Hola a todos, antes que nada gracias por pasar!, les traigo dos pequeñas reseñas en las que vemos claramente como se manejan algunas cosas por aqui... (soy de tucumán), aclaro que estas notas son de El Diario "El Periodico" de esta provincia y les aseguro que no tienen pelos en la lengua para decir las cosas (No como el otro diario de aqui que nunca habla mal de José...).
(sepan disculpar si se observa con improlijidad el post pero bueh, es el primero y no tengo mucha idea de esto, cualquier cosa estan los links con las fuentes para leer de ahi)

Gracias.


Nota Nº 1
Los call center de José

Actualidad Tucuman:
El gobierno provincial 30/05/2009


Empleados y ex empleados de la firma ubicada en Adolfo de la Vega al 400 revelaron las condiciones de trabajo. Presiones y humillaciones.

Cuando a SFG, de 25 años, en julio de 2008 y, tras tres meses de capacitación, le comunicaron que había sido aceptada como empleada del call center de avenida Adolfo de la Vega al 400, denominado Teleperformance, una sensación de tranquilidad la invadió. A partir de ese momento, la ahora ex empleada (renunció este año) tendría un sueldo y sumaría experiencia para su corta trayectoria dentro del mercado laboral.
Sin embargo, la joven nunca imaginó que, lo que el periódico informara, en febrero de 2008, sobre las condiciones laborales en los call centers eran ciertas. Durante un año, SFG soportó humillaciones, seguimientos, incertidumbre sobre el monto a cobrar, hasta afecciones a su salud. “Sufrí problemas de audición, dolores de cabeza y mareos, debido a que, durante seis horas estás con la ‘vincha’ puesta (un auricular con un micrófono que permite escuchar la llamada y comunicarse con un cliente) atendiendo los llamados. Una compañera sufrió de ataques de pánico. Pero también hay que destacar las constantes situaciones de presión psicológica por parte de los supervisores, sumadas a las humillaciones”, recordó.

Sueldos y “premios”
Una de las modalidades salariales que ofrece la empresa se llama “Bono”, un incentivo de hasta $ 350 que, para ser el feliz acreedor, debe uno cumplir con una serie de requisitos. Una de las exigencias, para acceder a este “premio” es que, por hora deben atenderse, al menos doce llamadas. Luego se encuentra “calidad” que depende de las escuchas de los auditores que calificarán la labor del agente (así se llaman los empleados de más bajo grado). La tercera condición del bono es el TMO, un mecanismo que exige que las llamadas no se extiendan más allá de los 310 segundos. Cada una de estas tres etapas representa un tercio del incentivo en cuestión. “Esto ayuda a que se justifique que los empleados cobren distintos salarios; distorsionan la realidad”, afirmó SFG. Cuando el agente se extiende en su TMO, o no realiza el mínimo de llamadas requerido, el “premio” se transforma en un castigo. “Los auditores realizan reportes sobre nuestro trabajo. En esos informes figura quiénes no cumplieron con el TMO y realizan un ranking de los peores en TMO y te envían a un sector llamado terapia intensiva”, explicó SFG.

Teleterapia
¿En qué se parecen un hospital y el call center de José? Teleperformance cuenta con un sector con una sección denominada “terapia intensiva”. “El edificio, en su interior, tiene la forma de peines; en uno de los ‘dientes’, a la entrada, está señalizada la zona de terapia intensiva. Este lugar tiene tres variantes, marcadas por colores: verde para la zona alta; amarillo, para la zona media; rojo para la zona de alto riesgo”, explicaron María, Juan y Pablo (sus nombres están cambiados), empleados de Teleperformance. En este sector se encuentran los “agentes críticos”, ante la vista de todos sus compañeros y bajo la atenta mirada de un supervisor, un empleado de la misma o menor edad que el “enfermo”. El supervisor debe “incentivar” al agente para que pueda producirlo que le exige la empresa. “Fuimos testigos de maltratos para con ellos. Algunas veces les niegan los break y tienen que estar las seis horas atendiendo las llamadas”, manifestaron los trabajadores.
Las cuestiones de salud son otra perlita en el call center de José. Según pudo comprobar el periódico, la mayoría de los empleados sufre de afecciones a la columna, y a la vista, entre otros problemas.

