Quiren controlar descargas ilegales (España)

Quiren controlar descargas ilegales (España)


piratas

El control de las descargas

Javier Ribas, socio de Landwell-PwC, defiende que legalmente se podría llegar a establecer un sistema de avisos sin interferir con la privacidad de los usuarios


En pleno debate sobre la posibilidad de aplicar en España el modelo francés de respuesta gradual, surge la controversia sobre la legalidad de un eventual control sobre las descargas que los usuarios de Internet realizan

El sistema de respuesta gradual consiste en exigir a los proveedores de acceso a Internet que comprueben el tráfico que generan sus clientes domésticos e identifiquen a los que puedan estar realizando descargas de copias no autorizadas de obras protegidas por la propiedad intelectual. A partir de ese momento, se inicia una cadena de avisos que, en el caso de que el cliente persista, puede acabar en la limitación de la velocidad de descarga, en el bloqueo temporal de la cuenta, o incluso en la resolución del contrato.

Cualquier propuesta para restringir el uso a los usuarios que realizan descargas de copias no autorizadas es un asunto complejo, que se enfrenta a los siguientes obstáculos:

1. La oposición frontal de los usuarios.

2. El debate sobre la legalidad del control y monitorización de las comunicaciones.

3. La impopularidad de cualquier medida restrictiva.

4. La dificultad para determinar si la descarga corresponde a una copia no autorizada.

5. La lógica resistencia de los operadores a controlar a sus clientes y a restringir el uso de sus servicios en un entorno de gran competencia.

El sistema de respuesta gradual va orientado a la simplificación técnica del control de las descargas, basándolo en análisis cualitativos y cuantitativos.

Análisis cualitativos

Los análisis cualitativos tienen en cuenta que los programas P2P utilizan unos protocolos fácilmente identificables en la capa de transporte. Por ello, el análisis predictivo de los posibles contenidos puede hacerse sobre los paquetes IP transmitidos, sin entrar en su contenido. El control de estos paquetes es consustancial con el servicio prestado por el operador y con las labores de enrutamiento, confirmación de la recepción, monitorización del estado de la red, prevención de incidentes de seguridad, etc.

En otras palabras, los operadores ya están accediendo en la actualidad al tráfico de datos generado por sus clientes para realizar funciones que son necesarias para su labor de transporte de la información. Estas funciones son automatizadas y están relacionadas con la eficacia y la seguridad del servicio.

Los análisis cuantitativos tienen en cuenta el volumen y la continuidad de las descargas. Se basan en la suposición de que un usuario que realiza descargas P2P veinticuatro horas al día durante largos periodos de tiempo tiene que estar descargando copias no autorizadas, además de otros contenidos.

Estos análisis cuantitativos se realizan también en otros tipos de proveedores. Por ejemplo, una empresa suministradora de electricidad puede llegar a la conclusión de que tenemos aire acondicionado en casa si en los días calurosos aumenta nuestro consumo eléctrico. Y una empresa suministradora de gas puede interpretar que tenemos calefacción a gas si en los días fríos aumenta nuestro consumo de este combustible.

La elaboración de estos patrones de consumo se realiza de forma automática y son inherentes a la prestación del servicio, al control de la calidad y la facturación del consumo. Un fallo en la elaboración de estos patrones puede provocar fallos y demoras en el suministro. En un servicio ADSL con tarifa plana, el consumo es irrelevante para el usuario, pero no para el proveedor, que debe adecuar su infraestructura al comportamiento global de sus clientes.

Este análisis del consumo puede realizarse sin entrar en el contenido de las comunicaciones, obteniendo conclusiones que determinan los usos a los que el cliente destina su cuenta de ADSL.

La base jurídica de estos análisis y comprobaciones reside en el consentimiento. Los contratos que regulan los servicios de ADSL contienen cláusulas en la que generalmente se establece:

1. La posibilidad de monitorizar el uso del servicio.

2. La prohibición de realizar usos contrarios a la ley o expresamente excluidos del contrato.

3. La posibilidad de resolución unilateral del contrato en caso de incumplimiento grave o reiterado por parte del usuario.

