"Nadie debe obediencia a un gobierno usurpador ni a quienes asuman funciones o empleos públicos por la fuerza de las armas o usando medios o procedimientos que quebranten o desconozcan lo que esta Constitución y las leyes establecen. Los actos verificados por tales autoridades son nulos. El pueblo tiene derecho a recurrir a la insurrección en defensa del orden constitucional." "
Articulo 3 de la Constitucion de Honduras.

Articulo: "El Golpe de Estado en Honduras. Una Aproximacion Critica". 23-7-2009.

Por: Samuel Prado Franco.
Licenciado en Filosofía, Ética y Valores.
Especialista en Docencia Superior.
Investigador Politico y Social.
Contacto: samuelpradof@gmail.com


En este articulo aproximativo abordaremos la génesis, los antecedentes inmediatos generales y más importantes, desde nuestro análisis del Golpe de Estado en Honduras; realizaremos un análisis del desarrollo del Golpe y luego pasaremos a plantear algunas posibles salidas a la crisis política e institucional que vive Honduras y unas conclusiones de lo planteado.





Génesis y Antecedentes del Golpe:

El 28 de junio de 2009 el Presidente Constitucional de la Republica de Honduras Sr. José Manuel Zelaya Rosales fue detenido y expulsado del país a Costa Rica por soldados del Ejército de Honduras. El Presidente del Congreso Nacional y miembro igual que el Sr. Presidente Zelaya del Partido Liberal, Sr. Roberto Micheletti Bain presenta ante los congresistas una breve nota firmada supuestamente por el Sr. Presidente Zelaya afirmando que por razones de salud dejaba su cargo. El Congreso Nacional escoge al Sr. Micheletti como Presidente Interino (de Facto) de Honduras. Los antecedentes y argumentos del hecho de la detención y la expulsión del país del Sr. Presidente Zelaya por parte de los golpistas fue que ese 28 de junio se realizaría una encuesta para saber la opinión de los hondureños si querían o no una cuarta urna para decidir en las elecciones en noviembre de este año si querían o no una constituyente, para luego de aprobada introducir la figura de la reelección y así de esa manera poder reelegirse indefinidamente emulando, según los golpistas al Sr. Presidente de la Republica Bolivariana de Venezuela Hugo Chávez Frías aliado del gobierno legitimo del Sr. Presidente Zelaya y la unión al ALBA y PETROCARIBE.



Desde la Elite Oligárquica, el Ejército, la Corte Suprema de Justicia, la Procuraduría General de la Republica, el Tribunal Supremo Electoral, el Congreso Nacional, la Defensoria de los Derechos Humanos, los principales partidos políticos (Nacional, Liberal y PINU-SD) y las cúpulas de las Iglesias Católicas y Evangélicas se opusieron a tal encuesta. Las destituciones por parte del Sr. Presidente Zelaya del Jefe del Estado Mayor Conjunto del Ejercito Hondureño General de División Romeo Vásquez Velásquez y el Secretario de Estado en el Despacho de la Defensa Nacional Dr. Ángel Edmundo Orellana motivadas por el desconocimiento de ambos de las decisiones dictadas del Sr. Presidente Zelaya crearon grandes diferencias entre el Ejército y el Ejecutivo.



Acusaron los contrarios y adversarios políticos, económicos y sociales al Sr. Presidente Zelaya y su gobierno de la compra de firmas y de haber forzado a funcionarios públicos a firmar la petición para la encuesta (mas de 400,000 firmas recogidas), de extralimitarse en sus funciones y violar la Constitución. Los simpatizantes del Sr. Presidente Zelaya afirman que el 28 de junio se realizaría una encuesta no vinculante para saber la opinión de los hondureños si querían o no una cuarta urna para decidir en las elecciones de noviembre de este año si querían o no una constituyente que en la actual Constitución no se contempla e iniciar una democratización en la vida institucional del país. Nos hacemos la siguiente pregunta luego de planteadas ambas posiciones: ¿Como puede reelegirse el Sr. Presidente Zelaya en el cargo inmediatamente si sigue vigente la actual Constitución de 1982 que se lo impide? Esta modificación si se realizara entraría a regir ya cuando su periodo presidencial habría concluido. Los golpistas afirman ante el pueblo hondureño y la comunidad internacional que lo sucedido el 28 de junio ha sido un simple arresto y expulsión del Sr. Manuel Zelaya por sus delitos cometidos según ellos y no un golpe de Estado y que el Sr. Roberto Micheletti Bain es el Presidente (Interino) de Honduras.