Permiso para ir al baño
Entre las seis horas de trabajo, los empleados disponen de dos espacios de 15 minutos cada uno, llamados break. “Si querés tomarte los dos descansos seguidos, no serán de 30 minutos, sino de 25. Algunos días estás lleno de trabajo y te permiten un sólo break”, explicó un empleado.
Otra situación de “alto riesgo” se da cuando la naturaleza hace su llamado. “Si te dan ganas de ir al baño, sólo tenés siete minutos, pero en las seis horas”, dijo SFG. el periódico, en una nota anterior, reprodujo un blog en el que un agente de un call center cuenta cómo vio a una estudiante “haciéndose pis encima para no perder una llamada, por miedo a pedir permiso para ir al baño”.

Cuestión de pe$o$
Por causas que cualquier ser humano desconoce, los trabajadores figuran como empleados de comercio. “Nosotros deberíamos estar catalogados como empleados telefónicos, por lo que no nos corresponde el sector comercio”, manifestaron los empleados. SFG tiene una explicación: “Si figurás como empleado telefónico (el sindicato que los ampararía es Foetra), el básico que te corresponde es de entre $ 1.800 y $ 2.000. En cambio Comercio, hasta hace un mes, equivalía a $ 1.000”, aclaró. Según comentaron varias personas relacionadas o que estuvieron con la firma, el sueldo de los empleados nunca es el mismo, entre unos y otros. Además, la jornada laboral de los empleados, si es que fueran del comercio, debería contemplar que los agentes trabajan los domingos y feriados como si fuera un día común. Esto significa que deberían cobrar como una jornada doble, sin embargo, Teleperformance no se fija en esas cuestiones.

El Estado, o sea los tucumanos, pagan el alquiler del call de José

“Una vez más el banquero Jorge Brito fue beneficiado con un buen negocio por su amigo, el gobernador José Alperovich”, decía la publicación del 14 de diciembre de 2007, que realizó el periódico, en referencia al acuerdo, por el cual el mandatario alquilaba el predio de Adolfo de la Vega al 400, propiedad del Banco Macro.
Posteriormente, José firmó un convenio con Teleperformance, una empresa de capitales franceses, que
se dedica a la tercerización de servicios en el mercado de los call centers. “El convenio que se firmó en la Casa de Gobierno con la mirada ‘vigilante y controladora’ de los legisladores provinciales, estipula que el Gobierno se hará cargo del pago del alquiler y del acondicionamiento del local y subsidiará un porcentaje de los salarios de los empleados durante los primeros cuatro años, que van entre los 600 y los mil pesos”, informamos en nuestra edición 693. Esto significa que los tucumanos fueron quienes financiaron y financian esta nueva “inversión” de José.
Traducido al castellano: el Estado, o sea los contribuyentes, o sea los tucumanos, a través del pago de sus impuestos, pagan el alquiler del local de Adolfo de la Vega al 400. “El alquiler rondaría los 15 mil pesos mensuales, cerca de 180 mil pesos al año”, continuó el periódico.
De esta manera, el Ejecutivo provincial subsidia los salarios de los empleados durante los primeros cuatro años de funcionamiento del call center en Tucumán (un 30% el primer año y un 20% en los tres subsiguientes). La empresa abona el resto del sueldo más el pago de las cargas sociales. Además, la provincia se encarga del pago del alquiler del local (de unos 2.000 metros cuadrados). El Gobierno también se hizo cargo de la reparación de ese inmueble, que pertenecía al ministro de Economía de Antonio Bussi, Miguel Angel Ruesjas. Allí funcionaba la concesionaria de Fiat, Sofiar SA, que no habría podido superar las constantes debacles económicas del país. La operatoria se encuadra dentro del Plan de Entrenamiento Laboral, cuyo objetivo es la inserción de los jóvenes en el mercado del trabajo.
Pero el periódico no se quedó, solamente con la información lisa y llana sobre el significado de este nuevo negocio.
El 28 de febrero de 2008, antes de la puesta en funcionamiento, advertimos sobre los riesgos y las secuelas que caen sobre los empleados de los call centers, producto de la alienación y las afecciones a la salud de los trabajadores. “Según testimonios, los primeros síntomas de los
trabajadores se manifiestan con desgano, ausentismo injustificado, y terminan en cuadros psicopatológicos como depresión nerviosa”, publicamos en nuestro número 704. La franja etaria a la que apuntan es de entre 18 y 29 años, la más afectada por la desocupación en el Gran San Miguel de Tucumán. “Sólo en los salarios de una empresa, se calcula que la erogación del Gobierno será de unos $ 60.000 por mes”, dijimos entonces.