Estos tres pactos, que el usuario acepta al contratar el servicio, se consideran suficientes para aplicar las medidas de control y restricción previstas.

Lo que el sistema de respuesta gradual propone es que existan fases intermedias entre la identificación de un usuario que descarga copias no autorizadas y la resolución del contrato. En esas fases se daría una oportunidad al cliente para corregir su conducta antes de llegar a la decisión drástica de cancelar el servicio.

Análisis cuantitativos

Analicemos con más detalle las posibles fases de un sistema de respuesta gradual basado en análisis meramente cuantitativos:

1. El proveedor (ISP) comprueba de forma automatizada y rutinaria las estadísticas de consumo mensual de sus clientes domésticos.

2. El sistema informático del ISP identifica a los usuarios cuyas estadísticas de consumo son muy superiores a los patrones habituales previstos para un usuario doméstico. Además este se consumo se prolonga durante las 24 horas del día, los 7 días de la semana.

3. El sistema envía un aviso a los usuarios que superan esos límites cuantitativos.

4. El usuario baja su consumo o lo justifica con otros usos no prohibidos en el contrato.

5. Al mes siguiente el sistema comprueba de nuevo un consumo superior a lo normal en los usuarios que no lo han justificado.

6. El sistema envía un nuevo aviso que no es atendido por el usuario.

7. El sistema reduce un 25% la velocidad de descarga.

8. Al mes siguiente sistema reduce un 50% la velocidad de descarga de los usuarios que no han atendido los avisos, y así sucesivamente.

Algo parecido sucede con los contratos de tarifa plana de acceso móvil a Internet UMTS o 3G. El usuario dispone de un ancho de banda asociado al consumo. Cuando se llega al tope del consumo establecido, disminuye automáticamente el ancho de banda.

Cualquier iniciativa legislativa orientada a aplicar el sistema de respuesta gradual, limitando la descarga de copias no autorizadas se centraría por lo tanto en exigir a los operadores la aplicación de medidas ya previstas en sus contratos, basados en análisis cualitativos o cuantitativos también regulados contractualmente.

Ello significa que la aplicación de un sistema de respuesta gradual en España no necesitaría la intervención judicial, ya que tanto el análisis del consumo como las medidas restrictivas del mismo están previstos en los contratos firmados por los usuarios y por lo tanto, condicionados a su consentimiento previo.

Javier Ribas es socio de Landwell-PwC




fuente:http://www.elpais.com/articulo/internet/control/descargas/elpeputec/20081218elpepunet_1/Tes



Control y explotación de contenidos digitales en Internet



La justa remuneración de los derechos de autor forma parte de una tradición institucional -la propiedad privada-, que siendo un factor explicativo de los mejores logros de nuestra civilización junto con la creatividad humana aplicada a la innovación tecnológica, hoy está fuera de toda discusión. La tecnología electrónica digital e Internet están poniendo en cuestión, sin embargo, los antiguos modelos de gestión de los derechos de propiedad de contenidos digitalizables, sin que hasta ahora exista una alternativa paradigmática a los de la pretérita era industrial.



Las oportunidades para compartir contenidos digitales, tanto legales como ilegales, han proliferado en los últimos diez años. Cuando apareció Napster, la mayoría del material pirateable era música, algunos videos y software. Hoy día, este problema ya no se focaliza en alguno sino en todos los bienes y servicios susceptibles de digitalizarse, usando como intermediación Internet.

Desde hace años, los proveedores de contenidos vienen aplicando remedios tecnológicos -DRMs, etc.- con el fin de proteger sus derechos. Al final, el éxito no está siendo el esperado bien por unas razones u otras.

