveza criolla ha sido la marca distintiva de la política económica argentina tanto en el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner como en el de su esposo y antecesor, Néstor Kirchner", asegura la nota.

Y explica: "La noción de que la Argentina puede regirse sus propias reglas, más que por las de la economía o por las del resto del mundo, fue simbolizada en la negación gubernamental del impacto inflacionario de sus políticas expansivas mediante el toqueteo de los índices al consumidor. Mientras, los Kirchner han amontonado culpas contra el FMI por los problemas del país".

La nota también ubica bajo el concepto de la "viveza criolla" la zozobra reinante por el fallo que benefició a los fondos buitres, que pone al país en la necesidad de evitar un default.

The Economist recuerda los apoyos que recibió la Argentina contra los fondos especulativos y el fallo del juez Thomas Griesa por su impacto en las finanzas globales. Pero al mismo tiempo señala que estas coincidencias "ingnoran la singular insistencia de la Argentina de vivir bajo sus propias reglas".

"Al tomarse tanto tiempo para reestructurar, y al aprobar 2 veces una ley que prohíbe explícitamente cualquier reapertura del canje de deuda o hacer cualquier tipo de acuerdo con los holdouts, la Argentina ha hecho todo lo posible para que la definición del juez Griesa de pari passu parezca intelectualmente coherente", considera la nota.

Para The Economista una explicación de este "rasgo cultural" de la Argentina, presente en "menor grado" en muchos países latinos, puede hallarse "la condición post colonial de la región".

"Si es así, después de 200 años de independencia, es momento de crecer. El punto es cambiar reglas injustas, más que ignorarlas", sugiere la nota.

Por otro lado, también menciona que otra explicación puede encontrarse en que la condición "es simplemente parte de la debilidad del Estado de Derecho en América Latina".

"Como descubrió el Sr. Suárez, quebrás las reglas bajo tu propio riesgo. Tarde o temprano, la realidad te devuelve el mordiscón", concluye el artículo.