Fuente: http://www.elperiodico.com.ar/verarticulo.php?id=79791568

Nota Nº2
Teleperformance


Actualidad Tucuman:
El gobierno provincial 13/06/2009

Gracias a Alperovich, la crisis no afectará a Teleperformance

A pesar de que los empleados no forman parte del sector comercial, el salario es menor que lo establecido. Entre DNU y premios.


Hace dos semanas el periódico publicó acerca del infierno que se vive en Teleperformance, uno de los call centers que tiene nuestra provincia. También quedó en claro que el nivel de explotación supera los límites de lo imaginable. No obstante, aún faltan unas cuantas perlitas.
El negocio de los call centers tienen la particularidad, también lo dijimos, de que emplea mano de obra juvenil. Tucumán es una de las provincias con la más alta tasa de desempleo del país, según datos del cuestionado Indec, por lo que también es el caldo de cultivo para que estas empresas se instalen.
El 6 de enero el CEO de la empresa, Norberto Varas, recibió su regalo de Reyes. El Gobierno de la provincia, a través de un decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), decidió pagar hasta un máximo de $ 3.500 a cada una de las personas que contrate la firma en la provincia. El artículo dos, establece: “Facúltase al Poder Ejecutivo a otorgar a la firma un subsidio de $ 30.000, por el término de cuatro años, para ser afectado al pago del alquiler del inmueble”. Esto quiere decir que la provincia, es decir los ciudadanos, le ahorrarán a Teleperformance $ 1.440.000.
Asimismo, el siguiente artículo de este DNU faculta al Poder Ejecutivo a entregar un subsidio de hasta $ 100.000, para cubrir parte de los costos de la instalación de una sub estación de electricidad de baja tensión en el local que arriende para desarrollar las actividades. Hasta aquí, una de las tantas perlitas del negocio que permitiría que Teleperformance, cuando quiera, levante sus cosas y no le deba nada a nadie.

El juego de las diferencias
Otro de los temas que publicamos está relacionado con el encuadramiento de los trabajadores del call. Por cuestiones ajenas al entendimiento humano, los teleoperadores están dentro de la rama comercial, cuando deberían pertenecer al sector telefónico. Suponiendo que pertenezcan a Comercio, SFG, quien trabajó desde julio de 2008 hasta abril de 2009, percibía un salario que, salvo en dos ocasiones, superaba los $ 1.300.
Según un informe del Sindicato de Empleados de Comercio, (de junio del año pasado) el básico de un trabajador con poca antigüedad, para la categoría “B”, es de $ 1392,92. Sin embargo, ninguno de los operarios de Teleperformance cobra la misma suma que sus compañeros y tampoco el mismo salario todos los meses.
Pero sigamos en el mundo de las suposiciones. En el sitio web de la Federación de Obreros y Empleados telefónicos de la República Argentina (Foetra), figuran los distintos tipos de salarios de los empleados, según su especialidad. Entre las diversas categorías, se pueden encontrar a los Teleoperadores. Un empleado, de la más baja categoría (se los llama Telemarketer inicial), sin antigüedad, percibe un básico de $ 1.827. Un Telemarketer, de clase “A”, cobra $ 2.234. Esto es lo que tendrían que haber percibido los trabajadores de Teleperformance.
Pero yendo más allá de los convenios. Según el Centro de Estudios de la Nueva Economía (CENE) de la Universidad de Belgrano, en el sitio www.elsalario.com.ar y, a través de un consultor virtual, establece que un encargado de un centro de llamadas (lo que sería un call center), sin ningún año de experiencia, en una empresa con más de 500 trabajadores, y 48 horas a la semana (como lo establece el contrato de Teleperformance) debería cobrar, al mes $ 1.766, o sea, $ 8,50 por hora (en el call de José, se paga $ 6,93 por hora).