En un plano alternativo, y más recientemente, algunos gobiernos están llevando a cabo movimientos para intentar encontrar solución a la piratería digital, bien desde el marco legal o mediante el impulso de plataformas para que las partes afectadas (propietarios de contenidos, tenedores de derechos y proveedores de acceso a Internet) adopten medidas consensuadas que resuelvan el problema.

Un caso paradigmático es el de Francia. El Senado francés acaba de aprobar en primera lectura un proyecto de Ley para favorecer la difusión y protección de la creación en Internet, sin ningún voto en contra. Este proyecto es el resultado de un acuerdo firmado en el Palacio del Elíseo por más de 40 empresas y organizaciones representativas del mundo del cine, la música y el sector audiovisual junto a los proveedores de acceso a Internet.

El caso francés

La futura Ley, si finalmente pasa todas las fases legislativas, contempla una autoridad administrativa independiente, denominada "Alta Autoridad para la difusión de las obras y la protección de los derechos en Internet", encargada de prevenir y sancionar la piratería. En una primera etapa, la Alta Autoridad enviará a los piratas mensajes de advertencia por correo electrónico y, después, si hay reincidencia, una carta certificada con el fin de garantizar que el interesado tiene constancia del comportamiento que se le reprocha. A continuación, la Alta Autoridad podrá decidir, bajo control judicial, una sanción adaptada a las características del comportamiento con el que se desea acabar: la interrupción temporal del abono a Internet (en caso de Dual o Triple Play, se seguirá permitiendo el acceso al servicio telefónico y al de TV), acompañada de la prohibición de volver a abonarse durante el mismo periodo. Con el fin de garantizar que se respetan las medidas de suspensión establecidas, los proveedores de acceso a Internet deberán comprobar, en el momento de firmar cualquier nuevo contrato, que el contratante no figura en un repertorio de personas cuyo abono ha sido suspendido, gestionado por la Alta Autoridad. Ésta podrá imponer sanciones pecuniarias a los proveedores de acceso a Internet que no realicen dicha comprobación o que no apliquen las medidas de suspensión.

Países, como Reino Unido, Canadá o Japón, ya han iniciado un proceso de negociación similar, dirigido por los poderes públicos, en el que éstos últimos sólo intervendrán si es necesario.

En Estados Unidos, sólo se regula el acceso a contenidos legales por Internet, no el de los ilegales. Y las gestoras de derechos están presionando a las entidades gubernamentales (entre ellas, al regulador federal norteamericano FCC) para que se otorguen poderes a los proveedores de acceso a Internet con el fin de "controlar" a los piratas.

En todos ellos, la forma de recoger evidencias de violación de derechos de propiedad intelectual es mediante la identificación de la dirección IP de la sesión del individuo. Independientemente del tipo de IP que tenga el individuo, la única entidad que podría saber a quién corresponde esa IP a una hora determinada es el proveedor de acceso a Internet.

Estamos lejos de dar con la panacea universal

Por tanto, vistas las propuestas de los diferentes países mencionados, en donde se dan cita soluciones de regulación, corregulación y autorregulación, podríamos concluir que el tema en cuestión plantea dificultades arduas e indefinidas posibilidades de éxito; es decir, estamos lejos de dar con la panacea universal que haga frente al problema.

Aunque, como hemos visto, existe una generalizada tendencia hacia acuerdos voluntarios entre propietarios de contenidos y operadores de redes, al final, los acuerdos, para que sean realmente efectivos tienen que pasar por los jueces; ya que la controversia entre los derechos de propiedad y la libertad de comunicación sólo puede ser resuelta, caso por caso, por el poder judicial en un Estado del Derecho.

Además de la necesaria mediación judicial, deben tomarse en consideración los costes -y quien deberá pagarlos- de las diversas intervenciones, que pueden ser considerables, y más aún en presencia del casi "gratis total" al que se han acostumbrado los usuarios de Internet.

