epelpad

El post que buscas se encuentra eliminado, pero este también te puede interesar

Los cinco dilemas del Peronismo ¿Te da asco?

Los cinco dilemas que enfrenta el peronismo
Con Cristina, la búsqueda de la unidad se complica. Hablan de la posibilidad de “un Massaccessi” para 2019.


Los cinco dilemas del Peronismo ¿Te da asco?

La elección de hoy es provincial pero su efecto es nacional. Mauricio Macri mirará todo el mapa y la oposición, peronista más allá de cacicazgos y sellos, querrá leerla parcelada, medida en figuras más que en territorios.

Tras dos décadas y media en el poder -con el breve y opaco interludio de Fernando De la Rúa- este domingo el peronismo se arriesgará, dato más dato menos, a otro traspié tras la paliza del 2015 que lo dejó sin la Nación y sin Buenos Aires. Post elección, enfrentará un menú de interrogantes y tensiones, que se pueden sintetizar en cinco ítems. Veamos:

1. Unidad. Aun perdidosa, la ex presidente
se imagina en pie, dueña de tres millones -o más- de votos, con enlaces en provincias (Santa Fe, Río Negro, Salta, entre otros) y vínculo con caciques, como Gildo Insfrán o los Rodríguez Saá, un bloque nacional de 50 diputados y unos 10 senadores fieles. Ningún peronista, en términos personales, tendrá eso (ni parecido) desde el 11 de diciembre. Ningún peronista tiene, tampoco, la resistencia de gran parte de los demás jefes del peronismo. Hay dos certezas anudadas: la presencia de Cristina clausura la unidad pero su ausencia no la garantiza. La "liga de gobernadores" ensayó algo parecido, pero de motorizarla -porque le servían sus legisladores-, la Casa Rosada pasó rápidamente a dinamitarla, porque no le gusta el "reunionismo". Es una pista sobre cómo puede reaccionar Macri frente a la potencial unidad de los peronismos.

2. Parcelas. Si se cumple el vaticinio de Juan Manuel Urtubey sobre que el país tiende a ser políticamente "monocromático", ahora amarillo, habrá pocos referentes emergentes del PJ territorial. De catorce gobernadores panperonista en las primarias solo ganaron siete y, de esos, solo el salteño mostró -y mostrará- pretensiones de nacionalización en la carrera de posicionamiento para el 2019, al punto que prepara un mensaje al peronismo para la noche de la elección. De los demás, varios son nuevos -Domingo Peppo, Sergio Uñac, Sergio Casas, Juan Manzur- y otros no parecen interesados en emerger. ¿Tendrá el PJ que recurrir a jefes provinciales perdedores para pelear en 2019? Difícil. La elección parcelada, sin jefaturas, anima la teoría extendida entre referentes peronistas de que puede haber macrismo hasta 2023. Frente a eso, según define un operador, el PJ está en busca de un Horacio Massaccesi para el 2019. Se refiere al radical que gobernó Río Negro y en el 95 compitió por la UCR contra Menem: sacó 17 puntos, quedó tercero. Cuatro años después, ganó De la Rúa.

3. Numerología. El peronismo es matemático: los jefes cotizan los votos que sacan, el territorio que controlan, el presupuesto que administran. Esa suele ser su debilidad: los gobernadores, como los intendentes, deben tener buena relación con los oficialismos y el eslabón directo son los legisladores. Cómo se estructuren los bloques en el Congreso será la primera pista de si es posible el acercamiento entre las tribus. Cristina cree que con un Macri "radicalizado" en su ajuste, el peronismo se terminará agrupando en el Congreso aunque al principio haya bloques separados. Esa expectativa no aparece en los demás: salvo a Insfrán y, más tibiamente Corpacci, a los gobernadores todavía los aterra más el factor Cristina que el factor Macri. Hay un hilo delgado que enlaza, como contracara de la ex presidente, a mandatarios con Sergio Massa, Florencio Randazzo, Miguel Angel Pichetto, sindicalistas varios y jefes con territorio como Omar Perolli.

4. "Homo bonaerensis". Con esa definición latinizada, Ramón Puerta llamó a los peronistas de la provincia en su descripción imaginaria de los "biotipos" peronistas según su procedencia. Con los homo bonaerensis empezó la rebeldía (y se apagó) contra Cristina. A los intendentes, que en su mayoría terminaron alineados detrás de la ex presidente, se los mira desde las provincias como actores imprescindibles para que disputen la representación electoral de eso que se llama Unidad Ciudadana. En paralelo, aparece otra hipótesis positivista: la creencia de que juntando los pedazos (UC, el massismo, Cumplir), el panperonismo está en condiciones matemáticas (en las PASO sumaron 55%) de pelear la gobernación de la provincia en 2019. En esa sintonía empezaron a operar los distintos campamentos, incluso en el planeta K, donde entienden que aun perdiendo Cristina será una pieza inevitable en cualquier construcción bonaerense.

5. Jefaturas. En diciembre, el PJ bonaerense hará su interna para elegir autoridades, cargo que hoy ocupa Fernando Espinoza. La construcción de un acuerdo, atado a lo que ocurra con las bancadas en la Legislatura bonaerense, será una de las primeras señales de si dentro de la provincia puede producirse algún cisma o desafío contra Cristina y el kirchnerismo, en particular La Cámpora. En teoría, Cristina apoyaría que Verónica Magario sea la futura jefa del PJ provincial para reforzar una alianza con la Matanza, un mensaje potente hacia dentro del partido.

5 comentarios - Los cinco dilemas del Peronismo ¿Te da asco?

-MarioBolatti- +1
Ese "peronismo" es sionismo usando el nombre de Peron
wellmapukun
desde la muerte de peron, el partido se lleno de gorilas zurdos asquerosos que lo intentaron voltear en los 70, sediciosos de poder intentaron tomar tucuman para su paraiso socialista, mataron a los soldados de peron en el 75, son los hijos de puta de los jovenes idealistas, montoneros viejos chotos traidores a peron y a la patria, hoy ya no existe peronista sino el gorila que dice serlo, aaa quedo muy corto