Todo se pierde
A fines de abril, los empleados de comercio llegaron a un acuerdo con las cámaras empresariales, que posibilitaron que los trabajadores reciban un aumento de $ 300, que se incorporó a su salario. Sin embargo, los trabajadores del call, apenas reciben $ 225, en el mejor de los casos. “No nos supieron explicar. Pero, parece que es proporcional a la cantidad de horas que uno trabaja. Ninguno cobró los $ 300, si no una suma mucho menor a esa. Como a los supervisores (trabajan nueve horas) no les pagaron nada, varios pidieron que se los baje de categoría, hasta agente. La empresa no quiere saber nada y, si no estás de acuerdo, te despiden”, aseveró a una fuente, que pidió absoluta reserva de su nombre.

La Justicia, en más de una oportunidad, falló a favor de los empleados

No son pocas las causas que llegaron a la Justicia argentina en contra de las empresas de call centers, por despidos injustificados, persecución y aprietes.
El 28 de noviembre de 2008, en Buenos Aires, se dictó un fallo en contra de la empresa Citytech S.A., la misma a la que pertenece Teleperformance. La causa fue iniciada por María Leonor Pinto debido a que fue despedida de su trabajo. La demandante comenzó a trabajar el 6 de marzo de 2006, pero recién fue registrada el 25 de marzo de ese año.
Pinto atendía las llamadas, mediante la utilización permanente de auriculares, en un lugar en el que se desempeñaban aproximadante cien personas con un alto nivel de ruido. En octubre de ese año, comenzó a padecer un zumbido en sus oídos por eso le consultó a un experto en oídos, quien le diagnosticó trauma acústico, y le sugirió que se tomara una licencia por enfermedad por siete días. No obstante, al presentarse con el certificado médico ante la empresa, el supervisor le informó que le asignarían las mismas tareas que le habían ocasionado el trauma acústico, por lo que procedió a intimar a que le dieran tareas compatibles con su condición, telegrama que no fue recibido por Pinto. Finalmente, la empleada fue despedida de la firma. Luego de dos años, la Justicia falló a favor de la adolescente e intimó a la empresa a pagarle las indemnizaciones por despido, salarios adeudados, multas e incrementos previstos en el
ordenamiento laboral.
Otro caso, que sentó jurisprudencia fue la causa “Cubo, Julieta Mariana y otro c/ FST S.A. y otros s/ despido”. FST S.A. es otro de los nombres con los que opera Teleperformance.
Los ex empleados dijeron que se desempeñaron en relación de dependencia con FST. S.A. en la categoría de telemarketer grado 3, cumpliendo tareas consistentes en recepción de llamadas de Estados Unidos de personas usuarias de Motorola que tenían problemas con su celular, hablando todo el tiempo en idioma inglés americano. Entre las características y condiciones en que se desarrolló el vínculo, siempre hubo un ambiente de acoso laboral, trato abusivo y discriminatorio consistentes en: persecución permanente, acoso mediante el cambio constante de horarios; extensión del horario de trabajo, inexistencia de descansos entre llamada y llamada. A raíz de dichas condiciones y ambiente de labor su salud se fue deteriorando, padeciendo en la actualidad daños físicos y psicológicos tales como insomnio, migraña y pérdida de la audición.
Las apelaciones de la firma fueron rechazadas por el Tribunal quien, impuso indemnizaciones entre $ 20.000 y $ 30.000 para cada uno de los demandantes.

¿Mercantil o telefónico?
El 13 de marzo la Justicia laboral de Córdoba condenó a Telecom Personal a abonar diferencias de haberes y de indemnización por despido a un telemarketer, al advertir que su encuadramiento y liquidación final no debió ubicarse dentro del convenio colectivo de trabajo de los empleados de comercio, si no dentro del que agrupa al personal telefónico, confirmando que la actividad desarrollada es la de ser prestataria de telefonía celular, como es en Tucumán.



Fuente: http://www.elperiodico.com.ar/verarticulo.php?id=80995497