Sexo en la playa

Sexo en la playa

Sexo en la playa

Vuelan piernas, potos y condones. La arena y las frías playas de la costa son el mejor escenario para quienes escapan del calor de la capital para encontrar más fuego en un roquerío o en las dunas. Cartagena y Ritoque son las más concurridas por los turistas. El litoral se puede convertir en varios moteles al aire libre. Aquí, las historias de quienes recomiendan a ojos cerrados un revolcón playero.

El placer que se destapa al hacer cosas prohibidas es de los más grandes del mundo, como en la adolescencia. Imagínese entonces cómo debe ser tener sexo cuando el sonido del mar y las olas cubren las sesiones más eróticas veraniegas.

"En la playa uno de repente tiene una polola y en la noche no tienes dónde llevarla y le dices: ‘Pucha, vamos a ver las estrellas. Y hací’ surcos en la arena y pasa poh", confiesa el salvavidas del Quisco Sebastián Fuentes (37) que con su bronceado marino, un metro ochenta de marcados músculos, su generosa espalda, el cabello agarrado en una cola y el cuello adornado con el típico collar de cuero y concha de mar, se dedica a seducir mujeres que buscan una aventura en la playa.

"De repente en una bañá en el agua o cuando está baja la marea, es espectacular hacerlo poh, ¿No les ha pasado? El frío es lo de menos. Cuando uno está ahí en esas temperaturas lo que menos importa es el frío y el lugar, da lo mismo. Yo digo, pa dormir se requiere sueño, pa hacer el amor el lugar no importa. Si hay mucha gente, nos corremos más allá, nos vamos más a la orilla o nos metemos al agua", dice Fuentes.

Para el salvavidas, en este tiempo el sexo y el calor van de la mano. Una fórmula que para la sexóloga Ximena Santa Cruz es obvia: "La gente está más en contacto con el cuerpo y la energía se expande. Los seres humanos, como las plantas, florecemos con el calor, claro que con mucho nos marchitamos. Por eso, las noches de verano son ideales para el sexo".

En la farmacia Cruz Verde de El Quisco se pueden vender fácilmente 50 condones en un día. De jueves a sábado es cuando más aumentan las ventas y generalmente el peak es la hora en que los veraneantes regresan de la playa, entre 6 y 8 de la tarde.

El último mes se han vendido 186 cajas de LifeStyle de 3 unidades. Es decir, 558 condones.

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Sexo a las rocas

De día, el reggaeton golpea las calles de Cartagena. Se escucha en las carnicerías, en los restaurantes, en los almacenes y en plena playa también. Imposible que quede algún rincón sin ese candente ritmo centroamericano que se toma el verano. Mochilas sobre los hombros, vistosos quitasoles, familias que viajan desde Santiago con la abuelita, el perro y el Coleman en mano, se distinguen entre las arenas del balneario más popular del litoral central.

De noche, el reggaeton continúa. Pero se suma a una sinfonía de sonidos más carnales aún. En los antros nocturnos se trama lo que un par de horas antes de la salida del sol terminará con la fusión de amantes y sus gemidos en pleno roquerío y las olas que chocan contra él.

Según turistas, vendedores y lugareños, en Cartagena cualquier lugar es bueno para una aventura. Los santuarios tampoco se salvan. La propia Virgen de los Suspiros, instalada sobre el roquerío, es testigo de las eróticas escenas de las excitadas parejas.

Fuentes, que se pasea por todas las playas del litoral cuando tiene tiempo libre, dice que Cartagena es uno de los balnearios más calientes: "Es como un Sodoma y Gomorra. Los chiquillos que llegan de Santiago, los pokemones, los peloláis, los peloliso, los poncios, igual se mandan su ahí mismo en la Virgen. Alguien podría decir que es un santuario. Pero si hablamos de lo humano y lo divino ¿Quién dice que lo otro no es divino?", comenta con propiedad Sebastián.

Como a las 4 de la madrugada, algunos más sigilosamente que otros comienzan a caminar entre copas por la arena, tocándose mucho antes de lograr plena privacidad. Si es que acaso ésta puede encontrarse sobre las rocas.

Luis Salinas, quien trabaja hace mes y medio en el quiosco de la señora Elba en la Playa Grande de Cartagena, se ha encontrado con estos acaramelados amantes en medio de sus carretes de fin de semana. "Me ha tocado ver parejas. Igual carreteo y me entro tarde a veces. La gente cree que está sola y no sabe na’ que los están mirando todos. De repente vay caminando y mirai’ pa allá y ooooh ¡te quedai’ pegao’poh! pensai’ chaaa, cómo pueden hacer algo así aquí".

