Ex gerente del local bonaerense Omar Chabán fue acusado de incendio doloso y pago de coimas.
Integrantes del grupo rock Callejeros fueron absueltos por la justicia argentina.
El manager de Callejeros, Diego Argañaraz, fue condenado a 18 años de prisión por ser coautor penalmente responsable de un delito doloso en calidad de participe necesario.
En tanto, Fabiana Fiszbin (ex subsecretaria de Control) y a Ana María Fernández fueron condenadas a 2 años de prisión y 4 de inhabilitación por el delito de incumplimiento de los deberes de funcionario público.
El subcomisario Carlos Díaz fue condenado a 18 años de prisión por los delitos de incendio y cohecho pasivo. En cambio, el comisario Miguel Belay fue absuelto.
Raúl Villarreal, mano derecha de Chabán, fue absuelto por estrago doloso y homicidio simple, aunque recibió 1 año de prisión en suspenso como partícipe secundario del delito de cohecho activo. [/u][/b]
El Tribunal Oral Criminal 24 (TOC) leyó esta tarde en el Palacio de Tribunales la parte resolutiva de la sentencia que puso fin a la primera instancia judicial del proceso que investigó la responsabilidad de 15 personas en el incendio del boliche República de Cromañón.
Los jueces Raúl Llanos, María Cecilia Maiza y Marcelo Alvero resolvieron aplicarle la pena más elevada a Omar Chabán, ex gerenciador del boliche de Once, quien deberá permanecer 20 años en prisión por haber sido encontrado culpable de incendio doloso seguido de muerte y cohecho activo. El fiscal había pedido 23 años y las cuatro querellas de los padres, entre 25 y 26 años.
Hasta que quede firme el fallo, el TOC 24 le prohibió a Chabán salir del país, ausentarse de su actual domicilio declarado y, además, cada semana tendrá que presentarse ante la Justicia como medidas que tienden a evitar una posible fuga.
Por su parte, el manager de Callejeros, Diego Argañaraz, fue condenado a 18 años de prisión por ser coautor penalmente responsable de incendio doloso y cohecho activo en calidad de participe necesario.
Carlos Rubén Díaz, ex subcomisario de la Policía Federal que recibió las coimas, fue condenado a 18 años de prisión por cohecho pasivo e incendio doloso seguido de muerte.
En tanto, Raúl Villarreal, mano derecha de Chabán y encargado de seguridad de República Cromañón, fue condenado a un año de prisión en suspenso. Además, no podrá salir del país, deberá fijar su domicilio y realizar trabajos comunitarios.
De este modo, el Tribunal apuntó contra los organizadores del recital, quienes recibieron las penas más duras.
Asimismo, las ex funcionarias del gobierno porteño, Fabiana Fiszbin, ex subsecretaria de Control Comunal, y Ana María Fernández, la ex directora adjunta del área de Fiscalización y Control, fueron condenadas a dos años de prisión y cuatro años de inhabilitación para ejercer cargos públicos.
Además, ambas tienen prohibido salir del país, deberán fijar un domicilio y comparecer mensualmente ante el tribunal.
Los músicos de Callejeros, el grupo que actuaba la noche del 30 de diciembre de 2004 en Cromañón, fueron absueltos, tal como había solicitado una de las cuatro querellas que representaban a padres de las víctimas de la tragedia.
Miguel Angel Belay, ex policía, y Gustavo Torres, el ex director general de Fiscalización y Control del Gobierno porteño, también resultaron absueltos.
Pese a las penas impuestas por el Tribunal, todos los condenados permanecerán en libertad a la espera de lo que resuelva la Cámara de Casación, que tendrá la palabra final en el caso (siempre y cuando no surja alguna causal que habilite la intervención de la Corte Suprema de la Nación).
El dictamen de esa Cámara de Casación recién se sabrá el año próximo, según estimaron abogados y juristas.
Los hechos La tragedia en Cromañón ocurrió el 30 de diciembre de 2004, cuando el grupo Callejeros tocaba por tercera noche consecutiva en el local de Bartolomé Mitre 3060, del barrio porteño de Once.
A 30 segundos de comenzado el show, mientras la banda entonaba la canción "Distinto" de su disco Rocanroles Sin Destino, un joven se subió en los hombros de otro y prendió una bengala que originó el incendio, según coincidieron la mayoría de los testigos durante las audiencias que se realizaron en el Palacio de Tribunales.
Esto provocó que los paneles acústicos del techo eliminaran gases tóxicos que ocasionaron que gran parte de los asistentes al recital murieran por asfixia, intoxicación y quemaduras en las vías aéreas.