Con independencia de los éxitos que puedan lograrse para limitar la piratería en la Red, todo parece indicar que la explotación de contenidos tendrá que encontrar modos alternativos a los utilizados hasta hoy. En este sentido, llama la atención el debate abierto hace ya tiempo en los más diversos foros intelectuales de EE UU acerca de las nuevas maneras de explotar los contenidos de la era Internet, mientras que aquí y en Europa solo parece que estemos preocupados por regresar a un pasado de imposible futuro.

Jesús Banegas Núñez es presidente de la Asociación Empresas de Tecnologías de la Información y Comunicaciones de España (AETIC)



Fuente: http://www.elpais.com/articulo/internet/Control/explotacion/contenidos/digitales/Internet/elpeputec/20081217elpepunet_2/Tes



Ponerle Puertas (P2P) a Internet


Más de 10 millones de usuarios de Internet, en España, intercambian contenidos cada día utilizando tecnologías Peer-to-Peer (P2P) a través de programas como E-mule, Kazaa, Bittorrent o eDonkey. Cada persona decide los contenidos y carpetas, de su ordenador, que pone a disposición de los demás y su ordenador se integra en la red P2P cuando este se conecta a Internet y tiene activo alguno de estos programas. A partir de ese momento todos los miembros de la red pueden buscar y bajarse contenidos de los demás ordenadores conectados a la red en cada momento.



Sostenibilidad versus regulación

Hay en este momento dos movimientos sociales totalmente opuestos. Uno aboga por impulsar el uso y el desarrollo de estas redes P2P dándoles el respaldo jurídico y político (el social ya lo tienen) para que rápidamente aparezcan modelos sostenibles: a su favor están los millones de usuarios que ya las utilizan, el crecimiento del ancho de banda y los millones de autores que ven en este medio una oportunidad frente a los canales tradicionales al que solo acceden unos pocos.

En el otro extremo están los que abogan por ponerle trabas regulatorias a las redes P2P para controlar y decidir que es lo que cada ciudadano puede descargarse en ellas, entendiendo que todo lo demás es ilegal. En este movimiento están las entidades de gestión, los autores consagrados y algunos políticos que, seducidos por aquellos, quieren introducir modificaciones legislativas para obligarnos a todos a pasar por esas puertas, es decir los que viven de un modelo ya superado por Internet.

La propuesta de que sean los proveedores de acceso los que se ocupen de controlar los contenidos nos parece que es dar un paso atrás en las libertades básicas máxime si estos actúan a instancias de organizaciones privadas y con intereses económicos, en nuestra opinión esta intervención sólo la debe de poder instar un Juez, al igual que para la intervención de un telefóno, ya que en Internet convergen cada vez más datos de ámbito privado.

Por otro lado es necesario recordar que el intercambio de contenidos en España es legal cuando no hay ánimo de lucro, así lo recoge un informe de la fiscalía o las recientes declaraciones de Jorge Martín, Jefe del Grupo de Seguridad Lógica de la B.I.T. de la Comisaría General de Policía Judicial en un reciente Congreso de Webmasters. Lo mismo ocurre con la copia privada cuya regulación nos impone el pago obligatorio de un Canon en todos los soportes y dispositivos electrónicos que utilizamos incluso en aquellos que no se usan para esta finalidad.

Redes P2P versus Radios P2P

En el siglo pasado cuando la radio irrumpe con fuerza en los hogares son muchos, fundamentalmente los artistas consagrados y sus representantes, los que ponen el grito en el cielo cuando se emitían sus obras sin su permiso: "Si las oyen por la radio nadie querrá venir a mis actuaciones en Broadway, nadie comprará mis discos" se lamentaban los artistas del momento.

Hoy, por el contrario, los creadores quieren estar en las emisiones radiofónicas e incluso pagan para que sus lanzamientos se programen en las horas de mayor audiencia. A nadie en su sano juicio se le ocurriría, en este momento, tildar de piratería al hecho de escuchar algo que se emite en la radio o llamar delincuente a quién graba lo que se programa para reproducirlo posteriormente o para hacérselo llegar a un conocido a pesar de ser un medio gratuito para los ciudadanos.

