Los comportamientos homosexuales en el mundo animal

La (recalcitrante) intolerancia con el mundo gay y lésbico devino en un humanismo metamorfoseado (igualmente recalcitrante a mi gusto) que propugna a estas opciones sexuales como un modismo del cual enorgullecerse.

Estos comportamientos homosexuales en el mundo de los seres humanos son producto de un factor biológico y psicológico (por más información, click aquí y aquí), pero también condicionados por un elemento cultural, el cual genera todas las reacciones, sean de rechazo o de fomento, ante estas orientaciones. Los animales no escapan de la tendencia, y sin cultura de la cual jactarse, la homosexualidad animal es parte del comportamiento animal de forma más frecuente de lo que podemos pensar.

Animales homosexuales

Así lo atestigua Nathan Bailey, estudiante de postdoctorado de la Universidad de California en Riverside, quien ha investigado los comportamientos homosexuales del mundo animal para conocer de cerca sus causas.

Éstas, lejos de ser una desviación por norma general, resultaron ser específicas según el tipo de animal del que estemos hablando. Así, las moscas de la fruta mantienen relaciones homosexuales por la ausencia de un gen que les permite diferenciar el sexo, los delfines las mantienen para favorecer la unidad del grupo y los albatros de Laysán, quienes con ello se aseguran un compañero de por vida.

La investigación se publica en Trends in Ecology and Evolution, y agrega argumentos sobre el hecho de que la homosexualidad es un fenómeno más biológico que cultural, a pesar de las connotaciones de género que los humanos les asignemos.

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