Vuelve la Fiebre por el Oro

Vuelve la Fiebre por el Oro


Artículo 'NEW YORK TIMES' de Noviembre 16 de 2009
POR NELSON D. SCHWARTZ
Mendrisio, Suiza

La cotización del oro está en niveles sin precedentes y empresas del mundo entero se ponen a producir monedas, lingotes y joyas para cubrir la demanda.

En ese rincón de Suiza donde se habla italiano y alrededor de la tercera parte del oro del mundo se convierte en lingotes, la actividad es cada vez mayor. Todos los días llegan pulseras y collares en bolsas de plástico.

Vuelve frenesí por oro, el metal más codiciado

Proceden de mercados de Oriente Medio, de casas de empeño asiáticas y joyerías de EE. UU. y Europa. “Puede ser el oro de la abuela o el regalo de un ex novio”, señala Erhard Oberli, gerente general de Argor-Heraeus, una importante empresa local que procesa aproximadamente cuatrocientas toneladas de oro cada año. “El oro no desaparece”. En medio de un frenesí global que impulsan fondos de cobertura de miles de millones de dólares, especuladores y gobiernos –todos los cuales se apresuran a acumular oro– el precio superó hace poco los US$1 mil 100 la onza, un nivel histórico.

El oro, que se considera desde hace mucho tiempo el principal refugiode los inversores nerviosos, sube acompañando la declinación del dólar, el aumento del déficit presupuestario de Estados Unidos y Europa y la prolongada inyección de miles de millones de dólares en economías débiles por parte de los bancos centrales, lo que genera temores respecto del surgimiento de una nueva burbuja de activos que terminaría por estallar. “Lo que cambió no fue el oro, sino los compradores de oro”, dice Suki Cooper, estratega de metales preciosos de Barclays Capital. “Estamos ante un cambio estructural de la inversión. Desde los bancos centrales asiáticos hasta los inversores individuales compran lingotes y monedas”.

“El atractivo del oro se extendió”,agrega Cooper, que pronostica que llegará a US$1 mil 140 la onza para el segundo trimestre del año próximo.De hecho, Harrods, la tienda londinense de ciento sesenta años de antigüedad, empezó el mes pasado a comprar monedas y lingotes de oro, desde las pequeñas piezas de un gamo hasta las de 12,5 kilos que suelen verse en las películas en el interior de las bóvedas de Fort Knox. La planta baja de Harrods, donde se vende oro, ahora está llena de clientes interesados. “La respuesta fue asombrosa”, dice Chris Hall, que dirige Harrods Gold Bullion. “Los lingotes gozan de mucho mayor popularidad que las monedas. El más buscado es el de cien gramos”.

En Estados Unidos, los avisos que prometen pagar precios altos por el oro son ahora habituales en el horario televisivo nocturno, mientras que los compradores instalan mesas en comerciales u organizan reuniones de compra de oro en casas.

“Todos tienen un letrero que dice: ‘Compramos oro’”, declara Ron Lieberman, propietario de Palisade Jewelers, de Englewood, Nueva Jersey. Estima que la cantidad de personas que entran a su negocio para vender oro es diez veces superior a cuando el metal se vendía a US$300 la onza, a comienzos de la década. “Hay gente que entra y dice que el oro se va a ir a US$2mil”. Los clientes de las joyerías no son los únicos que pronostican un precio muy alto. Jim Rogers, un conocido inversor que hace negocios en el exterior y en materias primas, declaró hace poco a Bloomberg Televisión que el oro podría llegar a los US$2 mil la onza. Nouriel Roubini, un economista que cobró fama por su temprana advertencia sobre la crisis económica global, no está de acuerdo. Durante una conferencia que tuvo lugar en Nueva York, Roubini calificó el pronóstico de Rogers de “tontería lisa y llana”, y dijo que no hay presiones económicas ni inflacionarias que puedan llevar el precio del oro a US$2 mil la onza.