Hollywood, el 'canon' y la 'piratería'

William Goldman, en su libro "Las aventuras de un guionista en Hollywood" editado en los 80, escribe:"La abundancia de productos que resultó de ello fue, en última instancia, la responsable de la existencia de Hollywood. Todos los estudios importantes pagaban un canon a Thomas Edison por el derecho de hacer películas: el cine era su invención y había que pagarle por cada película que se hiciera.

Pero había tal necesidad de contenidos que empezaron a surgir compañías piratas que no pagaban el canon. Los estudios más importantes contrataron los servicios de detectives para impedir esta práctica, lo que condujo a la mayoría de los piratas a alejarse lo más posible de Nueva York".

Resulta, cuando menos, paradójico que aquellos que huyeron del canon y que practicaron la piratería sean hoy los que se empeñan en reeditar, para Internet, la filosofía abominada por ellos hace unas décadas.

Como el tiempo juega siempre a favor de la sostenibilidad, al igual que sucedió con la radio y con Hollywood, en pocos años se consolidarán las Redes P2P y donde ahora algunos ven piratas y "distribución ilegal" descubrirán que en realidad hay oyentes, lectores o espectadores, descubrirán que la red es magnifico un canal para difundir y promocionar todo tipo de contenidos y también para hacer negocios.

El interés general no puede condicionarse al interés particular o al interés económico y por tanto pedimos a los políticos para que vean en Internet a su gran aliado y que escuchen a los ciudadanos a esa mayoría silenciosa que algunas veces les vota.

Miguel Pérez Subías es presidente de la Asociación de Usuarios de Internet



Fuente: http://www.elpais.com/articulo/internet/Ponerle/Puertas/P2P/Internet/elpeputec/20081216elpepunet_1/Tes


Equilibrio y proporción en Internet



La descarga no autorizada de música, cine y videojuegos a través de las redes P2P es ya uno de los mayores desafíos que afronta la industria de contenidos en todo el mundo. Muy especialmente en España en donde, cuando termine 2008, habremos llegado a la cifra de 2000 millones de canciones descargadas sin respetar la propiedad intelectual, 350 millones de películas y 50 millones de videojuegos.


En algunos medios de prensa, extranjeros y nacionales, se otorga a España - cuna de música, literatura y cine con respeto universal- una marca vergonzosa: España, capital pirata. La propiedad intelectual es vulnerada a diario con total impunidad sin que las pérdidas económicas causadas a los sectores que dependen de ella, (la música, los videojuegos y el cine principalmente), provoquen una reacción contundente en nuestro gobierno que permita detener el continuo cierre de comercios, empresas y demás negocios que las descargas no autorizadas están causando. Algo ante lo que sí están reaccionando otros gobiernos europeos, como el francés o el británico, que sí apuestan y defienden su industria de contenidos.

Existen distintas alternativas para frenar las descargas de contenidos no autorizadas en Internet. Los sistemas de "respuesta gradual" como el francés parecen los más eficaces. También en el Reino Unido, en Australia, en Japón, en Nueva Zelanda o en Corea del Sur, por poner algunos ejemplos, hay un esfuerzo concertado para frenar lo que se considera un verdadero agujero negro para las industrias de contenidos. Creemos que soluciones de este tipo son positivas por cuanto proporcionan información, contribuyen a la concienciación y proveen una respuesta sancionadora proporcional y graduada.

La proporción y el equilibrio son claves a la hora de reducir la piratería on line. Junto a la información, el sistema debe arbitrar sanciones en función de cada caso. No puede responderse de la misma forma frente a quien monta un negocio en Internet a costa de piratear los contenidos que frente a quien se descarga una película de forma circunstancial.

