Recetas para que la Argentina no pierda el tren de Brasil

Recetas para que la Argentina no pierda el tren de Brasil

El nuevo rol que ocupa el país vecino en la economía mundial obliga al nuestro a definir qué tipo de integración buscará para sacar partido del crecimiento del socio mayor del Mercosur.


Recetas para que la Argentina no pierda el tren de Brasil


Hace diez días, en la cumbre presidencial de Brasilia, la presidenta Cristina Kirchner lo dijo con todas las letras: “La Argentina no puede desconocer la escala de la economía de Brasil. Somos una sociedad, pero hay un socio mayor y uno menor, producto del tamaño de esas economías”.

La transformación de Brasil en una potencia mundial obliga a la Argentina a definir la estrategia de integración con su principal socio comercial, para no quedar ubicada en el rol del pariente pobre. Los vecinos ya se sacudieron los efectos de la recesión y se perfilan hacia un crecimiento cercano al 5% en 2010. Con esto, se consolidará su posición en el BRIC, el grupo que integra junto con Rusia, India y China, y que se ilusiona con dominar el escenario internacional en las próximas décadas. Los economistas consultados por iEco señalan que, con las políticas adecuadas, la Argentina puede transformarse en un proveedor esencial para contribuir a que Brasil se convierta en potencia.

“Es una enorme suerte tener como vecino a una potencia mundial. Brasil ha logrado protagonismo por su tamaño económico, y por la inteligente inserción internacional de los últimos 10 años. Nuestro desafío es ser el Canadá, y no el México, de este nuevo Estados Unidos del sur”, define el ex presidente del Banco Central, Javier González Fraga.
La economía brasileña es cuatro veces mayor que la argentina (ver infografía). “Necesariamente, tenemos que tener una visión de largo plazo”, dice el economista Félix Peña.

Precisamente, lo que parece faltar es una estrategia que vaya a más allá de las disputas comerciales que recrudecen cada año, y que por estos días encienden nuevas discusiones por la aplicación de las licencias no automáticas. “Brasil necesita de la Argentina para lograr ser una potencia. La Argentina le agrega un 25% adicional a su mercado y, además, en algunas áreas de producción tiene un grado de sofisticación mayor. Por eso hay que avanzar en una agenda positiva”, señala el investigador Bernardo Kosacoff. “Las políticas comerciales tienen que ser ofensivas y tener una fuerte diversificación, ya que tener una buena relación no significa quedar pegados a Brasil”, refuerza Peña.

Ver más allá de los roces por el aumento del déficit comercial (ver recuadro) parece ser una de las principales dificultades. “El principal desafío de la Argentina es construir una agenda ofensiva”, coincide Roberto Bouzas. Y señala que “una agenda ofensiva requiere una estrategia cooperativa entre los sectores público y privado, lo que parece bastante distante del horizonte actual”.

Los analistas tiran algunas puntas para la construcción de esa estrategia. “La Argentina tiene que concentrar sus esfuerzos en ser un proveedor de bienes y servicios de calidad. Debemos evitar ser simple proveedores de materias primas no elaboradas, como trigo, o abastecer a Brasil de mano de obra barata. Eso sería una descapitalización para nuestro país. Nosotros podremos vender en Brasil bienes y servicios muy elaborados, a precios más competitivos que los que podrían ofrecer europeos o americanos. Lo importante es ver a Brasil como complemento, y no como competencia”, apunta González Fraga.

Para los analistas, exportar valor agregado es uno de los ejes centrales. “Hoy en el comercio internacional se gana plata colocando productos terminados. Los dos países producen juntos el 70% de las proteínas que demanda el mundo y hay mucho por avanzar. En el desarrollo de semillas y en biotecnología Argentina está más avanzada que Brasil”, considera Kosacoff.

Según Bouzas, trabar el ingreso de productos brasileños para defender la producción local no siempre es el mejor camino. “Es razonable proteger el empleo doméstico en un contexto de recesión generalizada, pero la Argentina no debería invertir recursos escasos en actividades que arrastran problemas de competitividad por décadas. La Argentina debe especializarse en actividades intensivas en capital humano, diferenciación y cierto tipo de recursos naturales.”