Análisis del Desarrollo del Golpe:

Creemos que si el Sr. Presidente Zelaya ha violado la Constitución y la Ley que sea juzgado por los mecanismos y procedimientos establecidos. Lo que es inaceptable es detener y expulsar de su país a un Presidente Legitimo y escogido en las urnas, para instaurar un régimen de facto y establecer decretos o medidas que violan las libertades y derechos ciudadanos de libre expresión, reunión, asociación y movilización con toques de queda y persecuciones y represiones por parte de la policía y el ejercito. Esto esta ampliamente documentado por entrevistas y declaraciones de dirigentes y manifestantes, resoluciones de movimientos y organizaciones y videos de marchas y protestas. La comunidad internacional en pleno ha condenado enérgicamente el Golpe de Estado y ha exigido al gobierno de facto la restitución del Sr. Presidente Zelaya en su cargo. Diversos movimientos y organizaciones sociales y populares de la región y el mundo han condenado igualmente el golpe y se han solidarizado con las movilizaciones dentro de Honduras que luchan por el retorno a su puesto del Sr. Presidente Zelaya y el orden constitucional y democrático.



Entre las organizaciones opuestas al golpe se encuentra: el Bloque Popular de Resistencia y la Confederación Unitaria de Trabajadores de Honduras C.U.T.H. miembro de la Plataforma Sindical Común Centroamericana P.S.C.C. de la cual es parte el Frente Nacional por la Defensa de los Derechos Económicos y Sociales FRENADESO que al igual que el Partido Alternativa Popular P.A.P. han condenado el golpe y se han solidarizado con los movimientos y organizaciones sociales y populares hondureñas a través de declaraciones de sus dirigentes y de varias resoluciones. La jerarquía católica a través de la Conferencia Episcopal y el Arzobispo de Tegucigalpa Sr. Oscar Rodríguez Madariaga en un pronunciamiento vergonzoso, lamentable y desafortunado en cadena nacional ha negado que haya sido un Golpe de Estado y que no haya habido muertos, pidiendo al Sr. Presidente Zelaya no volver a Honduras para evitar, según el de esa manera un baño de sangre.


La intransigencia de los golpistas encabezados por el Sr. Micheletti de no dejar aterrizar el avión donde viene el Sr. Presidente Zelaya, el Secretario General de la O.E.A. Sr. José Miguel Insulza y otros Presidentes de la región es la acción que si va a causar un baño de sangre, desde nuestro análisis de la situación, porque el pueblo hondureño esta haciendo uso de su legitimo derecho de defender su voto cuando optaron por el Sr. Zelaya como Presidente. Los manifestantes se encuentran amparados por los artículos de la Constitución de 1982 (Decreto No. 131 del 11 de Enero de 1982) que plantea lo siguiente:


TITULO I: DEL ESTADO. CAPITULO I. DE LA ORGANIZACION DEL ESTADO.


ARTICULO 1.-
Honduras es un Estado de derecho, soberano, constituido como república libre, democrática e independiente para asegurar a sus habitantes el goce de la justicia, la libertad, la cultura y el bienestar económico y social.


ARTICULO 2.- La soberanía corresponde al pueblo del cual emanan todos los poderes del Estado que se ejercen por representación. La suplantación de la soberanía popular y la usurpación de los poderes constituidos se tipifican como delitos de traición a la Patria. La responsabilidad en estos casos es imprescriptible y podrá ser deducida de oficio o a petición de cualquier ciudadano.


ARTICULO 3.- Nadie debe obediencia a un gobierno usurpador ni a quienes asuman funciones o empleos públicos por la fuerza de las armas o usando medios o procedimientos que quebranten o desconozcan lo que esta Constitución y las leyes establecen. Los actos verificados por tales autoridades son nulos. El pueblo tiene derecho a recurrir a la insurrección en defensa del orden constitucional. (El subrayado es nuestro).