Desde FAP creemos que el futuro de la Sociedad de la Información pasa, inexorablemente, por lograr equilibrar el fiel de la balanza entre todos los derechos fundamentales que están en juego. La intimidad o privacidad es un derecho fundamental que debe convivir con otros derechos fundamentales como lo es también el de la propiedad privada. La protección de la propiedad intelectual, como propiedad privada que es, debe ser misión de cualquier Estado civilizado y lo es en el caso de nuestro país por su propia normativa y por los acuerdos internacionales suscritos.

La industria que se fundamenta en el legítimo uso de los derechos de propiedad intelectual es generadora de riqueza y empleo. Y lo que está en juego es el interés de muchos trabajadores anónimos que ven peligrar su futuro laboral por culpa de la piratería.

Oferta Legítima

Además, el equilibrio en esos derechos es lo que hará viables los negocios. La desaparición de una oferta ilegal dará paso siempre a una oferta legítima. En otro caso es imposible. Los portales de descargas legales que ya existen en nuestro país no pueden generar negocio alguno mientras exista una puerta para salir de la tienda con el mismo producto gratis.

Nuestra lucha no es contra el P2P. Un gran número de compañías miembros de FAP ven en el P2P un modelo de negocio muy interesante. Lo que defendemos son modelos de negocio en los que se respeten los derechos de los titulares y ahí caben muchas ofertas que incluyen la financiación con publicidad o sin ella (para complacer a aquellos usuarios que quieren contenidos sin cortes publicitarios) y siempre con la calidad que el público merece y los creadores quieren ofrecer:

La oferta actual de contenidos en el P2P no es acorde a una sociedad del siglo XXI: Tanto la calidad de las películas (grabadas en salas de cine con una cámara) como la selección de contenidos e información al usuario son impresentables. La distribución al público de cualquier tipo de contenidos debe estar amparada por información adecuada sobre el contenido (Clasificación, duración, etc) y una garantía de uso como la que ofrece la distribución física.

Son estas las condiciones que estimularán seguir en esta industria y, a la larga, es lo único que hará posible que exista una industria de contenidos como tal en nuestro país.


José Manuel Tourné es abogado y director general de la Federación para la Protección de la Propiedad Intelectual (FAP) y secretario General de la Unión Videográfica Española (UVE).


Fuente: http://www.elpais.com/articulo/internet/Equilibrio/proporcion/Internet/elpeputec/20081215elpepunet_4/Tes

8 comentarios - Quiren controlar descargas ilegales (España)

@emi3d
Si muere la pirateria, mueren muchas bandas, pierden guita muchas peliculas y etc, mal o bien la pirateria no es mala, sino pregunten a Artic Monkeys gracias a ella ahora son famosos, de peliculas ni hablar no se conocerian ni la mitad de las peliculas tanto de Francia como de Medio Oriente, y sino que se pongan las pilas y empiezen a repartir para todo el mundo se tan en contra estan, asi mismo tmb los juegos, pero bue, es un drama de ellos que se jodan
@roonline
que bajen los precios con tanta guita que tienen
@666wasap
a mi me llegan a hacer pagar el windows y me paso a linux
@melkorcito
emi3d dijo:Si muere la pirateria, mueren muchas bandas, pierden guita muchas peliculas y etc, mal o bien la pirateria no es mala, sino pregunten a Artic Monkeys gracias a ella ahora son famosos, de peliculas ni hablar no se conocerian ni la mitad de las peliculas tanto de Francia como de Medio Oriente, y sino que se pongan las pilas y empiezen a repartir para todo el mundo se tan en contra estan, asi mismo tmb los juegos, pero bue, es un drama de ellos que se jodan


es cierto, por ej. el 0% de la musica que me gusta no tiene edicion nacional de cds, ni siquiera los importan. por lo que conseguirlos comprandolos por internet se vuelve muuuy caro en algunos casos y en otros directamente imposible porque hay bandas que no venden cds por internet o como sea, la cuestion es que la unica forma es conseguirlos en mp3 ilegal...