Reynaldo Bignone, último dictador argentino, será sometido a juicio oral por secuestros y torturas a médicos y enfermeros de un hospital de la periferia oeste de Buenos Aires durante la dictadura (1976-83), informó el viernes una fuente judicial a la AFP.

El militar, quien sucedió como presidente en julio de 1982 a Leopoldo Galtieri, que dejó el gobierno luego del fracaso de las tropas argentinas en la Guerra de Malvinas en 1982, cumple arresto domiciliario, y está encausado además por robo de hijos de desaparecidos durante el régimen militar.

El juez federal Daniel Rafecas elevó a juicio oral la causa por crímenes de lesa humanidad, que investigó el secuestro y la aplicación de torturas a 36 profesionales de la salud en el Hospital Posadas, de los cuales tres continúan desaparecidos, indicó la fuente.

Además de Bignone, 79 años, que por entonces actuaba como delegado del gobierno militar en el área de Bienestar Social, irán a juicio oral en la misma causa el ex director del Posadas, coronel médico Agatino Di Benedetto, el brigadier general Hipólito Mariani y dos civiles.

Rafecas tiene pruebas de que Bignone comandó la toma del centro de salud días después del golpe del 24 de marzo de 1976, y de que en el lugar funcionó una cárcel clandestina, conocida como 'El Chalet', cuyas instalaciones fueron reconocidas durante la investigación por víctimas que pasaron por ese lugar.

La Cámara Federal había destacado "la paradoja de que en una institución al servicio de la salud funcionó un centro clandestino de detención, en el cual lejos de velarse por la vida se sometió a los cautivos a un régimen de terror", al confirmar en 2008 los encausamientos de Bignone y los cuatro militares.

Los militares habían impulsado en 1982 la recuperación de las Islas Malvinas, ocupadas por Gran Bretaña, con la idea de que un triunfo bélico les permitiría perpetuarse en el poder, pero la derrota derivó en el desplazamiento de Galtieri y aceleró la caída de la dictadura un año después.

Según organizaciones humanitarias, unas 30.000 personas desaparecieron durante la dictadura y unos 500 bebés nacidos durante el cautiverio de sus madres fueron robados, de los cuales 96 recuperaron su verdadera identidad.