Lo que no se escucha: el discurso de Cristina contra los trabajadores

Miércoles 1ro de octubre de 2014 - La izquierda Diario

Por: Fernando Scolnik Lo que no se escucha: discurso Cristina contra trabajadores

La mayor parte de los medios de comunicación resaltaron las acusaciones de Cristina de ayer contra los “sectores económicos concentrados” que, según la presidenta, quieren voltear al gobierno. Pocos señalaron que también aprovechó la ocasión para atacar las luchas de los trabajadores.

discurso


Un breve repaso por los principales matutinos de hoy deja una idea sobre el discurso de Cristina Fernández de Kirchner de ayer. Relacionadas al ya famoso “si me pasa algo” y a la acusación de querer “voltear al gobierno”, se leen sólo frases que destacan los roces discursivos de la presidenta con los “sectores económicos concentrados”.

“Apuntó a banqueros, exportadores y empresarios que presionan por una devaluación”, se lee por ejemplo en una destacada nota en Clarín. Por su parte, una de las principales notas de La Nación resalta que “Cristina Kirchner acusó a sociedades de bolsa, bancos, financieras, automotrices, productores y exportadores de granos que cometieron la ´idiotez de creer lo que les dicen´”. “Palos para Griesa y amenaza de atentado”, se lee a su vez en uno de los titulares de Perfil.

Y así podríamos seguir. Pero detrás de la guerra de palabras para un pago serial pasó desapercibido para los medios de comunicación opositores que la Presidenta aprovechó ayer para atacar una vez más las luchas de los trabajadores. Quizás sea porque en eso coinciden con ella. En su ya clásico ritual, Cristina Kirchner, luego del acto en el Salón de las Mujeres, dirigió un nuevo discurso para la militancia kirchnerista en los patios internos de la Casa Rosada.

Allí no perdió ocasión para atacar a los millones de trabajadores que el 28 de agosto realizaron el paro nacional contra la inflación, los despidos, las suspensiones y el impuesto al salario, acusando a los sindicatos que pararon ese día. “Es cierto que los sindicatos son de Perón, aunque algunos parece que son de los fondos buitre”.

Es que en la estrategia de Cristina para la crisis, detrás del humo de palabras contra los buitres se esconden no sólo pagos millonarios para el capital financiero internacional sino también que sean los trabajadores los que paguen la crisis. Por eso la presidenta apoya a dirigentes sindicales como Pignanelli del SMATA que avala despidos y patotas, y a todos los que se mantienen en la pasividad mientras se degradan las condiciones de los trabajadores. En este esquema, todo aquel que luche por sus demandas sería entonces acusado de “desestabilizador” o “funcional a los buitres”, cuando no agente directo de ellos. Es una vieja estrategia de los K. “Destituyente”, era el epíteto que usaban hace algún tiempo atrás con un objetivo similar.

Mucho no preocupará este discurso a Moyano y Barrionuevo, que han decidido entrar en una tregua con el gobierno nacional sin llamar a nuevas medidas, a pesar de que las demandas por las cuales se paró el 28 de agosto no han sido conseguidas. Recordemos que pocas semanas atrás el líder camionero justificó su pasividad diciendo que “no podemos estar yendo cada 20 días a un paro". Es que no está pensando en los intereses de los trabajadores, sino en posicionarse para el próximo gobierno.

Pero quizás las palabras de Cristina ofrezcan una clave de interpretación para entender las reiteradas represiones de los “gendarmes caranchos” en la Panamericana contra los despedidos de Lear o el fuerte operativo policial montado ayer contra los trabajadores de Donnelley. Contradicciones del relato K, esas fuerzas represivas son enviadas por el gobierno contra trabajadores que enfrentan a dos multinacionales buitres estadounidenses.

Ayer Cristina dijo en los patios internos de la Casa Rosada que “no se es soberano solamente por tener una Constitución o por votar cada dos años. Se es soberano cuando se tiene la dignidad de sostener la bandera en alto y no dejar que se pisotee la dignidad nacional”. Curiosas palabras, cuando su gobierno viene sosteniendo desde hace meses a una multinacional norteamericana como Lear que viola una y otra vez los fallos judiciales de la justicia argentina. Mientras tanto, los trabajadores de Lear se preparan para realizar mañana su décima jornada nacional de lucha.