En el mismo lugar, bajo los juegos Tiroloca, se posan a ver las estrellas, literalmente. A esa hora las tazas locas ya dejaron de dar vueltas y el único que queda es su cuidador, Deitter Baigori, el único que los ha visto llegar e irse, el mismo que sube a la torre, mira hacia abajo y los ve ahí cada fin de semana.

"Después de las 4, 5 de la mañana empiezan a verse las parejas. Los días viernes, sábados y domingo, se llena esta cuestión", confiesa el cuidador.

A los vecinos poco les importa si están o no ahí. No molestan a nadie, no dan problemas y como aún no han pillado a ninguno poniéndole el gorro a otro, coscachos tampoco se han visto. Sólo paz, amor y sexo, sobre todo mucho sexo.

La gente que anda haciendo maldades siempre es de la metrópoli, eso dicen en regiones. Deitter piensa lo mismo: "Acá a los conocidos les da vergüenza, porque todos se conocen". Sin embargo, este hombre aún no ha conocido al salvavidas de El Quisco, quien asegura haberlas hecho todas en el mar.

"Una vez estábamos aquí en las rocas tirando y subió la marea, subió una ola y nos tiró a los dos al agua. La ropa quedó flotando, toda desparramada. Tuvimos que salir con lo que teníamos puesto no más po’. Recoger la ropa y esperar que se secara. Eran como las 10 de la noche, pero aún no estaba la marea alta", recuerda con una sonrisa en los labios.

Y hace gala de las técnicas que aplica en estos quehaceres: "Fue un error de cálculo, porque tú vei’ la hora, el viento, y el agua justo subió ese día. Dijimos, va a subir la marea, pero nos dimos cuenta cuando ya estábamos en el agua". Probablemente les afectó la concentración que se debe tener para no clavarse las enormes piedras.

De casualidad, ¿no dolerá tirar en las rocas? "Hay posiciones, hay formas de acomodarse. Uno pone la pierna más arriba o más abajo. Ninguno se acuesta. No vas a tirar a la chica ahí de espalda, al choque, por decirlo de alguna forma, no corresponde. Siempre es uno el que está más incómodo, pero eso se pasa en tres tiempos", da cátedra dichoso otro salvavidas de una conocida playa.

Sexo

Sexo en las dunas


Es viernes y cae la noche en Ritoque. Los 4x4, descapotables y las motos comienzan a llegar. En la entrada de la playa se juntan los primeros grupos de jóvenes de entre 15 y 17 años que llegan con las botellas de cervezas en la mano para hacer tranquilamente su carrete en torno al jeep donde suena el reggaeton, al igual que en Cartagena, a todo volumen.

Las parejas empiezan a bailar seduciéndose entre un trago y otro, cantándose las letras entre besos candentes y excitadoras caricias. "Arena y mar es lo que quiero yo, quítate la toalla, mijita rica quiero hacerlo contigo debajo del agua " se escucha como himno saliendo de los parlantes.

Con el pasar de los minutos, la primera pareja camina abrazada por la arena y se pierde a lo lejos. Con un gesto y una mirada, el resto los empieza a imitar. Los que quedan, animados por el alcohol, se ponen manos a la obra. En Ritoque no hay carrete si no terminas la noche con alguien.

"De repente nosotros igual hemos estado tomando algo y un poco más allá están los amigos tirando. De a poquito se van corriendo y ningún problema, ningún atado", cuenta Miriam, una estudiante de 21 años que veranea en la zona.

El restaurante Náutika aún está abierto a las 23 horas, y Diva Pelayo, quien atiende el local, cuenta que esta escena se repite todas las noches. "Ahí empiezan a llegar los grupos y después las parejas comienzan a aislarse y se van para el lado de las dunas. En la semana igual se junta gente, pero pasa más los fines de semana. Vienen muchos jóvenes, como de 15 años para arriba, pero los que más se ven teniendo sexo son los menores", cuenta ella.

Así es. Esta playa es especial para ocultar a quienes buscan un rincón entre las pequeñas dunas que se forman en sus más de cinco kilómetros de extensión. Y para quienes la idea de la arena en el trasero no es muy atractiva, incluso ofrece un roquerío como alternativa. No hay dónde perderse.