El otro desafío que aparece es cómo evitar que Brasil acapare la mayor parte de las inversiones de terceros países. “De lo que se trata es de que las empresas estén incentivadas a invertir en los mercados más chicos, con la certeza de que su producto va a poder entrar al mercado del otro. En caso contrario, terminan invirtiendo en el país más grande, y eso es lo que está pasando hoy”, resalta Peña. “Debemos crear las condiciones para que el capital brasileño invierta en nuestro país, aprovechando que ellos tienen un acceso mucho más fluido al mercado de capitales mundial”, considera González Fraga.

“En las dos economías hay un exagerado grado de extranjerización, filiales de compañías multinacionales instaladas en los dos países. Lo interesante sería que las filiales pudieran trabajar juntas para ganar licitaciones en sus casas matrices. En ese sentido, Brasil puede aportar la credibilidad que la Argentina hoy no tiene”, razona Kosacoff.

Aquí, tanto el Mundial de 2014 como los Juegos Olímpicos de 2016 pueden resultar beneficiosos para la Argentina. “Brasil va a entrar en un proceso fuerte de inversión en infraestructura por los dos eventos deportivos, y a esto hay que sumar la tasa de crecimiento del 5% que tiene por delante. Argentina tiene que trabajar en una agenda que facilite el ingreso a ese mercado”, dice Dante Sica.

Además de mano de obra capacitada, gerenciamiento, y bienes a precios convenientes, la Argentina podría jugar una carta más. “Nuestro país debe ofrecer acompañar a Brasil en sus posicionamientos a nivel internacional, consolidar una posición común que puede ayudar a abrir mercados”, explica Sica

Las posibilidades son muchas, pero el problema está en que, desde la óptica de estos analistas, el Gobierno no está dando los pasos correctos para avanzar en ese camino. “Si la Argentina sigue en la posición en la que hoy, está pierde dirección. Lo peor que te puede pasar es que ni siquiera puedas delinear una estrategia con tu socio. Entonces no vamos a ser ni Canadá ni México. La sensación es que, año tras año, la Argentina empieza a perder posiciones dentro del radar brasileño”, destaca.

“No hay ninguna posibilidad de que el papel de la Argentina en relación a Brasil sea equivalente al de México en relación con los Estados Unidos. La Argentina no tiene ninguna posibilidad de ser una reserva de trabajo abundante para Brasil. Lo que la Argentina sí puede volverse es irrelevante para Brasil. Este es el peor riesgo que corremos”, sostiene Bouzas.

“No hay nada peor que reglas iguales entre desiguales”. La sentencia del secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Alfredo Chiaradía, alude al funcionamiento del Mercosur y a las disparidades de tamaño entre ambas economías. Desde ese lugar, admite que “el proceso de integración tiene una serie de imperfecciones importantes, como las asimetrías de incentivos a la producción –que aplica básicamente Brasil– y las barreras no arancelarias”. Chiaradía es contundente: “El más grande es el que tiene que tener más flexibilidad”. Así, establece que, en esta asimetría, es Brasil quien tendría que ceder.

El funcionario desborda optimismo y desliza críticas a tono con el discurso oficial. “La estrategia argentina de integración no está limitada a Brasil. La Argentina tiene potencial para ocupar un rol muy importante en la economía del futuro. Pero la prensa prefiere hablar siempre del ‘gigante brasileño’ en lugar de resaltar el potencial local.”

Para González Fraga, el principal escollo para avanzar en una integración positiva es político y no económico. “Para que todo esto sea posible, es fundamental alejarnos del grupo de países al que no pertenecemos ni por historia, ni por estructura social, que son Venezuela, Ecuador y Nicaragua, y acercarnos a Chile, Uruguay, y Brasil, con quienes nos unen lazos históricos y realidades comunes. Pienso que todo esto solo será posible en la era post-Kirchner”.

http://www.ieco.clarin.com/economia/Argentina-Recetas-Brasil-pierda-tren_0_80400042.html

2 comentarios - Recetas para que la Argentina no pierda el tren de Brasil

@pacoperezabella
Ya viven bien los brasucas?, ya compran auto, casa, etc todos los años?, ya se acabo el hambre?-.
Saludos.