Una chica de 21 años falleció a raíz de un aborto clandestino


María Raquel Díaz tenía 21 años y el sábado murió a raíz de un aborto realizado en forma clandestina. La joven, que había llegado a Rosario desde la provincia de Córdoba, ni siquiera llegó a ser asistida en un centro de salud y falleció en la misma vivienda de zona sur donde le realizaron la intervención. Por el caso está detenida una mujer de 46 años, enfermera, que fue denunciada por su propia pareja no sólo de ser la responsable del hecho, sino además de haber intentado ocultar el cuerpo de la mujer en un baúl. Esta es la tercera muerte por complicaciones de abortos ilegales que se produce en Rosario en lo que va de 2009 y forma parte de las duras estadísticas nacionales: 100 mujeres fallecen en el país cada año a causa de maniobras abortivas inseguras.

   El primer relato del episodio fue hecho ante la policía por el novio de la enfermera. El hombre, de 33 años, contó que el sábado, a las 15.30, dormía la siesta en la casa de su pareja y escuchó gritos. Ante eso, salió de la habitación y vio a una chica delgada que se movía sobre un colchón y que al cabo de unos minutos dejó de gritar.
   Más aún, en la denuncia el hombre plantea que la enfermera le pidió ayuda para desprenderse del cuerpo y, ante la negativa, intentó esconderlo dentro de un baúl de madera, donde horas más tarde fue encontrado por personal de la Comisaría 11ª.



La víctima. Díaz era madre de dos chicos y había llegado el miércoles pasado a Rosario desde la población cordobesa de La Carlota, donde vivía con su madre. Estaba embarazada de mellizos que tendrían entre 3 y 4 meses de gestación. Pasó por la casa de unos familiares en Paraguay al 3800, en la zona sur y, según las fuentes policiales consultadas, les dijo que iría “a la casa de una amiga”.
   Así llegó al departamento de Isola 347 bis, en una de las torres Fonavi de la zona de Grandoli y Gutiérrez. La propia imputada por la muerte de la joven reconoció a la policía que la chica estaba en su domicilio desde hacía dos días y que era “una conocida”.
   Es más, la mujer admitió que estaba “embarazada de cuatro meses y de mellizos” y que fue ella quien le había suministrado “ampollas inyectables para provocar la expulsión de los fetos”. A la hora de explicar la muerte de la joven, sostuvo que estaba en la cocina de la casa cuando sufrió “una descompensación”.
El escenario. Detenida la enfermera, la policía se dirigió al departamento del Fonavi de zona sur. Allí encontró un colchón de dos plazas en el piso y, al lado, un baúl de madera con tapa. En el interior se encontraba el cuerpo de la joven de 21 años, vestida y en posición fetal tal como había sido denunciado.
   Fuentes policiales indicaron que la muerte se produjo “por una maniobra abortiva”. Si bien la joven no presentaba lesiones, se estima que el fallecimiento podría haberse producido por falta de oxígeno o por sobredosis de la droga suministrada.
   Además del cuerpo, la policía secuestró de la vivienda de la enfermera un bisturí con sangre, una lima de uña también ensangrentada, tijeras, elementos de cirugía, estuches con agujas de tejer de 20 centímetros de largo, un espéculo y comprimidos.
   La mujer denunciada está detenida en la comisaría 11ª, mientras que la investigación del caso ya está en manos de la jueza de Instrucción Nº2, Alejandra Rodenas.



Fuente

Joven Cordobesa muere por Aborto Clandestino


ilegal


El aborto es una realidad, se quiera o no. Penalizarlo es condenar a jovenes, que no tienen la misma suerte que otros de tener informacion y educacion. Dejemos de repetir discursillos moralistas que aplicamos a medias o solo cuando nos conviene mientras miramos hacia otro lado.