Arabia Saudí advierte a las mujeres que no deben ponerse al volante

Arabia Saudí advierte a las mujeres que no deben ponerse al

Después de una renovada campaña a través de una red social que desafía la ley contra la conducción de las mujeres por la vía pública, este jueves el Ministerio de Interior de Arabia Saudí advirtió a las mujeres que no deben ponerse al volante y desafiar las leyes del reino.

Este comunicado se produce, además, en vísperas del aniversario de la manifestación del 26 de octubre del año pasado, cuando docenas de mujeres saudíes se lanzaron a la calle en protesta contra la prohibición de conducir, y que desembocó en incidentes y varias detenciones.

Durante las últimas semanas, activistas han animado a las mujeres a través de las redes sociales a ponerse al volante y publicar fotos online, como ya hicieron en el periodo previo a las manifestaciones del año pasado.

Pero la posición oficial no ha cambiado: "El Ministerio de Interior enfatiza que seguirá aplicando firmemente las leyes contra cualquiera que participe en una manifestación a favor de las mujeres conductoras".

El Gobierno ha asegurado que cualquier intento de una mujer de conducir en público será considerado como "desafio directo para socavar la cohesión social".

Desde las revoluciones árabes en 2011 y la subsecuente turbulencia regional, Riad ha adoptado una política de tolerancia cero con cualquier intento de desafiar al reino. Esto incluye incluso activistas para los derechos civiles, islamistas y miembros de la minoría musulmana chií.

El reino islámico es el único país del mundo que prohíbe la conducción a las mujeres, aunque un número creciente de figuras públicas está presionando para que la regla sea derogada.

Algunos de los miembros destacados del poderoso clero suní argumentan contra el derecho de las mujeres a conducir que podría provocar que ellas se mezclaran con otros hombres y rompieran así las estrictas reglas de segregación del género.

En Arabia Saudí, un fuerte aliado de los Estados Unidos, las mujeres son legalmente sujetas a la guardia masculina, que debe dar su aprobación en relación a decisiones básicas que las féminas tomen en áreas como la educación, el matrimonio, planes de viaje e incluso en tratamientos médicos.

Bajo el Rey Abdulá, en el trono desde 2005, la posición femenina ha mejorado gradualmente a pesar de la oposición de los conservadores.

El monarca ha impulsado que las mujeres puedan tener más oportunidades en educación y empleo, y también ha nombrado varias mujeres en la Shura, que aconseja el Gobierno en sus políticas.