Hasta los más fervientes partidarios del oro se sorprendieron cuando el Reserve Bank de India compró
hace poco 200 toneladas de oro al Fondo Monetario Internacional por US$6 mil 700 millones, un indicio de que otros bancos centrales podrían abandonar activos con denominación en dólares como los bonos del Tesoro, para inclinarse por el metal precioso. La gran compra de India significa que el oro constituirá ahora alrededor del 6 por ciento de los US$285 mil 500 millones de reservas de moneda extranjera, mientras que el nivel anterior era del 4 por ciento. “Tenemos dinero para comprar oro”, dice el ministro de Finanzas indio Pranab Mukherjee. “Tenemos suficientes reservas en moneda extranjera”.

El banco central de Sri Lanka reveló que también está comprando oro, lo que implica una tendencia que con el tiempo podría afectar a Estados Unidos, que necesita compradores extranjeros de bonos, sobre todo bancos centrales, para financiar su creciente deuda. El oro cerró a US$1 mil 095,10 la onza el 6 de noviembre, menos que su punto más alto del día pero con un alza semanal de casi el 5 por ciento. De ajustarse según la inflación, el oro tendría que superar los US$1 mil 885 para alcanzar un récord histórico. China ya duplicó sus reservas de oro en los últimos seis años, pero la medida india subraya que hasta los inversores más tradicionales dedican una parte de sus activos allingote. “Nunca fui un fanático del oro”, dijo el mes pasado a sus inversores Paul Tudor Jones, el conocido administrador de fondos de cobertura. “Es solo un activo, que, como todo, tiene su momento y su lugar, y ese momento es ahora”. Las entradas de joyería antigua de oro y las ventas a inversores individuales son especialmente fuertes en Estados Unidos y Europa occidental. Además del nerviosismo respecto del futuro, las recientes tendencias políticas también pueden desempeñar un papel en la fiebre del oro global.

oro

En momentos en que se persigue a los paraísos fiscales en todo elmundo y los bancos suizos dan los nombres de sus clientes estadounidenses ricos a las autoridades, algunos especialistas sostienen que ahora la gente acaudalada prefiere una inversión que puede ocultar con más facilidad de los ojos vigilantes de los recaudadores de impuestos. “En Europa, la gente quiere oro para poder acumularlo sin documentación alguna”, dice Bernhard Schnellmann, director de servicios de metales preciosos de Argor-Heraeus.

La región de Mendrisio conserva su jerarquía de taller de oro del mundo. Oberli, el gerente general de Argor-Heraeus, confía en que dirige una empresa que, incluso en medio de una de las crisis económicas más graves de los últimos cien años, puede resistir la recesión y siempre resulta de interés para los inversores. “El oro existe como inversión desde hace seis mil años”, afirma Oberli. “Cuando no hay otra alternativa, está ahí”.

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7 comentarios - Vuelve la Fiebre por el Oro

@LinoFino -2
bueno por lo menos no me voy a quedar sin luz ni telefono como cuando choreaban el cobre
@yafuee
LinoFino dijo:bueno por lo menos no me voy a quedar sin luz ni telefono como cuando choreaban el cobre

@metalhero91
jaja mortal el 1 coment..
que mal...
cuando yo vivia en esquel los yankes quisieron poner una minera de oro pero la gente no los dejo por que ultilizarian cianuro i todo eso va a para a los lagos...
i otra por que todo lo extraido era para otros paises i nada queda en argentina..
@Panterapoder
tantos post de river, lei "vuelve la fiebre por el ogro" y pense que la primera foto era un puñado de maiz
@PoOoWaa
Panterapoder dijo:tantos post de river, lei "vuelve la fiebre por el ogro" y pense que la primera foto era un puñado de maiz


xD
@santiagop08 -1
y pensar que aca estamos llenos de metales preciosos como el oro, y los yacimientos son explotados por empresas extranjeras, y solo por contaminar el sur y todas sus aguas nos dan un 5% del total

POLITICOS DE MIERDA, TRANSAS!