epelpad

El post que buscas se encuentra eliminado, pero este también te puede interesar

Macri ante la decisión más difícil de su vida política

Macri, quizá ante la decisión más difícil de su vida política

El presidente debe resolver si deja avanzar hasta el final -con todas las consecuencias judiciales posibles - la investigación por el caso Odebrecht, la cual podría involucrar a hasta su propia familia.


Macri ante la decisión más difícil de su vida política


Mauricio Macri está a punto de tener que tomar la que quizá sea la que quizá sea la decisión más difícil de su presidencia. Deberá resolver si deja avanzar hasta el final de las consecuencias judiciales posibles, la investigación por el caso Odebrecht; la que, si se llega a las últimas posibles alternativas, podría involucrar hasta su propia familia, además de altísimos funcionarios del gobierno anterior que amenazan con desplegar venganzas múltiples contra gran parte de la clase política y dirigente del país. La decisión debe ser tomada en días, quizá semanas, y todo el escenario argentino está a la expectativa de lo que resuelva el jefe de Estado.

Hay un hecho concreto e inevitable: la empresa brasileña Odebrecht pagó, como mínimo, 35 millones de dólares en la Argentina para conseguir licitaciones de obras públicas. Lo reconoció la misma empresa en los Estados Unidos, ante el departamento de Justicia de ese país; otorgándole además a los funcionarios norteamericanos la información sobre cuánto fue esa coima, a quién se les pagaron, de qué manera, a través de qué entidades financieras, quiénes intervinieron, los números de las cuentas, los tiempos en que se pagaron y el porque (si era necesario para poder participar en los llamados).

La confesión la hicieron oficialmente los responsables de la empresa y bajo juramento. Y no por una iluminación ética. La confesión se hizo en Estados Unidos para que Odebrecht pudiera seguir operando en ese país y cotizando en Wall Street. Es lo que reglamenta la Security Exchange Comition (SEC), el organismo que regula el mercado de capitales norteamericano. La confesión de Odebrecht no sólo involucró a la Argentina, sino que la confesión incluyó el reconocimiento de los pagos de coimas (propinas, en portugués), sino también en Brasil, su país de origen, Perú, Panamá, Colombia y varios estados latinoamericanos más. De hecho, las confesiones sobre Argentina, son de las menos importantes por los montos de todas las "propinas" de Odebrecht.

Hay un segundo hecho concreto. En el repaso de las obras públicas ganadas por los brasileños en el país, la más importante y con un monto de inversión de unos U$S 3000 millones, es el soterramiento del Sarmiento; donde Odebrecht llegó en sociedad con los italianos Ghella y los locales IECSA, esta última, en el momento de la licitación, propiedad de Angelo Calcaterra, primo de Mauricio Macri y, se asegura, muy cercano en los negocios a Franco Macri en la rama constructora de la familia.

Están entones señalados funcionarios del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner como el ex ministro de Planificación Julio de Vido, su mano derecha José López (entre otros); además del propio Calcaterra. La vedad está en manos del departamento de Justicia norteamericano, y sólo se necesitaría acceder a la información disponible en los Estados Unidos para conocer que fue lo que sucedió, o lo que los brasileños reconocieron haber hecho en el país.

Es, obviamente, una verdad que quema, y que, eventualmente, salpicaría tanto al gobierno anterior como al actual. De confirmarse las sospechas, provocaría un tsunami local, con consecuencias imposibles de frenar.

Hay un tercer hecho. Odebrecht quiere un acuerdo en la Argentina, similar al del resto de la región, incluyendo Brasil. Reconocer al menos parte de sus ilícitos, dar datos concretos, y que se le permita seguir operando. El Ejecutivo abrió una rueda de negociaciones el martes pasado en el mismísimo despacho del ministro de Justicia Germán Garavano, con el representante legal de Odebrecht, el abogado Guido Tawil, donde este llevó la primera propuesta de la compañía para cerrar un acuerdo. Entre otros puntos, se ofrecía:

Que se le permita a Odebrecht continuar operando en el país, incluyendo la continuidad de las obras ya en gestión, especialmente el soterramiento del Ferrocarril Sarmiento.

Se le ofrecía información total sobre los pagos de coimas de la compañía en el país. O al menos los mismos datos que ya se conocen en los Estados Unidos.

Una "compensación" al país; consistente, en la primer oferta, de pagar los mismos 35 millones que se reconocieron como ilícitos.

Se reclamó un régimen de protección de testigos, para que los gerentes involucrados no tengan consecuencias penales. En otras palabras, que no terminen con prisión efectiva.

Que todo lo negociado ante el Poder Ejecutivo, tenga fuerza legal ante la justicia argentina.

La contestación oficial, a la que tuvo acceso este diario, fue lapidaria. Se la consideró "ridícula e imposible"; en especial en lo referente al reclamo de inmunidad, un capítulo en el que Ejecutivo reconoce que "le excede" y que sólo es potestad de la justicia. Se piensa además que los U$S 35 millones es una cifra cercana a "la falta de respeto"; dado que no incluye ningún tipo de reconocimiento del "daño moral" en que la empresa incurrió en el país.

