Lo dijo la madre de Piki, el menor que mantuvo rehenes durante seis horas en Almagro. A los 16 años ya tiene veinte causas penales.

Mi hijo es un engendro por culpa de la droga


Tiene el pelo rubio recogido y una gorra celeste en la cabeza. Con los ojos rojos y llenos de lágrimas, la madre de "Piki", el chico que fue detenido ayer en una toma de rehenes en Almagro, intenta contar la historia de su hijo. Pocas horas atrás vio cómo los policías lo esposaban y lo subían a un patrullero. Se nota que aún está conmovida, pero igual quiere hablar.

"Antes de que la droga lo lastime, él era Juan Manuel, mi hijo adorado. Pero ahora, por la droga mi hijo se convirtió en un engendro. Yo no lo quiero así". La mujer dice que llegó a su casa luego de hacer las compras para la comida de la noche. Entonces se enteró de que su hijo había entrado a robar a una perfumería del barrio. Dejó las bolsas del mercado y salió corriendo hacia la avenida Rivadavia.

"Cuando iba para allá tenía miedo por su vida. Pensé que me lo iban a matar", agregó en una entrevista al canal de noticias C5N. "Nunca pensé que mi hijo tuviera la capacidad de hacer algo así. Sé que lo hizo porque estaba drogado. Los chicos como él no nacen delincuentes, ni quieren serlo. Lo que pasa es que hay una excesiva cantidad de droga para la venta y los chicos quedan presos de eso", señaló la mujer.

Durante un relato entrecortado, la madre de Piki, explicó que su hijo jugaba al fútbol y que había pasado por varios clubes. Pero que desde hace un tiempo que no iba más a entrenar: "Había pasado por River, Platense y Defensores de Belgrano.

Era un gran jugador de fútbol, pero de repente dejó todo. Ya no quería ni salir a correr con su hermanito de 12 años, como hacía siempre, ya no quería nada". La mujer dijo que se sentía culpable por lo que sucedió. "Siento que si yo llegaba primero que los policías, mi hijo ahora estaría conmigo. Así sea un adicto y tenga millones de causas judiciales, sigue siendo mi hijo".

Tal como informó Clarín en su segunda edición de ayer, "Piki" entró a robar a una perfumería llamada "Ramona" a las 21, en la avenida Rivadavia 3771. Lo hizo con un cuchillo en la mano cuando los empleados estaban bajando la persiana para cerrar. Un policía que vigilaba los comercios de la zona fue alertado por un vecino y pidió refuerzos. A los pocos minutos, en la cuadra había patrulleros de las seccionales 8ª y 9ª de la Federal.

En ese momento, "Piki" se atrincheró en el local y tomó de rehenes a la encargada y a tres clientes que allí estaban: un hombre y dos mujeres mayores. La Policía desvió el tránsito por la avenida y las calles paralelas y la zona fue evacuada. Entonces llegó el GEOF y comenzó a negociar con el adolescente la liberación de los rehenes. Al comienzo, los agentes intentaron entrar por el local de al lado de la perfumería, pero se dieron cuenta de que la única vía de ingreso era la puerta del frente. Entonces fue que el joven pidió pizza y luego un celular para hablar con sus familiares. Al rato, llegaron su madre y su hermano.

Cerca de la 1, "Piki" comenzó a liberar a los rehenes. Primero fue una clienta de 24 años. Más tarde, la encargada del local y una mujer mayor que estaba muy nerviosa. Por último, se quedó con el hombre. A las 2.30 de la mañana lo dejó salir, hizo una llamada y pocos minutos después salió caminando. Los policías lo esperaron y lo esposaron frente a las cámaras de TV. De allí fue, una vez más, a la comisaría.

http://www.clarin.com/diario/2009/07/22/um/m-01963176.htm