Esta extensa playa permite a las parejas alejarse un buen tramo para perderse en la oscuridad de Ritoque y dar rienda suelta al deseo, explorando otros rincones del cuerpo para acariciar y besar. A medida que avanza la noche, crecen los rangos de edad y disminuyen los grupos. Suelen meterse con los jeep entre las dunas y se alejan para hacer fogatas hasta el amanecer, donde el frío de la madrugada espanta a los cuerpos entrelazados.

Raúl Burgos comenta lo mágico de la experiencia de lograr un orgasmo bajo las estrellas y con el suave oleaje de soundtrack. "Yo he venido con mi polola acá y ¡rico po’! No da frío, nada. Eso sí, en la arena hay que tener cuidado porque si te entra un poco en el glande ¡mal, cagaste! A mi me pasó una vez y no pude terminar. Pero sí se puede, hay que venir preparado no más con un chalcito, hay que preparar también el ambiente", nos advierte este chico de 22 años, que lo que más rescata para tener sexo, es la tranquilidad que se encuentra en el lugar, donde no hay gente ni turistas que anden en otra onda y puedan interrumpir.

Un poco antes de la puntita


Aquí hay para todos los gustos. Incluso los homosexuales tienen su rincón donde hacer un poco de ejercicio entre las dunas. "Para allá en las noches está lleno, ya es como Sodoma y Gomorra. Pasa en el día y pasa en la noche", nos cuenta Tomás Betancourt, quien atiende hasta las dos de la mañana el único pub que hay en la playa.

En el día, la gente suele caminar una hora hacia el sur, antes de llegar a Punta Piedra, donde la soledad es absoluta y perfecta para tomar sol desnudos. Este mismo lugar alberga de noche a las parejas gay que se internan en las arenas para encontrar aquel placer salvaje que despierta la brisa marina, la luna sobre el cuerpo y la naturaleza alrededor.

"La gente dice que para allá (Punta Piedra, al sur de Ritoque) se pone más degenerado, pero eso pasa porque ellos van allá buscando lo morboso. Si los gay van a ese sector es para no invadir otros espacios", comenta José.

Pero Raúl nos cuenta que en Ritoque existe un lugar mucho mejor para hacer el amor, pasando los roqueríos que están al norte de la playa. "Yo personalmente prefiero ir atrás del arrecife. Primero, porque en la arena uno se empieza a desplazar y termina con las patas en el agua, en cambio allá el paisaje es un espectáculo, ¡es increíble! En esa playa no hay arena, porque son puras conchitas que además no duelen porque están todas pulidas", aconseja el adolescente recordando con satisfacción sus experiencias en el sector, concluyendo con convicción: "¡Es muy buena esta playa para hacer el amor! ¡Es todo mágico!".

Ya sea en la playa o en las rocas, el sexo salvaje en medio de la naturaleza es descrito como lo mejor por los conocedores, que recomiendan experimentar la excitación que provocan las olas al salpicar o sentir la brisa marina al exhalar en la premura de arrancarse la ropa. "Esto uno lo hace más por aventura", dice José, para quien no ha existido mejor experiencia de sexo que en la playa.

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21 comentarios - Sexo en la playa

@M4uR0zZ
NO ME GUSTA TE MOJAE Y TE LLENAS DE ARENA Y ES RE FEO
@lucioeduardo
si y cuando sopla el vientisco leve, y te da en tus intimidades recien humeditas, pues si siente un frio de la mier....
@ban1810
Se te gasta la japi con la arena
@Maximo1986
Copy+Paste, 4 fotulis, un avatar femenino. Y a la mierda! NFU. Que buena onda jaja A mi me costo 5 posteos.
@bajocero +1
Maximo1986 dijo:Copy+Paste, 4 fotulis, un avatar femenino. Y a la mierda! NFU. Que buena onda jaja A mi me costo 5 posteos.


y para colmo el post es una mierda te olvidaste de mencionar ese pequeño detalle
@Ivan_PR +2
50 puntos, QUÉ HIJOS DE RE MIL PUTA TRAGALECHE DE MIERDA.
@jhua_64 +1
bajocero dijo:
Maximo1986 dijo:Copy+Paste, 4 fotulis, un avatar femenino. Y a la mierda! NFU. Que buena onda jaja A mi me costo 5 posteos.


y para colmo el post es una mierda te olvidaste de mencionar ese pequeño detalle

Jaja sin pajas, así es taringa...