Otros jóvenes fallecieron como consecuencia de los amontonamientos que generaron las falencias del lugar para realizar una rápida evacuación de la sala. Es que según se pudo determinar en el juicio, las puertas de seguridad estaban cerradas con candados y la capacidad del recinto estaba totalmente desbordada, algo habitual en el boliche, según los testimonios que se conocieron después de la tragedia.
Además, los servicios de emergencia de la Ciudad que prestaron asistencia sanitaria esa noche se vieron colapsados, algo que provocó severos inconvenientes con respecto a la atención de los jóvenes que lograron escapar de Cromañón en grave estado.
Durante la instrucción y las audiencias orales, no se pudo determinar la identidad de quién fue la persona que originó el incendio, pero sí se avanzó con las responsabilidades de quienes estaban a cargo de la seguridad del lugar.
La consecuencia política
La tragedia de Cromañón tuvo una veloz consecuencia política: la Legislatura, con votos del macrismo y la izquierda, avanzó hacia la destitución de Aníbal Ibarra, quien se había impuesto en las elecciones de 2003 por un amplio margen.
El por entonces vicejefe de Gobierno, Jorge Telerman, se hizo cargo del Poder Ejecutivo hasta 2007, año en que la Ciudad renovó sus autoridades y eligió al actual líder comunal, Mauricio Macri.
En esas mismas elecciones, Ibarra obtuvo una banca en la Legislatura porteña, cargo que aún ocupa. La Justicia sobreseyó al ex fiscal de una eventual responsabilidad en la tragedia durante la etapa de instrucción y sólo fueron imputados tres de los funcionarios que estaban bajo su órbita: Fabiana Fiszbin, Gustavo Torres y Ana María Fernández.
CALLEJEROS INOCENTES: Callejeros es una banda, a ellos los contrataron para tocar, y no se van a fijar si el establecimiento esta adecuado, que eso se encarguen los de seguridad. Ellos tambien son victimas y perdieron a seres queridos. Ellos quisieron parar el espectaculo cuando uno prendio una bengala... aca los culpables son 1. el hdp que tiro la bengala. y 2. todos los encargados de seguridad.
Nadie puede ser indiferente ante tanto sufrimiento, tantos chicos que no van a volver, tantos padres desesperados de dolor por no tener más a sus hijos. Ninguna sentencia hubiera sido reparadora, no hay vuelta atrás, no van a volver... Tengo 49 años y soy papá de adolescentes, también me gusta el rock, a veces voy con ellos a recitales, pero en estos casos creo que no se puede opinar si está bien o mal la absolución de Callejeros desde afuera. Si un hijo mio fuera una de las víctimas desearia que TODOS fueran condenados a muerte y ser YO el verdugo. Por otro lado creo que la banda no pensó que esto podía pasar con las bengalas que ya antes habian utilizado en otros recitales. Es más, el boludo que tiró la bengala, el más responsable, TAMPOCO quiso matar a nadie, pero la suma de boludos que no piensan, empresarios que solo les importa la guita y de funcionarios que se dejan coimear produce - a veces- tragedias como ésta. Lo extraño es que no pasó antes en cualquier otro recital, de cualquier otra banda... No creo que el hecho que Callejeros no toque más solucione nada. Tenemos que crecer como sociedad para no reaccionar después de las desgracias y exigir que nos cuiden los que nos deben cuidar, entender que estas fatalidades NO son accidentes. No tengo mucho más para decir, aunque si para pensar...
4 comentarios
CALLEJEROS INOCENTES: Callejeros es una banda, a ellos los contrataron para tocar, y no se van a fijar si el establecimiento esta adecuado, que eso se encarguen los de seguridad. Ellos tambien son victimas y perdieron a seres queridos. Ellos quisieron parar el espectaculo cuando uno prendio una bengala... aca los culpables son 1. el hdp que tiro la bengala. y 2. todos los encargados de seguridad.
Por otro lado creo que la banda no pensó que esto podía pasar con las bengalas que ya antes habian utilizado en otros recitales. Es más, el boludo que tiró la bengala, el más responsable, TAMPOCO quiso matar a nadie, pero la suma de boludos que no piensan, empresarios que solo les importa la guita y de funcionarios que se dejan coimear produce - a veces- tragedias como ésta. Lo extraño es que no pasó antes en cualquier otro recital, de cualquier otra banda...
No creo que el hecho que Callejeros no toque más solucione nada. Tenemos que crecer como sociedad para no reaccionar después de las desgracias y exigir que nos cuiden los que nos deben cuidar, entender que estas fatalidades NO son accidentes.
No tengo mucho más para decir, aunque si para pensar...