Más si se tiene en cuenta que Odebrecht, según la primera oferta, no ofrece pagar el dinero, sino que se lo descuenten de las liquidaciones que la compañía debería recibir por la obra. En otras palabras, a la empresa, no le costaría desembolsar dinero alguno. Hay amenazas desde el estado de avanzar en la quita de los permisos de Odebrecht en el país, y contraamenazas de la compañía de entablar juicios contra el estado argentino si esta decisión se toma; ya que, en definitiva, en el país nadie le ha presentado ningún tipo de acusación formal a Odebrecht por los delitos que se confesaron en otros sistema judiciales. Para el Poder Judicial criollo, Odebrecht no tiene impedimentos de ningún tipo (ni penales, ni financieros ni impositivos) para continuar actuando con absoluta libertad. Si quisiera, Odebrecht podría presentarse en próximas licitaciones, sin que se le pueda prohibir esa acción y sin que se le pueda desestimar si oferta si esta es la mejor frente a las de sus competidores.

Las partes volverán a encontrarse el lunes en el despacho de Garavano, quién esta ve estará acompañado por el Procurador del Tesoro Bernardo Saravia Frías y la titular de la oficina anticorrupción Laura Alonso. Por el lado de Odebrecht estará nuevamente Tawil, quién tiene fama de duro negociador y especialista en operaciones de altísimo nivel a nivel empresario en el país.

Tawil tiene en su curriculum reciente haber negociado la venta de telefé en manos de Viacom, los múltiples conflictos de Aeropuerto Argentina 2000 con el kirchnerismo y algunos juicios contra el país ante el CIADI de compañías multinacionales que reclamaron (y ganaron) compensaciones por la salida de la convertibilidad en el 2002.

Hay un cuarto dato. Mauricio Macri tiene amenazas cruzadas desde el kirchnerismo y su propia coalición política. El kirchnerismo, en boca de la propia Cristina Fernández de Kirchner, habla de la existencia de hechos de corrupción que sólo involucran a los privados, y menciona, sin eufemismos la sociedad de Odebrecht con Iecsa. Elisa Carrió desliza también esta situación y habla de una protección particular a De Vido para que este no hable.

El Presidente debe resolver ahora si decide avanzar en la negociación con la compañía, si decide avanzar unilateralmente como Poder Ejecutivo haciendo que sus funcionarios viajen hacia Washington y negocien con el Departamento de Justicia la entrega de los datos sobre el pago de las coimas convirtiendo al gobierno nacional en querellante, o dejar que todo transcurra su curso en la justicia. Pero, como contrapartida, implicaría que los datos se conozcan y se hagan públicos, sabiendo el país como cuando donde y porque se pagaron las coimas por U$S 35 millones.

La primer decisión podría ser declarada ilegal, al ser considerada por el Poder Judicial como una intromisión en la justicia y una violación a la división de poderes republicanos. Según esta visión, solo el juez Sebastián Casanello podría investigar. La segunda alternativa, haría que el Ejecutivo sea el que denuncie a Odebrecht ante la Justicia. La tercera es derivar cualquier circunstancia al Poder Judicial para que sea Casanello el que defina la causa. En los primeros dos casos, se conocería el destino de las coimas.

En el tercero, dada la experiencia de la justicia del país, sería una fórmula perfecta para que la causa se adormezca hasta que la opinión pública se olvide de ella; o, otro caso más importante, lo tape. Sería un destino similar a IBM Banco nación, IBM DGI, Skasnska, Siemens, o similar; donde se sabe que se pagaron coimas, pero nunca hubo culpables.

Si la decisión de Macri es alguna de las dos primeras, las consecuencias podrían involucrar el conocimiento de ilícitos que involucrarían a su propia familia. Si la decisión es la tercera, Elisa Carrió promete una crisis que derivaría en un posible estallido de la coalición de gobierno, a meses de la elección legislativa del 2017. La decisión presidencial es inminente. Y puede ser la más importante de la carrera política de Macri. Puede determinar que el Presidente cumple con su promesa electoral de refundar éticamente el poder Ejecutivo, caiga quién caiga y aunque el jefe de Estado sufra por su propia familia; o el estallido de la coalición que lo llevó al gobierno. Nada fácil para el presidente. Lo que probablemente se esté reflejando en su salud por estos tiempos.

P.D.: entre los eventuales involucrados, hay un "rico y famoso" que habría ejercido el rol de valijero, cuyo nombre sorprenderá a la opinión pública.

1 comentario - Macri ante la decisión más difícil de su vida política

Gust166 +1
el verdadero presidente duran barba no lo va a dejar q lleguen hasta el fondo
sacan unas noticias pedorras para q los noticieros hablen todo el dia y esto queda en la nada