La policía y el ejército golpista con la represión y la persecución impiden de esa manera el retorno a la normalidad de la institucionalidad democrática. La persecución y la represión han sido fuertes y generalizadas. Han sido detenidos y llevados a paradero desconocido e incomunicados varios manifestantes y por temor de quedar en la misma situación varios manifestantes, colaboradores y funcionarios del gobierno legítimo han tenido que pasar a la clandestinidad. Varias emisoras de radio y televisoras han sido cerradas y allanadas por el ejército y han sido reprimidas las manifestaciones a favor del Sr. Presidente Zelaya y el orden constitucional y democrático en todo el país. En el Aeropuerto Internacional de Toncontin en Tegucigalpa murieron dos manifestantes que esperaban el avión que traía al Sr. Presidente Zelaya. Se ha denunciado a través de los medios de comunicación social el asesinato de dos miembros del Partido Unificación Democrática U.D. En total, según los medios de comunicación social hay 7 muertos y centenares de heridos.




Algunas Posibles Salidas a la Crisis y Conclusiones:

El retroceso en materia democrática no solo es para Honduras sino para toda la región centroamericana y americana es inmenso y profundo. La violación de los derechos humanos de los ciudadanos y la ruptura del orden constitucional y democrático en Honduras nos retrotraen al pasado autoritario en que los ejércitos y las elites políticas y económicas de nuestros países instauraban dictaduras sangrientas, represoras y brutales. Este golpe abre la posibilidad que en otros países de la región, el ejército y las elites oligárquicas en alianza quieran hacer lo mismo en contra de gobiernos legítimos y elegidos democráticamente. Pero, en medio del golpe, han salido a las calles cientos y miles de hondureños con valentía y dignidad a manifestarse a favor de la democracia desafiando las tanquetas y los fusiles de los militares, las persecuciones y los arrestos, los toques de quedas y las restricciones legales.



El posible paso que se debe dar en Honduras para iniciar el camino a la normalización y las posibles salidas a la crisis política e institucional desde nuestro análisis son: la vuelta del Sr. Presidente Zelaya a su puesto; la restauración de las libertades, derechos y garantías constitucionales; la sanción en contra de militares o civiles que hayan violado la Constitución, la Ley y los Derechos Humanos; mantener el calendario electoral vigente o sea la celebración de las elecciones en noviembre de este año; celebrar un gran dialogo nacional participativo y pluralista de todos los hondureños para definir una hoja de ruta para iniciar profundos y radicales cambios y transformaciones en la vida política, económica, social e institucional del país; iniciar la democratización del país y presentar a los diputados elegidos en noviembre para el Congreso Nacional iniciativas de ley para la participación ciudadana y la introducción de la figura de la Constituyente en la Constitución del país.


El problema radica, desde nuestro análisis, en que la elite oligárquica hondureña no permitirá que el orden de las cosas cambie y buscara los medios para que este se mantenga igual o parecido. Un bipartidismo histórico, fuerte y poco incluyente (Partido Nacional y Liberal ambos de Centro Derecha) que han gobernado alternadamente durante décadas, debilidad y poca presencia de partidos de izquierda en el Congreso Nacional que pudieran ser un vehiculo o canal para la presentación de iniciativas de ley del movimiento popular y social (por el tiempo, espacio y coyuntura oportunos y necesarios para el mismo) y décadas de exclusión, pobreza, miseria, represión y persecución son el panorama político y social actual de los movimientos y organizaciones populares, sindicales, campesinas, estudiantiles, profesionales y étnicas que deben afrontar en el corto y mediano plazo para la construcción desde debajo de una real y concreta opción política, democrática y cívica con vocación de poder que cambie no solo las leyes o la Constitución, sino las estructuras económicas y sociales excluyentes y generadoras de pobreza y miseria que oprimen al pueblo hondureño. Una opción basada en los principios y valores de justicia social, igualdad, fraternidad y libertad y con una acción política ética y transparente. Quiero terminar este articulo aproximativo con estas pertinentes y actuales palabras del Apóstol de Cuba y Nuestra América José Marti: “Un déspota no puede imponerse a un pueblo de trabajadores”. Publicado en La Republica, Honduras, 12 de agosto de 1886.

Golpe de estado en Honduras: Analisis profundo




FUENTE http://www.kaosenlared.net/noticia/97305/golpe-estado-honduras-aproximacion-critica