Andrés Calamaro: "El Indio quizás sea el más revolucionario del rock"

El Salmón edita a lo grande, con la salida de "Andrés. Obras Incompletas", un cocktail de seis CDs y dos DVDs. En charla con Terra, habla del nuevo material, su vida como "burgués", el Indio Solari ( "el tipo más revolucionario del rock argentino" ) y el panorama político en el país ( "lo veo agrio" ).

Andres Calamaro: Entrevista y video


“Soy un burgués cultural y anarquista, un proto-intelectual preocupado por mi pueblo y mi país.” Así dispara, a la distancia y por correo, una definición de sí Andrés Calamaro.

En tiempos de antologías, con el lanzamiento de su compilado “Andrés. Obras Incompletas”, un combo de seis CDs y dos DVDs, El Salmón se viste de leyenda (¿mito también?) del rock argentino, para demostrar, una vez más, que a su capacidad creativa le gusta sumar millaje.

Más de 109 canciones, 54 de ellas inéditas, componen la nueva aventura musical de Calamaro, que sabe de resurrecciones. Después de volver de la mano de la Bersuit, de tentar a los libros de historia con los recitales junto al Indio Solari y de inundar las radios con temas de “La Lengua Popular”, Andrés vuelve. Una y otra vez.

“Dejé atrás algunas costumbres ligeramente extremistas: fue como bajarse de un tren en movimiento… Y sigo entero”, se explica.

- Se “lee” un cambio en vos, desde Alta Suciedad a La Lengua Popular, donde se te nota distinto. ¿Dejaste atrás las canciones con sentimientos crudos, de sufrimientos y melancolías, para poner canciones más brillantes, optimistas... ¿Sentís que estás en otro momento muy diferente de tu vida?
- Esas son especulaciones, y yo no participo en ese tipo de rumores. Tampoco creo que sea un análisis verdadero de mis letras, ni de mis canciones: yo siempre me divertí mucho con la música, me tomé al pie de la letra este estilo de vida… Cuando “estábamos mal” nos divertíamos mucho y más salvajes éramos. Lo mío no fue sufrimiento; sufrir es otra cosa tan distinta. Yo soy un músico, y un varón, bendito por una vida formidable e interesante.

- En alguna entrevista con Lanata dijiste “No me arrepiento de compartir mi biografía con la droga" y que la vida después de eso era un tanto aburrida, que incluso no disfrutás tanto los recitales... ¿Te sentís aburguesado?
- Yo soy un burgués cultural y anarquista, un proto-intelectual preocupado por mi pueblo y mi país… Me costó seis meses adaptarme a los escenarios porque había estado sin actuar casi seis años. Pero ya pasaron cuatro años de aquello y ahora solamente necesito mi garganta íntegra. Creo que existe un concepto general de lo que es “burguesía” que está errado. Hablemos con propiedad: yo me siento un reservorio moral, estoy tan cerca de los caseríos marginales como de los barrios altos.

- ¿En qué momento artístico te encuentra la salida del compilado nuevo?
- El año pasado entendí que era un buen momento para hacer el balance de 10 años de grabaciones y locura (en Las Vegas). Ya me siento totalmente devuelto a las giras, tenemos nuevos destinos. Con La Lengua Popular llegamos a países en donde me conocen muy bien, pero creo que esta colección es oportuna. Cualquiera que la escuche con deseo, y paciencia, va a descubrir cosas, incluso cosas que creía conocer de memoria. Mi momento artístico es muy interesante.

- ¿Quién está detrás de “Bachicha”, el primer corte?
- “Legrand Bachicha” esta viendo en su vieja Grundig cómo cambia el país… Bachicha es un testigo psicodélico de la decadencia del imperio criollo, pero también forma parte de un pueblo que quiere levantar la frente. A Bachicha le cerraron el almacén de la esquina y el jamón ya no es el del medio. Cierra una fábrica y engorda la estadística marginal. Bachicha adivina los corralitos, porque sabe que la historia se repite: no cualquiera se tropieza dos veces con la misma piedra.






- Al ser una antología, aún con temas inéditos, termina mezclando características de discos anteriores... ¿Qué pensás que toma "Andrés" de cada disco anterior? ¿Con qué se va a encontrar la gente en este compilado?
- Hay que entregarse, no discutir ni competir. Dejarse convencer por diez años de grabaciones intensas, ponerse los auriculares, o subirse a un coche con los discos puestos a buen volumen… Saludar a los pulmones y escucharlo: redescubrimientos y discos enteros de entrega musicotrópica.

- Ahora que ya está listo el compilado, que lo podes tener entre las manos... ¿Disfrutas de lo hecho, o rápidamente necesitas pasar a otra cosa?
- Estoy muy conforme con este balance antológico, muy complacido con su existencia. Trabajamos con nuestras mejores virtudes para hacer algo grande, mi legado… Sin embargo el disco sale y sí me encuentra en otros proyectos, como siempre: ¡Jamás me quedo escuchando mis discos! Presenté el disco en Madrid y al día siguiente estábamos ensayando para cosas nuevas…

- Revisando tus apariciones en los medios, pero sobre todo tus canciones, parece que te debatís entre tu ego artístico y la humildad de quien se considera una persona común (¿y politizada?)… ¿Estás entre esas dos puntas?
- El ego artístico es el único que sirve para algo útil y positivo. Los toreros lo llaman “torería”, los gitanos le dicen “arte y sentimiento”… La humildad, la gratitud, la generosidad y el respeto, son los valores que no hay que perder jamás. No podría jurar que soy una persona común, aunque voy al supermercado, preparo la comida, compro el diario y charlamos con el kioskero. Soy un peatón, tampoco soy un excéntrico, pero mi vida no es común. Puedo ser sencillo pero no por demasiado tiempo. No entiendo la necesidad de ignorar la política, no me parece prudente “despolitizarse” y dejarle toda la responsabilidad, y el pensamiento, a los otros…

- ¿Fue tocar con un “tótem del rock” la experiencia de los recitales del Indio Solari, el año pasado? ¿Con qué humano y qué mundo nuevo te encontraste ahí?
- Yo ví a los Redondos en el 79 y en el 89… Y fui al pogo más grande del mundo en River, pero también nos conocemos desde siempre, porque ensayábamos en salas pegadas. Indio es una persona muy inteligente, un gran artista, un letrista musical y genial, pero también es una persona cordial y tiene un gran sentido del humor. Probablemente sea la persona más ética y revolucionaria en este pequeño mundo de rock argentino.

- Ahora vas a estar de gira lejos del país (tiene distintas fechas en España, hasta mediados de mayo)… ¿Estás desentendido de la situación política en Argentina, ahora que vienen las elecciones? ¿Qué panorama ves?
- No hay necesidad de desentenderse cuando estás lejos. Por el contrario, en las giras hablamos mucho de política argentina con mi compañero, Guido Nisenson. Jamás me desentiendo de nuestra realidad, ni por un día. Veo un panorama agrio, y hay cosas que no termino de entender, porque nosotros el pueblo también somos responsables de los destinos de nuestro país. Realmente parecemos “desentendidos”, dejamos todos en las manos que elegimos, pero las elegimos para cortarlas después… Con Argentina, me conformo con evitar el caos y el estado de sitio mental.

FUENTE


andres calamaroindio solariflaca