¿Cuántas muertes nos dejan las series?


¿Cuántas muertes nos dejan las series?


Hace mucho tiempo, George Gerbner –teórico sobre la comunicación–, proponía que un niño a la edad de 12 años había sido testigo de más de 8000 muertes televisivas. Una cifra impactante si contemplamos que estamos habando de muertes y, sobretodo, de niños que las observan como fenómeno un común. Sin embargo, y más aún como espectadores de la industria televisiva, sabemos que estos números han quedado atrás siendo superados ampliamente por los nuevos contenidos.

Películas clásicas y contemporáneas, independientemente al género al que pertenezcan y las más exitosas series de los últimos años, han incrementado claramente este número. No es necesario alejarse demasiado en el tiempo. Simplemente, basta con revisar las series preferidas de los espectadores en los últimos años para darnos cuenta de que las muertes y el morbo justificado cada vez dan más rentabilidad en la pantalla chica.

Dexter

Muertes


¿Recuerdas a Dexter Morgan? Sí, comencemos por él. Un psicópata que nos acompañó durante ocho temporadas desde el año 2006 al 2013. Un asesino protagonizado por el actor Michael C. Hall, que capturó a muchas por su belleza y su buena actuación, pero que también nos invitó a contemplar cada una de sus planificaciones siniestras.

Criticado también por considerarse una apología a sus prácticas, lo cierto es que Dexter mostró 134 asesinatos en 96 episodios emitidos. La particularidad que tiene esta serie, es que a diferencia de otras tantas muertes que puedan aparecer, el placer y patología del protagonista quedan ocultos tras el sentimiento de justicia. Sabemos que es un asesino brutal pero por un momento lo aceptamos porque ¡por fin, alguien le dio su merecido a los malos!

The Walking dead

series


Otra de las series que ha dejado y dejará en su próxima temporada un mayor número de muertos es The Walking dead. Según un estudio realizado desde setiembre a diciembre del año 2012 tomando 40 series de televisión, The Walking dead tenía hasta entonces un promedio de muertes de 38.5 en cada episodio. Muertes que no solamente cargan con vidas humanas, sino también con zombis pero que, para nada, dejan de ser morbosas. Un número que lo que hace es demostrar, una vez más que los crímenes justificados no cuentan ni importan demasiado al espectador.

Breaking Bad

Dexter


Es también una de las series con más éxito en los últimos años, y en la que hubo un gran número de muertes. Estos dos cocineros de metanfetamina protagonizados por Aaron Paul y Bryan Cranston, han dejado más de 270 muertos. A lo largo de cinco temporadas y un total de 68 capítulos, el número de crímenes crece a medida que lo hace el negocio.

En la primera temporada, incluso vemos sufrir a los personajes con sus primeras víctimas; pero, cuanto más avanzados estamos, más de acuerdo nos ponemos con la actitud de Heinsenberg y, lamentablemente, hasta simpatizamos con algunas muertes. Pasamos de ver a un “cobarde” que mata a Krazy-8 de espaldas a un protagonista que es capaz de planificar 10 muertes en tan solo dos minutos y que, como si fuera poco, son contabilizados y exhibidos en tiempo real al espectador sin escrúpulos.

Game of thrones

The Walking Dead


Game of thrones forma parte también de esta demostración excesiva de cuerpos y sangre. Una historia fantástica que comenzó en el año 2011 y que sigue impactando al público episodio tras episodio. En este caso, GOT rompe con los récords de las series anteriores mostrando más de 5000 muertes durante su exhibición.

Otras series violentas

Claro está que no son las únicas series que se adhieren al morbo continuo. Más allá de los ejemplos recientes que tenemos de este fenómeno, lo que llama la atención es que aún siendo series extremadamente morbosas, las seguimos consumiendo de forma natural.

Año tras año nos acostumbramos a ver contenidos de mejor calidad pero que también nos acostumbran a episodios de este tipo. Se crea poco a poco una estética agradable de la violencia haciéndonos cada menos menos conscientes de sus posibles alcances por fuera de la pantalla.